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31 de octubre de 2014

NUEVA ANTOLOGÍA POÉTICA

*

Ha llegado la Generación Subway.
Poesía Salvaje y Undergrund de la mano de Daniel Casero, Inmaculada Jiménez GameroJosé María García LinaresAlfonso Gómez Aguirre, Tomás G. Goya, Miguel Hernández GarcíaIsmael Perez de Pedro, Josep Piella, Anna Rossell Ibern, Encarnación Sánchez Arenas, Eufrasio Navarro, Juan Manuel Torreira, Anamaría TrilloNoemí TrujilloMalicia En País Milanadas y David Yeste.
NO LO ENCONTRARÁS A LA VENTA EN LIBRERÍAS. EDICIÓN LIMITADA Y BAJO RESERVA. PUEDES RESERVAR TU EJEMPLAR SUBWAY EN EL MAIL: playadeakaba@gmail y te lo mandaremos a casa.
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En el volumen de narrativa encontrarás textos de Milagros ArranzEugenio Asensio SolazAngel Berrocal, Montaña Campón, Rosario Curiel, Pedro P. de Andrés, Úna Fingal, Tomás G. Goya, Jorge Gamero, Elías Gorostiaga, Sabela Latas, Fernando J. López, Miguel Martínez Larráyoz, Paz Martín-PozueloEva María Medina Moreno, Havriel Neila, Andrés Ortiz Tafur, MºIsabel Rodríguez, Belén Rodríguez Quintero, Mº DDolores Rubio de Medina, Pedro S Jacomet, Mónica Sánchez, Juan Manuel Sánchez Moreno, Juan Soria Palacios, Efraim Suárez, Anamaría Trillo, Noemí Trujillo, Mila Valcárcel y David Yeste
Y TU, ¿ERES SUBWAY?
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27 de septiembre de 2014

LA POESÍA DE ANNA ROSSELL

*
Josep Anton Soldevila ©
Fue en el transcurso de un recital, en el marco de la Semana de la Poesía de Barcelona de mayo de 2011 cuando oí a Anna Rossell leyendo el poema Todesfuge, de Paul Celan. Yo sabía de la existencia de este célebre poema sobre el Holocausto, pero nunca lo había leído y mucho menos, oído recitar. Anna lo hizo, primero en alemán y luego en su propia traducción al español. Quedé tan impresionado por su manera de decirlo, que casi no me hizo falta escuchar la versión española para entenderlo de pies a cabeza, y digo esto en todos sus sentidos y acepciones, porque me estremeció física y anímicamente.
Anna Rossell
Entonces hacía poco, menos de un año, que acababa de leer su libro de poemas, La ferida en la paraula (La herida en la palabra) y no tenía la impresión de que su contenido, su esencia o razón, tenía mucho que ver con poemas como aquel. Puedo decirlo con seguridad, porque conservo las palabras con las que le expresé mi opinión:
“Estimada Anna, he leído tu poemario –la prosa la dejo para más adelante– y quería compartir contigo así, ‘au pié levé’, que dicen los franceses, las impresiones que me ha producido. Y digo impresiones y no impresión porque son varias las recibidas, no en vano se trata de varios libros en un volumen (es cierto sin embargo, que también nosotros somos varias personas en un volumen...).
He encontrado la pincelada impresionista mezclada con la meditación filosófica. Algo aparentemente contradictorio y que en el libro se convierte en extrañamente natural. También tu viaje (y digo viaje y no lucha...) constante entre la ciudad de la razón y la de la emoción, sin renunciar a ninguno de ambos paisajes. La clarividencia de la verdad envuelta en ternura y una contención serena al poner palabras a los sentimientos.
Pero como dicen las palabras de T.S. Eliot: ‘Sólo por la forma, la norma / pueden las palabras o la música alcanzar / la calma / como un jarrón chino / se mueve perpetuamente en su serenidad’. Todo esto que dices no sería poesía si no fuera por cómo lo dices. En este libro el maridaje de fondo y forma es perfecto, te felicito sinceramente.”
La emoción a la que hacía referencia en mi comentario se decantaba hacia una concepción puramente lírica de la poesía, si bien algo me debía tambalear en el razonamiento, cuando me decidí a terminarlo con esta frase:
“Y decir que sí, que en el mundo hay todavía lugar para la esperanza, la ilusión no es vana. Por eso la poesía y los poetas y el compartir y nombrar.”
Quizás un presentimiento, más allá de mi precipitado juicio, me decía que había algo más en aquella poesía tan diversa del libro: una honda desesperación por la condición humana, por los abismos de una condición humana, que rezumaba sin terminar de flotar en algunos de los poemas.
Así, el argumento de este primer libro giraba en torno a tres ejes, que después se han confirmado como los grandes temas de la poesía de Anna Rossell: la emoción íntima, el viaje y el dolor de la humanidad.

A veces encontramos poemas donde estos elementos aparecen aislados de los otros dos, único, como en este poema donde la emoción nos corta el aliento:

Se nos ha parado el tiempo,
te has ido,
y ahora
–cuando toda relación deviene vana e inútil–,
soy consciente de que hemos hecho
la ruta sin encontrarnos.
Y ahora sólo me quedan el silencio
y la nada.

(de su libro La herida en la palabra)

El viaje, dentro de un libro que es todo él una crónica:

La cinta hace el camino, clara
y polvorienta, en medio, un baobab; un hombre
yace sobre un banco, bajo un árbol frondoso

(de su libro Cuaderno de Malí)

El dolor de la humanidad, reflejado en el horror nazi:

Hay una mujer que no se mueve
en el camastro. Tiene la mirada fija
en la pared y un mechón de pelo largo
y grasiento sobre el labio entreabierto.
Parece que respira sutilmente aún,

pero ya está muerta.

