21 de noviembre de 2010

QUADERN MALIÀ / CUADERNO DE MALÍ

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Traducción al español a continuación
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Asseguda a la cadira de la cambra, davant
la finestra, m'arriba, a l'hora baixa, la veu llunyana i trista
del muetzí, entreteixida i fosa amb els bels
de les cabres.

(Sikasso, 21-11-2010)

© Anna Rossell
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Español

Sentada en la silla de la alcoba, frente a
la ventana, me llega con el atardecer la voz lejana y triste
del muecín, entretejida y una con el balido
de las cabras.

(Sikasso, 21-11-2010)

© de la traducción Anna Rossell

8 comentarios:

Amelia Díaz dijo...

Parece que estoy allí...

Sigo contigo.

Pedro F. Báez dijo...

Melancólico y rabiosamente hermoso, Anna, a pesar de la brevedad. Abrazos.

Jorge Torres Daudet dijo...

He visto por ahí que has vuelto, pues darte la bienvenida, sin balido... pero con un beso.
¿Y, a parte de cabras?

Anna Rossell dijo...

Gracias a todos por entrar y dejarme vuestros comentarios. Ame, me encanta que me digas que parece que estás aquí; esto significa que algo transmiten mis textos. Y si es que viajas conmigo, pues mejor que mejor. Tú eres una excelente compañera de viaje. Un beso.

Anna Rossell dijo...

Pedro, gracias por el comentario. Y dices "melancólico [...]", y es que es así. Ahora mismo estoy oyendo la misma cantinela lánguida, igual que ayer, a la misma hora, y de nuevo esa cantinela se confunde con los balidos de las cabras que suenan algo más cercanas. La vida aquí parece a simple vista más monótona, aunque intuyo que sólo a simple vista..., lo rutinario y lo sorprendente o excepcional cambian de registro con respecto a mi país. Aquí lo que a mí se me hace más sorprendente son las reacciones con las personas, la relación con ellas; su vida -la de la gente del país-, en cambio, se me antoja muy rutinario, pero es posible que mi mirada sea poco sensible a una realidad que me resulta extraordinariamente lejana y muy ajena.

Anna Rossell dijo...

Jorge, no, no he vuelto. Sigo en Sikasso (Malí, África occidental). Me preguntas qué, aparte de las cabras.... Y es que cabras hay muchas por las calles. Van comiendo aquí y allá lo poco que pillan en la ciudad (Sikasso es la segunda ciudad del país, después de la capital, Bamako). Naturalmente hay mucho más, mucho que contar, demasiado para digerir en poco tiempo. Cada vez que he venido por estas tierras me sucede lo mismo: llega un momento en que ya no se digiere nada más, y llega pronto. Habría que vivir más tiempo aquí para entender, para entrar... . Lo que más me gusta de estas sociedades, para mí culturalmente tan lejanas, es lo que te enseñan, que te obligan a plantearte tantas cosas, tantos valores... . Si existe la madurez humana, creo que éste es el camino. Un beso.

Mayde Molina dijo...

Anna, me gusta mucho lo que has escrito y lo que dices a Jorge... reflexionar sobre la madurez humana, que sencilla la vida de esas personas y como no la complicamos nosotros continuamente en nuestra sociedad.
Yo creo que tu mirada es muy sensible a todo cuanto estás viendo, así haces que lo estemos sintiendo nosotros desde aquí. Más besos

Anna Rossell dijo...

Gracias, Mayde, por tus palabras. Yo creo que la experiencia africana debiera ser obligada a todo el mundo. Se aprende mucho de culturas ajenas, se relativizan muchas cosas, se ve la propia cultura desde la distancia, y es una enorme lección de humildad, necesaria, siempre necesaria, sobre todo para los habitantes del llamado primer mundo.