8 de noviembre de 2011

PARA JOSEP Mª ASENSIO, ESTE POEMA DE BIENVENIDA A NUESTRA TERTULIA

*

(Catalán), micropoema

(Festa commemorativa de l’aniversari de la mort del pare del bisbe de Kara, Togo)

De tot allò, tu sol,
de tanta gent,
infant adult, tu sol.
Estranys a tant soroll,
entre la pols dels balls
de tants de peus
-serens i plens-,
dos ulls.
Ho han viscut
tot.

I sembla encara que busquin
la tendresa.

© Anna Rossell
*
*
(Español), micropoema

(Fiesta conmemorativa del aniversario de la muerte del padre del obispo de Kara, Togo)

De todo aquello, tú solo,
de tanta gente,
niño adulto, tú solo.
Extraños a tanto ruido,
entre el polvo de los bailes
de tantos pies
-serenos y profundos-,
dos ojos.
Lo han vivido
todo.

Y parece aún que busquen
la ternura.


© Anna Rossell

© de la traducción Anna Rossell

10 comentarios:

El Drac dijo...

Las mujeres siempre nos ven como niños y nosotros las vemos como niñas; bueh...eso es al comienzo!!

jajaja Un besote

"Calaix de Sastre" dijo...

Gracias por tu gentileza , te invito a visitar mi blog,
Un abrazo de luz
Josep Maria Asensio




asensiotorres.blogspot.com

Anna Rossell dijo...

Buenos días, El Drac. El poema en concreto no va dirigido a un hombre adulto, sino a un niño que nunca tuvo infancia, uno al que la vida apenas le quiso dar la vida, cuyos enormes ojos contenían un mundo de sufrimiento. Andaba solo en medio de una multitud festiva y celebrante. Estaba inmóvil entre tanta gente que bailaba..., su mirada, clavada en mí, me pareció de una profundidad indescriptible. de ahí surgió el poema.

Anna Rossell dijo...

Hola, Josep Mª, gracias por tu invitación. Visitaré tu blog con mucho gusto. Un abrazo.

Marisa dijo...

Aunque pase el tiempo
los ojos no olvidan
la falta de ternura.

Un beso

Anna Rossell dijo...

¡Y qué razón tienes, Marisa."Los ojos son el reflejo del alma", dijo alguien, resumiendo una sabia filosofía; ciertamente, los ojos no traicionan, son el espejo de lo que somos, sentimos y pensamos. La mirada transmite un mundo en un segundo, nada más sucinto, nada más concreto y a la vez más metafórico.

Buenas noches y gracias por intervenir.

Marga Albarracín dijo...

Yo sí veo al niño, perdido, esperando volver a nacer. Me ha gustado porque has conseguido fotografiar un instante en su intensidad,

Anna Rossell dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Marga. Verdaderamente creo que era así. Fue un momento impresionante, muy intenso. Aquellos ojos los llevo clavados, enormes, profundos, abandonados, interrogantes, tiernos... . A pesar de todo.

Európides dijo...

Hola Anna.

Algunos traumas de la niñez, son llevados como carga para siempre, porque siempre se lleva a ese niño dentro de cada uno. Y aunque pasen los años, guardamos en nuestro recuerdo algunas cosas buenas y otras malas que forman parte de nuestra vida.

Me gustaría que vieras los ojos de ese niño que puse en mi blog de poemas Poemides, el que titulé "Voces de pobreza", porque inspira tanto, que no sé ni el qué, pero una mezcla de pena, lástima, impotencia y ternura, se apodera enseguida de quien ve una imagen así...

Saludos.

Anna Rossell dijo...

Hola Európides; pues los ojos del niño que tú defines deben de ser muy parecidos a esos que vi yo y que he querido reflejar en mi poema. Entraré en tu blog para comprobarlo. Lo que dices de los traumas de la infancia, que los llevamos siempre encima... . Freud decía que la persona se formaba los cinco primeros años de su vida. Tenía razón; tod@s sabemos la profunda huella que dejan estos años, y no hay más; todo el edificio se construye sobre esta base. Gracias por tu comentario.