(de su libro Birkenau - La pradera de los abedules, inédito)

En otros momentos, los elementos se mezclan, de la misma manera que en la propia vida, y entonces nos da versos que combinan la conmoción personal con la profundidad filosófica, utilizando unas estructuras casi sálmicas, a la manera de un texto bíblico. Como asimismo emplea Celan en el Todesfuge que hemos citado al principio.
Esto lo vemos claramente en muchas de las estrofas de su libro Us deixo el meu llegat per si algún dia... (Os dejo mi legado por si un día...), todavía inédito:

¿Quién adiestra las mentes de los
inocentes? ¿Quién se erige en juez de un
igual?, ¿quién? ¿Quién condena pateras a
la muerte?, ¿quién? ¿Quién persigue por gusto de
perseguir? ¿Quién dispara por gusto de
disparar? ¿Quién levanta muros y cierra las
fronteras al desesperado? ¿Quién lo entrega a
la tierra de la muerte? ¿Nadie lo sabe?
¿Lo sabe alguien? ¿Lo sabemos
                                        todos?

o en este otro, donde es la técnica de la repetición de palabras en oraciones diferentes y consecutivas la que crea el efecto de salmo:

El cuerpo no es mi cuerpo, sólo ojos,
la arena me aprisiona, me atenaza,
el cuerpo es mi cuerpo, la lengua se
desliza apenas lenta por el acre
y denso vómito viscoso, crujen los dientes,
y el peso, el peso, la losa sobre el
pecho respirando; más abajo la nada,
el cuerpo es medio cuerpo y es mi cuerpo,
ahogo de aire denso. Dónde estoy,
donde estoy es oscuro, dónde, dónde
estoy, donde estoy es todo oscuridad.
(del libro Us deixo el meu llegat per si algún dia... – Os dejo mi legado por si un día..., inédito)

He citado dos veces a Celan en este comentario sobre la poesía de Anna Rossell porque pienso que hay una conexión innegable entre el espíritu poético y cívico de ambos. El primero vivió el horror en su piel, Anna es capaz de sentirlo y expresarlo vicariamente, como si se transformara en la voz de aquellos que ahora mismo están inmersos en aquel horror. La comunión de sentido acaba siendo comunión también de formas, pues, pese a no ser iguales, las de ambos beben de la misma fuente. Y no por un motivo de imitación, sino sencillamente, de eficacia.

Después de esta incursión por el universo poético de Anna Rossell, constatamos –ya que tengo la suerte de conocerla personalmente– que coincide punto por punto con el personal. Se trata de un universo complejo, que en nuestro afán analítico para hacernos comprender hemos reducido a tres elementos y sus combinaciones, pero que, como siempre que intentamos definir, nos deja con la sensación de que no lo decimos todo.
Avanzamos pues un poco más, tratando de presentar otros aspectos que vayan más allá de la autenticidad –consecuencia de esta relación directa entre vida y poesía– o de las motivaciones que advertimos en sus poemas.
Hablamos, por ejemplo de las técnicas empleadas.
Ya hemos dejado claro cuál es la que utiliza para los poemas de reivindicación o denuncia social, una técnica, aprovechamos para decirlo, que la deja a una distancia sideral de la mayoría de los que, con buena intención pero nula sabiduría, perpetran panfletos en vez de poemas. Con su manera de hacerlo, Anna Rossell no sólo dignifica la humanidad de los humillados, sino que establece una paridad entre la solemnidad de la forma y la trascendencia del hecho expuesto.
En contraste, cuando nos fijamos en aquellos poemas en los que surge el yo poético, nos encontramos con un panorama absolutamente distinto. Aquí la solemnidad se convierte sencillez y el verso amplio en breve, a veces, brevísimo:

Tengo,
así pues, no soy,
pues soy
lo que queda
cuando resto lo que
yo tengo.
Decir yo
es decir
soy.
Resta "tengo"
al "yo"
para ser.

(de su libro La herida en la palabra)

Es claro que no en todos la poeta utiliza formas tan esquemáticas, pero me ha parecido mejor poner este ejemplo extremo para ilustrar lo que quería decir: que, para ella, la forma viene condicionada por el fondo y que es capaz de manejarse en cualquier gama de estrofas normativas o inventadas.
En el caso de los poemas de viaje, el más adecuado, ya que se trata de relatar impresiones que causa lo que se está viendo, será escoger un estilo discursivo, capaz de reproducir en el lector el impacto de la realidad y dejar que las sensaciones los mimen:

Cuatro caritas menudas de ojos grandes observan temerosas
el momento, la más pequeña llora: asusta la piel
blanca. Los mayores han terminado ya, empiezan
los pequeños, la madre ofrece una papaya gigante
a la visita: abarka, abarka, abarka, í ni tié, í ni tié,
abarka, abarka, í ni tié.

(del libro Cuaderno de Malí)

La poesía de Anna Rossell se despliega así en todos los ámbitos de la vida, en los ciertamente dramáticos y en los aparentemente banales, en el yo íntimo y en el yo relacional. El factor común a todos y cada uno de ellos es su participación activa, su estremecimiento personal en penetrar. Es en este instante que la poeta los hace suyos y acaba por borrar los límites entre lo que afecta al otro y lo que le afecta a ella misma, y le da la voz precisa para expresarlo.
El resultado de esto es la belleza de unos versos construidos a la medida del mensaje. Que lo sean cuando es la propia alma la que nos habla no es de extrañar, pues están en correspondencia con la vivencia poética que la origina; que también lo sean cuando nos habla de los paisajes humanos de esta África que tanto ama, ya es más difícil, pero que también ocurra esto cuando nos relata las miserias y los horrores humanos más espantosos, ya forma parte del milagro que llamamos poesía.
Y es que Anna Rossell es poeta.

