22 de septiembre de 2010

DE MI POEMARIO "LA FERIDA EN LA PARAULA"

Original catalàn (Traducción al español a continuación)

Un dia qualsevol

Com cada dia,
et lleves a les set:
nou hores al despatx
-dinar, trenta minuts-,
després gimnàs:
bicicleta, pectorals,
abdominals.
A casa, tot sopant,
John Wayne besa la Mary,
en Jimmy dispara el seu revòlver
i mata el foraster, un tsunami
a Indonèsia causa vuit-centes morts,
tancs prop de Gori,
una dona ha rebentat
vint-i-tres cossos
a Bagdad, demà
pot ser molt tard
per controlar el colesterol, gaudeixi
del plaer de bombons de qualitat, elimini
la caspa amb un rentat,
aldarulls als carrers d’Harare
i a Darfur pels preus de la farina
i de la llet: morts per violència,
a Tarragona un home
ha degollat la seva dona
i s’ha penjat, el Barça
estrena entrenador
i afronta la nova temporada
amb optimisme.
Com cada dia,
et lleves a les set:
nou hores al despatx
-dinar, trenta minuts-,
després gimnàs.

(Del poemari Anna Rossell, La ferida en la paraula, ed. Montflorit, Barcelona, 2010)
*
Traducción al español, de Anna Rossell

Un día cualquiera

Como cada día,
te levantas a las siete:
nueve horas de despacho
-comer, treinta minutos-,
después gimnasio:
bicicleta, pectorales,
abdominales.
En casa, mientras cenas,
John Wayne abraza a Mary
y Jimmy dispara su revolver
matando al forastero, un tsunami
en Indonesia causa ochocientos muertos,
tanques en Gori,
una mujer reventó ayer
veintitrés cuerpos
en Bagdad, mañana
ya puede ser muy tarde
para el colesterol, disfrute
del placer de un bombón de calidad, elimine
la caspa en un plisplás,
altercados en las calles de Harare
y en Darfur por los precios del mijo
y del maíz: cargas y muertos,
un hombre en Tarragona
ha degollado a su mujer
y se ha colgado, el Barça
estrena entrenador
y ve con optimismo la nueva
temporada.
Como cada día,
te levantas a las siete:
nueve horas de despacho
-comer treinta minutos-
después gimnasio.

(Del poemari Anna Rossell, La ferida en la paraula, ed. Montflorit, Barcelona, 2010)

12 comentarios:

ranstom dijo...

La normalidad es una frágil burbuja rodeada de estallidos...pero al fin la pompa siempre se corteja.

Un abrazo.

Anna Rossell dijo...

Una verdad como un templo, ranstom. Una suerte que la normalidad se rompa, si no, ¡menudo aburrimiento!No habría contrastes ni confrontación ni dualidad ni nada de donde surgiera la chispa del ingenio, lo que atiza las luces de la mente y de las emociones, no habría dialéctica ninguna. ¿No?

José Baena dijo...

Hola Anna,

he reconocido o al menos eso creo, algo de lo que comentamos el Domingo, sobre "ese engaño" o posible dualidad al final de los versos. Por ejemplo en

una mujer reventó ayer
veintitrés cuerpos

o en

y se ha colgado, el Barça
estrena entrenador
y ve con optimismo la nueva
temporada.

Me ha encantado tu poema. Cuanto automatismo en el mundo. Cada cual el suyo. Unos a su vida y otros a su muerte. Mucha ironía y mucha conciencia.

Un abrazo.

Arantza G. dijo...

La vida es como la rueda de un carro.
Un beso

Laura Caro dijo...

Tal y como lo cuentas, Anna.
Hay quien hace de su rutina su única vida.
Un abrazo grande.

Anna Rossell dijo...

José, sí, muy bien observado. A eso me refería yo cuando hablamos el domingo. Me gusta este juego, este suspense que deja al lector-oidor en suspenso (valga la cacofonía y el juego de palabras) para luego deshacer la posible falsa espectativa. Este momento en que se produce la duda significativa es a mi entender la más productiva para la reflexión personal, con eso juego, también para mí misma lo es, en cuanto autora del texto.
Gracias por el comentario y un abrazo.

Anna Rossell dijo...

Hola, Arantza. Ésta era la idea que quería transmitir, sí, aunque no para afirmar que es un "destino" inamovible, sino para provocar la asociación contraria: con la enumeración de hechos banales y horrores, como si de la misma cosa se tratara, he pretendido provocar la reflexión, desmontar la mentira de que se trata de hechos enumerables y equiparables... Un beso y agradecida por tu aportación.

Anna Rossell dijo...

Laura, hola. Gracias por entrar y comentar. Se me ocurre lo mismo que le he escrito a Arantza. Cierto es lo que dices: un@ ha de rebelarse contra cualquier rutina, ello empobrece, entristece, mata; pero mi poema pretende rebelarse contra una rutina que es mentira, que no lo es y se nos ofrece como tal, hasta el punto que la consumimos como si lo fuera: las noticias -incluso las más horribles e inhumanas- se han degrado a la categoría de bienes de consumo (aunque pretenden ser "información"), y se colocan sin transición al lado de una noticia de fútbol o de un programa cutre "del corazón", o de tantas otras cosas no comparables...
Un fuerte abrazo.

Mayde Molina dijo...

Anna, es un poema preciós, fins i tot revelador diria jo.
En fas pensar en allò que vaig llegir una vegada, de que despertem cada matí purs i amb l´ànima neta i tot just ens aixequem, anem cap a escoltar les noticies... i l´ànima comença a quedar-se guarida en un petit racó del nostre cor bategant de tant dolor que hi ha al mon. Per sort també hi han algunes coses força bones, com veure els petons d´amor a les pelis, i l´alegria de poguer pujar el colesterol amb delicioses xocolates;)

Aiss, si arribo a saber que estàveu allà junts a Alcalà diumenge, m’hagués quedat amb vosaltres, que jo estava tota sola amb una balconada de la plaça del Sol fent fotos als núvols

Petons

Anna Rossell dijo...

Gràcies, Mayde, pel teu comentari. Si el meu poema t'ha semblat "revelador" ja em dono per satisfeta. Dius això del diumenge..., però tu tenies una amiga a Madrid, no? I ben segur que trobar-te amb ella haurà valgut la pena. Fins aviat,
una abraçada.

Lisarda dijo...

Hermoso poema, Anna.Muy bien logrado el clima de trivialidad de la muerte-los muertos por el tsunami y el "muerto" por John Wayne en la misma instancia de simulacro-
En la sucesión de pequeñas rutinas, me has hecho acordar de esa vieja canción francesa,Comme d'habitude.
La locura es cíclica y se viste de normalidad.Pero...cuando Messi se recobre, ya verás cómo cambia la rutina.
Un abrazo y te reitero mi gratitud por tu cálida bienvenida.

Anna Rossell dijo...

Lisarda, querida, ¡y qué razón tienes con lo de Messi! Pero es lo que hay, los humanos somos así, por eso nunca he entendido que el epíteto "humano" se utilice siempre para hacer referencia a un conjunto supremo de virtudes positivas; a mí me da escalofríos...
Gracias por enriquecer el foro con tus comentarios