Publicado en RyF, Realidades y Ficciones -Revista literaria-, nº 18, Septiembre de 2014 – Año V, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, ISSN 2250-4281

27 de diciembre de 2013

CORRESPONDENCIA XEC MARQUÈS-ANNA ROSSELL

*
CARTA D'ANNA ROSSELL AL TEÒLEG I SALESIÀ XEC MARQUÈS (27-12-2013) /
*
CARTA DE ANNA ROSSELL AL TEÓLOGO Y SALESIANO XEC MARQUÈS (27-12-2013) 
*
Estimat Xec / Querido Xec:
*
ARGUYE DE SUPERFICIAL LECTURA DE LOS ARGUMENTOS DE SOR JUANA INÉS LA RESPUESTA DE SU AMIGO EL PRESBÍTERO -HOMBRE AL CABO- Y CONTRAARGUMENTA CON CLARAS Y SESUDAS RAZONES
*
Muy presto vos respondéis
la misiva que os mandé,
e ignoráis cuán grande fue
la autora a quien remedáis.
Raudo acudís a afirmar,
y cuanto arguye negáis,
mas por más que porfiáis
razón os ha de faltar.
Preguntáis por lo primer
por qué la causa buscar
cuando es mejor el pensar
que ambos culpa han merecer.
La sentencia que decís
de Sor Juana también es,
pues ella admite los qués
de todo cuanto escribís.
Dice la sabia mujer
que de culpas y traición
no es della la maldición,
que della y de él ha de ser:
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?
Demasiado veloz, pues,
os ponéis a responder,
que primero hay que leer,
y no escribir del revés.
Olvidáis en la fruición
lo que en La Biblia escribió
uno que en la mujer vio
del pecado la razón.
Considera Juana Inés
que es motivo de arrogancia
afirmar sin elegancia
cosa que de los dos es,
que en el mundo hay por igual
masculino y femenino
y que no tiene buen tino
el que niega verdad tal,
pues que si Eva tentó a Adán
es de Adán esta sentencia,
y que pues ello silencia
la verdad que no es de Adán.
Os digo por experiencia,
como fuera de la Sor,
que lo que piensa un señor
sólo es mitad de la ciencia;
considerad, necios hombres,
que la mirada de Eva
falta al mundo como prueba
para que a casa no escombres.
Resumiendo os diré, amigo,
que para Eva es tentación
el Adán y su ocasión,
y aún con otra prosigo:
Dadme a mí pluma y papel,
que he de reescribir los Textos,
mandamientos no habrá sextos
ni más Torre de Babel.

(Anna Rossell, una dueña que no es Sor ni Presbítera, ni lo sería aunque los Papas la dejaran)

18 de diciembre de 2013

PARA SANTIAGO TENA Y MIGUEL ÁNGEL, LOS DOS ÚLTIMOS CONTERTULIOS DE ESTA BITÁCORA

*
Al original catalán sigue su traducción al español

Catalán

De qui són els carrers de Bamako,
de qui són els carrers?

Són de la pols vermella de la terra,
són de l’asfalt roent,
són de benzina espessa i mal cremada,
són de motos i cotxes d’occident,
són d’ovelles i cabres africanes,
de cartells on es ven el que no tens:
el luxe d’una llar ben decorada,
el pentinat del blanc, judo xinès,
un cos escultural i resplendent,
disciplina d’escoles europees,
medecina privada, algun hotel,
serveis de tota mena de postvendes,
formació excel·lent a l’estranger.

Els carrers de Bamako, de qui són?
De qui són els carrers?

Són de ciment i sorra i munts de pedres,
i entre ciment i sorra el cos d’un home,
cobert de mosques i de parracs vells
-ossos vestits de pell de color negre-,
dóna amb un moviment molt lleu, molt lleu,
un lleu senyal de vida lleu.


(Bamako –Mali-, 09-07-2011)

© Anna Rossell
*
*
Español

¿De quién son las calles de Bamako?,
¿de quién son?

Son de la arcilla roja de la tierra,
son del asfalto incandescente,
son de la gasolina espesa y mal quemada,
son de motos y coches de occidente,
son de ovejas y cabras africanas,
de carteles que te dan lo inexistente:
el lujo de un hogar bien decorado,
el peinado del blanco, yudo chino,
un cuerpo escultural resplandeciente,
disciplina de escuelas europeas,
medicina privada, algún hotel,
servicio en todo tipo de posventas,
formación extranjera en un vergel.

Las calles de Bamako, ¿de quién son?
¿De quién son las calles de Bamako?

Son de cemento y piedras y de arena,
y entre cemento y piedras un cuerpo de hombre,
cubierto de moscas y de harapos viejos
-huesos vestidos de piel de color negro-,
da con un movimiento leve, apenas perceptible,
una leve señal de vida leve.

(Bamako –Mali-, 09-07-2011)


© Anna Rossell

14 de octubre de 2013

PARA RICARDO FERNÁNDEZ MOYANO, ÚLTIMO SEGUIDOR DE ESTA TERTULIA, A MODO DE BIENVENIDA, ESTE POEMA

*
Al original catalán sigue su traducción al español
*
(Català)

Homes d’acer passegen
per davant del barracó, preparen
la festa de la nit: ens hem de procurar
la diversió, aquesta Sara ens servirà
el convit.

Els homes d’acer tenen llengües
de foc, bramen i escupen serps
amb ganyotes i ulls desorbitats,
trepitgen cucs amb botes
de tità.

Adora’m, cuc jueu, retorça’t
davant meu quan el meu bisturí
t’obri en canal. Serviràs a la ciència
omnipotent.

Duen fuets i ferros a les mans,
un senyal d’un dit seu fa un destí,
el seu mentó subtil decreta vida o mort.
És implacable, el gest, és absolut, dissenya
un món precís, purificat.

Han construït una ciutat de cucs per treballar
-els cucs teniu un temps les vostres mans, després
haureu guanyat la llibertat, Arbeit
macht frei, trobareu en l’aire
el paradís promès-.

Pregueu al vostre Déu que us obri prest
el vostre paradís, allà descansareu, celebrareu
la trobada universal dels cucs, tindreu la vostra pàtria
d’Israel.

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau, El verger dels bedolls)
*
*
(Español)

Hombres de acero pasean
por delante del barracón, preparan
la fiesta de la noche: hemos de procurarnos
diversión, esta Sara nos servirá
el banquete.

Los hombres de acero tienen lenguas
de fuego, braman y escupen serpientes
con muecas y ojos desorbitados,
aplastan gusanos con botas
de titán.

Adórame, gusano judío, retuércete
ante mí cuando mi bisturí
te abra en canal. Servirás a la ciencia
omnipotente.

Llevan látigos y hierros en las manos,
una señal de un dedo suyo hace un destino,
su mentón sutil decreta vida o muerte.
Es implacable el gesto, es absoluto, diseña
un mundo preciso, purificado.

Han construido una ciudad donde trabajen los gusanos
-los gusanos tenéis un tiempo vuestras manos, después
habréis ganado la libertad, Arbeit
Macht frei, encontraréis en el aire
el paraíso prometido-.

Rogad a vuestro Dios que os abra pronto
vuestro paraíso, allí descansaréis, celebraréis
el encuentro universal de los gusanos, tendréis vuestra patria
de Israel.


© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau, El verger dels bedolls)

10 de octubre de 2013

PARA SANTIAGO TENA, EL ÚLTIMO SEGUIDOR DE ESTE BLOG, A MODO DE BIENVENIDA

*
Al original catalán sigue su traducción al español
*
(Català)

He après que res vol dir el mateix,
aquí.
Aquí ens cal aprendre-ho tot
un altre cop.

Els mots no són els mots,
aquí.
Aquí ens cal un nou lèxic
per a tot. Diem gana,
i no és gana el que sentim;
dolor, i no és dolor; maldat,
i no és maldat,
aquí.

Per dir ‘mai’ diem Morgen früh,
aquí. ‘Demà’ no té sentit.

No hi ha paraules,
aquí.

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau. El verger dels bedolls)
*
*
(Español)

He aprendido que nada significa lo mismo,
aquí.
Aquí es necesario aprenderlo todo
de nuevo.

Las palabras no son las palabras,
aquí.
Aquí es necesario un nuevo léxico
para todo. Decimos hambre,
y no es hambre lo que sentimos;
dolor, y no es dolor; maldad,
i no es maldad,
aquí.

Para decir ´nunca´ decimos Morgen früh,
aquí. ´Mañana´ carece de sentido.

No hay palabras,
aquí.


© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau. El verger dels bedolls)

PARA SANTIAGO TENA, EL ÚLTIMO SEGUIDOR DE ESTA TERTULIA, ESTE POEMA, A MODO DE BIENVENIDA

*
Al original catalán sigue su traducción al español
*
(Català)

He après que res vol dir el mateix,
aquí.
Aquí ens cal aprendre-ho tot
un altre cop.

Els mots no són els mots,
aquí.
Aquí ens cal un nou lèxic
per a tot. Diem gana,
i no és gana el que sentim;
dolor, i no és dolor; maldat,
i no és maldat,
aquí.

Per dir ‘mai’ diem Morgen früh,
aquí. ‘Demà’ no té sentit.

No hi ha paraules,
aquí.

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau. El verger dels bedolls)
*
*
(Español)

He aprendido que nada significa lo mismo,
aquí.
Aquí es necesario aprenderlo todo
de nuevo.

Las palabras no son las palabras,
aquí.
Aquí es necesario un nuevo léxico
para todo. Decimos hambre,
y no es hambre lo que sentimos;
dolor, y no es dolor; maldad,
i no es maldad,
aquí.

Para decir ´nunca´ decimos Morgen früh,
aquí. ´Mañana´ carece de sentido.

No hay palabras,
aquí.


© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau. El verger dels bedolls)

9 de octubre de 2013

PARA STELMARCH, LA ÚLTIMA SEGUIDORA DE ESTA TERTULIA, ESTE POEMA

*
Al original catalán sigue su traducción al español
*
(Català)

Fora del recinte de la fàbrica,
del gris del ciment i de l’asfalt
llefiscós, hi ha terra verda on fins hi creix
la vida.

Ho he vist avui.

He vist els bedolls al lluny, a Birkenau,
on són les dones,

potser. Encara.

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau, El verger dels bedolls)
*
*
(Español)

Fuera del recinto de la fábrica,
del gris del cemento y del asfalto
viscoso, hay tierra verde donde hasta crece
la vida.

Lo he visto hoy.

He visto a lo lejos los abedules, en Birkenau,
donde están las mujeres,

quizás. Aún.


© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau, El verger dels bedolls)

7 de octubre de 2013

PARA RAFAEL MULERO, EL ÚLTIMO SEGUIDOR DE ESTA TERTULIA, A MODO DE BIENVENIDA, ESTE POEMA

*
Traducción al español a continuación
*
(Català)

El cel, que habita la mà alliberadora,
ens envia fa dies mort i destrucció;
la mirada dels aris s’ha enfosquit
i els seus ulls ens penetren amb l’odi
radical de qui veu en nosaltres la imatge
de la culpa.

Però estem massa desfets per témer res;
la indiferència nodreix l’últim alè   
per protegir-nos del dolor
de l’esperança.

No és resignació,
és l’apatia opaca de les bèsties
amansides a cops fora del temps.
Vivim per inèrcia en un present
etern, aliens a cap altra voluntat
que no sigui
morir.

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau. El verger dels bedolls)
*
*
(Español)

El cielo, que habita la mano liberadora,
nos envía hace días muerte y destrucción;
la mirada de los arios se ha ensombrecido
y sus ojos nos penetran con el odio
radical de quien ve en nosotros la imagen
de la culpa.

Pero estamos demasiado deshechos para el temor;
la indiferencia nutre el último aliento   
para protegernos del dolor
de la esperanza.

No es resignación,
es la apatía opaca de las bestias
amansadas a golpes fuera del tiempo.
Vivimos por inercia en un presente
eterno, ajenos a cualquier voluntad
que no sea
morir.

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau. El verger dels bedolls)

20 de septiembre de 2013

PARA PEDRO VERA, ÚLTIMO SEGUIDOR DE ESTA TERTULIA, A MODO DE BIENVENIDA

*
Al original catalán sigue su traducción al español
*
(Català)                                                                   A Peter Weiss

i ens van descarregar en un
lloc llunyà i ignot fora de tots
els llocs i no era el nostre lloc
per tota rebuda una consigna
Arbeit macht frei en una llengua
ignota ens van dividir i classificar
i ara reptem per un bocí de pa traïm i
maltractem matem
obeïm en aquest lloc
aquest lloc negació
de tot lloc és concret és
exacte té un programa aquest
lloc humilia denigra
deshumanitza
anorrea aniquila aquest
lloc aquest lloc aquest lloc  

el meu lloc

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau, El verger dels bedolls)
*
*
(Español)                                                       A Peter Weiss 

y nos descargaron en un
lugar lejano e ignoto fuera de todos
los lugares y no era nuestro lugar
por todo recibimiento una consigna
Arbeit macht frei en una lengua
ignota nos dividieron y clasificaron
y ahora reptamos por un mendrugo traicionamos
y maltratamos matamos
obedecemos en este lugar
este lugar negación
de todo lugar es concreto es
exacto tiene un programa este
lugar humilla denigra
deshumaniza
anonada aniquila este
lugar este lugar este lugar  

mi lugar


© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau, El verger dels bedolls)

28 de agosto de 2013

PARA VÍCTOR PÀMIES, ÚLTIMO SEGUIDOR DE ESTA TERTULIA, A MODO DE BIENVENIDA

*
Al original catalán sigue su traducción al español

(Catalán)

Ens cal escriure els noms
-tots els noms-, però no tenim l’espai
per a tants noms. Millor cerquem les mans
-totes les mans-, que col·loquin la sagrada pedra
al mig del món, morada de l’humà,
estigma de l’horror per recordar.

Per sempre més.

Que la pedra ens sigui referència i nord
per sempre més,
que mai més cap poble sigui botxí
de cap poble,
que cap filla o fill de la nostra estirp
sigui mai més botxí de la nostra estirp.

Mai més.

© Anna Rossell (Del poemari inèdit, Auschwitz-Birkenau. El verger dels bedolls / Auschwitz-Birkenau. El vergel de los abedules)
*
*
(Español)

Debemos escribir los nombres
-todos los nombres-, pero no hay espacio
para tantos nombres. Mejor busquemos las manos
-todas las manos-, que coloquen la sagrada piedra
en el centro del mundo, morada del humano,
estigma del horror para el recuerdo.

Por siempre jamás.

Que la piedra nos sea referencia y norte
para siempre,
que nunca más un pueblo sea verdugo
de un pueblo,
que ninguna hija o hijo de nuestra estirpe
sea verdugo de nuestra estirpe.

Nunca más.

© Anna Rossell (Del poemario inédito, Auschwitz-Birkenau. El verger dels bedolls / Auschwitz-Birkenau. El vergel de los abedules)

23 de agosto de 2013

LA POESIA D'ANNA ROSSELL

*
per Josep Anton Soldevila (Al original catalán sigue su traducción al español)

*
Josep Anton Soldevila amb tertulianes d'El Laberint d'Ariadna
/ Josep Anton Soldevila con tertulianas de El Laberinto de Ariadna


Va ser en el transcurs d’un recital, en el marc de la Setmana de la Poesia de Barcelona de maig del 2011 que vaig sentir a l’Anna Rossell llegint  el poema Todesfuge, de Paul Celan. Jo sabia de l’existència d’aquest cèlebre poema sobre l’Holocaust, però mai no l’havia llegit i molt menys, sentit recitar. L’Anna ho va fer, primer en alemany i després en la seva pròpia traducció al castellà. Vaig quedar tan impressionat per la seva manera de dir-lo, que quasi no em va caldre sentir la versió castellana per entendre’l de cap a peus, i dic això en tots els seus sentits i accepcions, perquè em va estremir física i anímicament.

Llavors feia poc, menys d’un any, que acabava de llegir el seu llibre de poemes, La ferida en la paraula i no tenia la impressió que el seu contingut, la seva essència o raó, tingués gaire cosa a veure amb poemes com aquell. Puc dir-ho amb seguretat, perquè guardo les paraules amb les quals vaig expressar-li la meva opinió:
*
"Benvolguda Anna, he llegit el teu poemari - la prosa la deixo per a més endavant - i volia compartir amb tu així, "au pié levé", que diuen els francesos, les impressions que m'ha produït. I dic impressions i no impressió perquè són diverses les rebudes; no en va es tracte de varis llibres en un volum (és cert però, que també nosaltres som vàries persones en un volum...).
*
Hi he trobat la pinzellada impressionista barrejada amb la meditació filosòfica, cosa aparentment contradictòria i que en el llibre esdevé estranyament natural. També el teu viatge (i dic viatge i no lluita... ) constant entre la ciutat de la raó i la de l'emoció, sense renunciar a cap d'ambdós paisatges. La clarividència de la veritat embolcallada de tendresa i una contenció serena al posar paraules als sentiments.
Però com diuen les paraules de T.S. Eliot : "Només per la forma, la norma/poden les paraules o la música assolir/la calma/ com un gerro xinès/ es mou perpètuament en la seva serenor". Tot això que dius no seria poesia si no fos per com ho dius. En aquest llibre  el maridatge de fons i forma és perfecte, et felicito sincerament."
L’emoció a la qual feia referència en el meu comentari es decantava cap a una concepció purament lírica de la poesia, si bé alguna cosa em devia trontollar en el raonament, quan em vaig decidir a acabar-lo amb aquesta frase:
"I dir que sí, que al món hi ha encara lloc per a l'esperança, la il·lusió no és vana. Per això la poesia i els poetes i el compartir i nomenar."
*
Potser un pressentiment, més enllà del meu precipitat judici, em deia que hi havia alguna cosa més en aquella poesia tan diversa del llibre: una fonda desesperació per la condició humana, pels abismes d’una condició humana, que traspuava sense acabar de surar d’alguns dels poemes.
Així, l’argument d’aquest primer llibre girava a l’entorn de tres eixos que després s’han confirmat com els grans temes de la poesia d’Anna Rossell: l’emoció íntima, el viatge i el dolor de la humanitat.
A vegades trobem poemes on aquests elements apareixen aïllats dels altres dos, únic, com en aquest poema on l’emoció ens talla l’alè:
*
Se’ns ha aturat el temps,
te n’has anat,
i és ara
-quan tota relació esdevé vana i inútil-,
que sóc conscient que hem fet
la ruta sens trobar-nos.
I ara només em resta el silenci
i el no res.


(La ferida en la paraula)

El viatge, dins d’un llibre que és tot ell una crònica:

La cinta fa el camí, empolsegada
i clara, enmig, un baobab; un home
jeu a un banc davall un arbre espès
;

(Quadern Malià)

El dolor de la Humanitat, explicitat en l’horror nazi:

Hi ha una dona que no es mou,
al jaç. Té la mirada fixa
a la paret i un floc de cabell llarg
i greixós damunt dels llavis entreoberts.
Sembla que respira subtilment, encara,


però ja és morta.

(Birkenau-El verger dels bedolls, inèdit)
*
En altres moments, els elements es barregen, de la mateixa manera que en la pròpia vida i llavors ens dóna versos que combinen l’esglai personal amb la profunditat filosòfica, tot utilitzant unes estructures quasi sàlmiques - a la manera d’un text bíblic. - com així mateix fa servir Celan en el Todesfuge que hem citat al començament.
Això ho veiem clarament en moltes de les estrofes del seu llibre Us deixo el meu llegat per si un dia..., encara inèdit:

Qui ensinistra les ments dels
innocents? Qui s’erigeix en jutge d’un
igual?, qui? Qui condemna pasteres a
la mort?, qui? Qui persegueix per gust de
perseguir? Qui dispara per gust de
disparar? Qui aixeca murs i tanca les
fronteres al desesperat? Qui el lliura a
la terra de la mort? No ho sap ningú?
Ho sap algú? Ho sabem
                                        tots?


o en aquest altre, on és la tècnica de la repetició de paraules en oracions diferents i consecutives la que crea l’efecte de salm:

el cos és un mig-cos, és el meu cos,
ofec de l’aire dens. És fosc el lloc
on sóc, on sóc, on sóc és la foscor,


He citat dues vegades a Celan en aquest comentari sobre la poesia de l’Anna Rossell perquè trobo que hi ha una connexió innegable entre l’esperit poètic i cívic de tots dos. El primer va viure l’horror en la seva pell, l’Anna es capaç de sentir-lo i expressar-lo vicàriament, com si es transformés en la veu d’aquells que ara mateix hi estan immersos. La comunió de sentit acaba sent comunió també de formes, doncs, tot i no ser iguals, les d’ambdós beuen de la mateixa font. I no per un motiu d’imitació, sinó senzillament, d’eficàcia.
*
Després d’aquesta incursió per l’univers poètic d’Anna Rossell, constatem - ja que tinc la sort de conèixer-la personalment-  que coincideix punt per punt amb el personal. Es tracte d’un univers complex, que en el nostre afany analític per fer-nos comprendre hem reduït a tres elements i les seves combinacions, però que, com sempre que intentem definir, ens deixa amb la sensació de que no ho diem tot.
*
Avancem doncs una mica més, tractant de presentar altres aspectes que vagin més enllà de l’autenticitat – conseqüència d’aquesta relació directa entre vida i poesia – o de les motivacions que advertim en els seus poemes.
Parlem, per exemple de les tècniques emprades.
Ja hem deixat clar quina és la que utilitza per als poemes de reivindicació o denuncia social, una tècnica, aprofitem per dir-ho, que la deixa a una distància sideral de la majoria dels qui, amb bona intenció però nul·la saviesa, perpetren pamflets en comptes de poemes. Amb la seva manera de fer-ho, Anna Rossell no només dignifica la humanitat dels humiliats, sinó que estableix una paritat entre la solemnitat de la forma i la transcendència del fet exposat.
*
En contrast, quan ens fixem en aquells poemes en els quals sorgeix el jo poètic, ens trobem amb un panorama absolutament distint. Aquí la solemnitat esdevé senzillesa i el vers ampli en breu, a vegades, brevíssim:

Tinc,
per tant, no sóc,
doncs sóc
allò que queda
quan resto el que
jo tinc.
Dir jo
és dir
sóc.
Treu “tinc”
al “jo”
per ser.


(La ferida en la paraula)

És clar que no en tots la poeta utilitza formes tan esquemàtiques, però m’ha plagut posar aquest exemple extrem per il·lustrar el que volia dir, que és que, per a ella, la forma ve condicionada pel fons i que és capaç de manegar-se en qualsevol gama d’estrofes normatives o inventades.
En el cas dels poemes de viatge, el més adient, ja que es tracta de relatar impressions que causa el que s’està veient, serà escollir un estil discursiu, capaç de reproduir en el lector l’impacte de la realitat i deixar que les sensacions els acaronin:

Quatre carones d'ulls rodons observen temoroses
el moment, la més petita plora: espanta la pell
blanca. Els grans ja han acabat, els nens
comencen, la mare ofrena una papaia gegant
als forasters: abarka, abarka, abarka, í ni tié, í ni tié,
abarka, abarka, í ni tié.


(El Quadern Malià)

La poesia d’Anna Rossell es desplega així en tots els àmbits de la vida, en els certament dramàtics i en els aparentment banals, en el jo íntim i en el jo relacional. El factor comú a tots i cadascun d’ells és la seva participació activa, el seu estremiment personal en penetrar-hi. És en aquest instant que la poeta els fa seus i acaba per esborrar els límits entre el que afecta a l’altre i el que l’afecta a ella mateixa, i li dóna la veu precisa per expressar-ho.
*
El resultat d’això és la bellesa d’uns versos construïts a la mida del missatge. Que ho siguin quan és la pròpia ànima la que ens parla no és res estrany, doncs estan en correspondència amb la vivència poètica que l’origina; que també ho siguin quan ens parla dels paisatges humans d’aquesta Àfrica que tant estima, ja és més difícil, però que també passi això quan ens relata les misèries i els horrors humans més espantosos, ja forma part del miracle que en diem poesia.
I és que Anna Rossell és poeta.

Josep Anton Soldevila
*
*

LA POESÍA DE ANNA ROSSELL
(Traducción  al español de Anna Rossell)

por Josep Anton Soldevila


Fue en el transcurso de un recital, en el marco de la Semana de la Poesía de Barcelona de mayo de 2011 cuando oí a Anna Rossell leyendo el poema Todesfuge, de Paul Celan. Yo sabía de la existencia de este célebre poema sobre el Holocausto, pero nunca lo había leído y mucho menos, oído recitar. Anna lo hizo, primero en alemán y luego en su propia traducción al español. Quedé tan impresionado por su manera de decirlo, que casi no me hizo falta escuchar la versión española para entenderlo de pies a cabeza, y digo esto en todos sus sentidos y acepciones, porque me estremeció física y anímicamente .

Entonces hacía poco, menos de un año, que acababa de leer su libro de poemas, La ferida en la paraula (La herida en la palabra) y no tenía la impresión de que su contenido, su esencia o razón, tenía mucho que ver con poemas como aquel. Puedo decirlo con seguridad, porque conservo las palabras con las que le expresé mi opinión:

"Estimada Anna, he leído tu poemario - la prosa la dejo para más adelante - y quería compartir contigo así," au pié levé", que dicen los franceses, las impresiones que me ha producido. Y digo impresiones y no impresión porque son varias las recibidas, no en vano se trata de varios libros en un volumen (es cierto sin embargo, que también nosotros somos varias personas en un volumen ...).
He encontrado la pincelada impresionista mezclada con la meditación filosófica, algo aparentemente contradictorio y que en el libro se convierte en extrañamente natural. También tu viaje (y digo viaje y no lucha ...) constante entre la ciudad de la razón y la de la emoción, sin renunciar a ninguno de ambos paisajes. La clarividencia de la verdad envuelta en ternura y una contención serena al poner palabras a los sentimientos.
Pero como dicen las palabras de T.S. Eliot: "Sólo por la forma, la norma / pueden las palabras o la música alcanzar / la calma / como un jarrón chino / se mueve perpetuamente en su serenidad". Todo esto que dices no sería poesía si no fuera por cómo lo dices. En este libro el maridaje de fondo y forma es perfecto, te felicito sinceramente. "

La emoción a la que hacía referencia en mi comentario se decantaba hacia una concepción puramente lírica de la poesía, si bien algo me debía tambalearse en el razonamiento, cuando me decidí a terminarlo con esta frase:
"Y decir que sí, que en el mundo hay todavía lugar para la esperanza, la ilusión no es vana. Por eso la poesía y los poetas y el compartir y nombrar."
Quizás un presentimiento, más allá de mi precipitado juicio, me decía que había algo más en aquella poesía tan diversa del libro: una honda desesperación por la condición humana, por los abismos de una condición humana, que rezumaba sin terminar de flotar de algunos de los poemas.
Así, el argumento de este primer libro giraba en torno a tres ejes, que después se han confirmado como los grandes temas de la poesía de Anna Rossell: la emoción íntima, el viaje y el dolor de la humanidad.

A veces encontramos poemas donde estos elementos aparecen aislados de los otros dos, único, como en este poema donde la emoción nos corta el aliento:

Se nos ha parado el tiempo,
te has ido,
y ahora
-cuando toda relación deviene vana e inútil-,
soy consciente de que hemos hecho
la ruta sin encontrarnos.
Y ahora sólo me quedan el silencio
y la nada.


(La herida en la palabra)
*
El viaje, dentro de un libro que es todo él una crónica:

La cinta hace el camino, clara
y polvorienta, en medio, un baobab; un hombre
yace sobre un banco, bajo un árbol frondoso

(Cuaderno de Malí)

El dolor de la Humanidad, reflejado en el horror nazi:

Hay una mujer que no se mueve
en el camastro. Tiene la mirada fija
en la pared y un mechón de pelo largo
y grasiento sobre el labio entreabierto.
Parece que respira sutilmente aún,


pero ya está muerta.

(Birkenau-El vergel de los abedules, inédito)

En otros momentos, los elementos se mezclan, de la misma manera que en la propia vida, y entonces nos da versos que combinan la conmoción personal con la profundidad filosófica, utilizando unas estructuras casi sálmicas - a la manera de un texto bíblico. - Como asimismo emplea Celan en el Todesfuge que hemos citado al principio.
Esto lo vemos claramente en muchas de las estrofas de su libro Us deixo el meu llegat per si algún dia... / Os dejo mi legado por si un día ..., todavía inédito:

¿Quién adiestra las mentes de los
inocentes? ¿Quién se erige en juez de un
igual?, ¿quién? ¿Quién condena pateras a
la muerte?, ¿quién? ¿Quién persigue por gusto de
perseguir? ¿Quién dispara por gusto de
disparar? ¿Quién levanta muros y cierra las
fronteras al desesperado? ¿Quién lo entrega a
la tierra de la muerte? ¿Nadie lo sabe?
¿Lo sabe alguien? Lo sabemos
                                        todos?


o en este otro, donde es la técnica de la repetición de palabras en oraciones diferentes y consecutivas la que crea el efecto de salmo:

El cuerpo no es mi cuerpo, sólo ojos,
la arena me aprisiona, me atenaza,
el cuerpo es mi cuerpo, la lengua se
desliza apenas lenta por el acre
y denso vómito viscoso, crujen los dientes,
y el peso, el peso, la losa sobre el
pecho respirando; más abajo la nada,
el cuerpo es medio cuerpo y es mi cuerpo,
ahogo de aire denso. Dónde estoy,
donde estoy es oscuro, dónde dónde
estoy, donde estoy es todo oscuridad


(Us deixo el meu llegat per si algún dia... / Os dejo mi legado por si un día ..), inédito:

He citado dos veces a Celan en este comentario sobre la poesía de Anna Rossell porque pienso que hay una conexión innegable entre el espíritu poético y cívico de ambos. El primero vivió el horror en su piel, Anna es capaz de sentirlo y expresarlo vicariamente, como si se transformara en la voz de aquellos que ahora mismo están inmersos en aquel horror. La comunión de sentido acaba siendo comunión también de formas, pues, pese a no ser iguales, las de ambos beben de la misma fuente. Y no por un motivo de imitación, sino sencillamente, de eficacia.

Después de esta incursión por el universo poético de Anna Rossell, constatamos - ya que tengo la suerte de conocerla personalmente- que coincide punto por punto con el personal. Se trata de un universo complejo, que en nuestro afán analítico para hacernos comprender hemos reducido a tres elementos y sus combinaciones, pero que, como siempre que intentamos definir, nos deja con la sensación de que no lo decimos todo.

Avanzamos pues un poco más, tratando de presentar otros aspectos que vayan más allá de la autenticidad -consecuencia de esta relación directa entre vida y poesía- o de las motivaciones que advertimos en sus poemas.
Hablamos, por ejemplo de las técnicas empleadas.
Ya hemos dejado claro cuál es la que utiliza para los poemas de reivindicación o denuncia social, una técnica, aprovechamos para decirlo, que la deja a una distancia sideral de la mayoría de los que, con buena intención pero nula sabiduría, perpetran panfletos en vez de poemas. Con su manera de hacerlo, Anna Rossell no sólo dignifica la humanidad de los humillados, sino que establece una paridad entre la solemnidad de la forma y la trascendencia del hecho expuesto.

En contraste, cuando nos fijamos en aquellos poemas en los que surge el yo poético, nos encontramos con un panorama absolutamente distinto. Aquí la solemnidad se convierte sencillez y el verso amplio en breve, a veces, brevísimo:

Tengo,
así pues, no soy,
pues soy
lo que queda
cuando resto lo que
yo tengo.
Decir yo
es decir
soy.
Resta "tengo"
al "yo"
para ser.


(La herida en la palabra)

Es claro que no en todos la poeta utiliza formas tan esquemáticas, pero me ha parecido mejor poner este ejemplo extremo para ilustrar lo que quería decir: que, para ella, la forma viene condicionada por el fondo y que es capaz de manejarse en cualquier gama de estrofas normativas o inventadas.
En el caso de los poemas de viaje, el más adecuado, ya que se trata de relatar impresiones que causa lo que se está viendo, será escoger un estilo discursivo, capaz de reproducir en el lector el impacto de la realidad y dejar que las sensaciones los mimen:

Cuatro caritas menudas de ojos grandes observan temerosas
el momento, la más pequeña llora: asusta la piel
blanca. Los mayores han terminado ya, empiezan
los pequeños, la madre ofrece una papaya gigante
a la visita: abarka, abarka, abarka, í ni tié, í ni tié,
abarka, abarka, í ni tié.


(Cuaderno de Malí)

La poesía de Anna Rossell se despliega así en todos los ámbitos de la vida, en los ciertamente dramáticos y en los aparentemente banales, en el yo íntimo y en el yo relacional. El factor común a todos y cada uno de ellos es su participación activa, su estremecimiento personal en penetrar. Es en este instante que la poeta los hace suyos y acaba por borrar los límites entre lo que afecta al otro y lo que le afecta a ella misma, y ​​le da la voz precisa para expresarlo.
El resultado de esto es la belleza de unos versos construidos a la medida del mensaje. Que lo sean cuando es la propia alma la que nos habla no es de extrañar, pues están en correspondencia con la vivencia poética que la origina; que también lo sean cuando nos habla de los paisajes humanos de esta África que tanto ama, ya es más difícil, pero que también ocurra esto cuando nos relata las miserias y los horrores humanos más espantosos, ya forma parte del milagro que llamamos poesía.

Y es que Anna Rossell es poeta.

Josep Anton Soldevila