5 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A FRANCESC MIRALLES, GANADOR CON A.ROVIRA DEL PREMIO DE NOVELA CIUDAD DE TORREVIEJA 2009



Pregunta (Anna Rossell): Tú y Àlex Rovira acabáis de ganar el Premio Literario Ciudad de Torrevieja. ¿Qué supone para vosotros –para un escritor- este premio?

Respuesta (Francesc Miralles): Sobre todo te asegura una buena campaña de promoción, porque vas de gira por 6 ciudades españolas y el libro tiene una buena colocación.

P.: ¿Marcan los premios literarios tendencias en la literatura?

R.: Yo diría que marcan sólo las tendencias comerciales.

P.: España es uno de los países europeos que tiene, con diferencia, más premios literarios. ¿Cómo valoráis vosotros este hecho?

R.: Está muy bien porque así hay oportunidades para todo el mundo, si se sabe escoger un premio de un tamaño adecuado al momento de tu carrera.

P.: Los dos os habéis especializado en psicología, escribís artículos para revistas del género y de autoayuda (Àlex, Psiko; Francesc, Integral): ¿ha determinado de algún modo este común conocimiento vuestro la escritura de la novela premiada La última respuesta?

R.: Desde luego, ya que se aborda Einstein desde el punto de vista científico, psicológico y espiritual. Nuestra formación en ese sentido nos ha dado una visión holística de este personaje icónico del siglo XX.

P.: Provenís de mundos académicos muy distintos: Àlex, licenciado en Ciencias Empresariales; Francesc, Filólogo... . ¿Dónde se encuentran estos dos mundos?

R.: Se encuentran justamente en el campo de la psicología y de la espiritualidad, que de hecho es una síntesis de todos los otros campos.

P.: ¿Os encuadráis dentro de alguna tradición literaria?

R.: Hemos querido bautizar el género de LA ÚLTIMA RESPUESTA como “thriller inspiracional”.

P.: ¿Os ha marcado algún autor especialmente? Qué es lo que más os ha impactado de él / ella?

R.: A los dos nos gusta mucho Viktor Frankl, por su visión optimista y humanista de la vida. EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO es nuestro libro de cabecera. Y nos gusta la logoterapia que él planteó.

P.: ¿Escribís para un determinado público? ¿Queréis llegar a alguien en primera línea?

R.: Escribimos para todo tipo de lectores, no somos elitistas en este sentido.

P.: Vuestras novelas -también las que habéis escrito cada uno en solitario-, así como libros de otro género, parecen encerrar, más o menos claramente, fórmulas clave para una vida armónica -La brújula interior, La buena suerte, La buena vida, Las palabras que curan, El laberinto de la felicidad, El Zen de la empresa, El mejor lugar del mundo es aquí mismo, Atrévete a pensar, ...-: ¿Existen tales fórmulas en la vida real?

R.: Más que fórmulas son inspiraciones para que el lector reflexione y halle sus propias soluciones. Ningún “autoayuda” te ayuda si no te arremangas y te pones manos a la obra para cambiar las cosas que has hecho mal y hacer aquello que aún no habías hecho.

P.: Estas fórmulas clave para la felicidad se extraen de una veta filosófica: ¿Tienen vuestros libros un trasfondo filosófico?

R.: Sí, claro. Aunque la expresamos de manera sencilla, no académica. Podemos llamarla “filosofía de bolsillo”.

P. Este título tuyo, Atrévete a pensar, reproduce el "sapere aude" kantiano, que fue el lema de los ilustrados: ¿necesita nuestra sociedad una nueva ilustración?

R.: Creo más bien que la sociedad está sobreilustrada. Lo que necesitamos justamente es lo contrario: simplificar, cribar estímulos, dirigir nuestra mente a una sola cosa a la vez.

P.: ¿Cómo se resuelve técnicamente la escritura literaria entre dos?

R.: Con mucha amistad y repartiendo bien las tareas. Escribir un libro de este tipo es como levantar una casa.

P.: ¿Os interesa un tipo de historias en especial?

R.: Nos gustan las historias con un trasfondo humano.

P.: En la literatura alemana se habla a menudo de dos tipos de escritor: aquel que, como Thomas Mann, cumple con un horario de trabajo literario de manera disciplinada y metódica, y el que, como Kafka, escribe de modo apasionado, necesita la escritura como una válvula de escape y de ayuda para la supervivencia: ¿A qué tipo de escritor pertenecéis vosotros?

R.: Yo escribo con un horario de trabajo, aunque sea aproximado, porque firmo contratos donde se establecen fechas de entrega concretas. ¡Hay que organizarse! Normalmente escribo desde la mañana hasta primera hora de la tarde.

P.: ¿Existen en la literatura tendencias por épocas, de manera parecida a la moda? Si es así, ¿cuáles son los acentos ahora mismo?

R.: Ahora mismo están muy en boga las novelas de aventuras de todo tipo, a poder ser con un trasfondo cultural; es decir, que el lector no se quede con la lectura de entretenimiento, sino que aprenda algo cuando haya terminado la novela.

P.: Hasta hace pocos años predominaban las voces pesimistas que auguraban que el libro en soporte papel tenía los días contados y que la poderosa imagen daría la última estocada al cada vez más reducido número de lectores. Sin embargo, no parece que vayan a cumplirse sus predicciones. ¿Cómo veis vosotros el futuro de la literatura?

R.: No tenemos una visión catastrofista de este tema en absoluto. Hay un espacio y un momento para todo. Un exceso de audiovisuales acaba cansando a cualquier persona. Por eso el libro siempre será el fiel compañero de los seres humanos inquietos, por los siglos de los siglos.

Muchas gracias por tu atención y tu tiempo.

Publicada también -en catalán- en: Diari Maresme (11-12-2009): http://diarimaresme.com/entrevistes/l%5c%27entrevista/francesc-miralles/

ENTREVISTA A FRANCESC MIRALLES, GANADOR CON A.ROVIRA DEL PREMIO DE NOVELA CIUDAD DE TORREVIEJA 2009


Pregunta (Anna Rossell): Tú y Àlex Rovira acabáis de ganar el Premio Literario Ciudad de Torrevieja. ¿Qué supone para vosotros –para un escritor- este premio?

Respuesta (Francesc Miralles): Sobre todo te asegura una buena campaña de promoción, porque vas de gira por 6 ciudades españolas y el libro tiene una buena colocación.

P.: ¿Marcan los premios literarios tendencias en la literatura?

R.: Yo diría que marcan sólo las tendencias comerciales.

P.: España es uno de los países europeos que tiene, con diferencia, más premios literarios. ¿Cómo valoráis vosotros este hecho?

R.: Está muy bien porque así hay oportunidades para todo el mundo, si se sabe escoger un premio de un tamaño adecuado al momento de tu carrera.

P.: Los dos os habéis especializado en psicología, escribís artículos para revistas del género y de autoayuda (Àlex, Psiko; Francesc, Integral): ¿ha determinado de algún modo este común conocimiento vuestro la escritura de la novela premiada La última respuesta?

R.: Desde luego, ya que se aborda Einstein desde el punto de vista científico, psicológico y espiritual. Nuestra formación en ese sentido nos ha dado una visión holística de este personaje icónico del siglo XX.

P.: Provenís de mundos académicos muy distintos: Àlex, licenciado en Ciencias Empresariales; Francesc, Filólogo... . ¿Dónde se encuentran estos dos mundos?

R.: Se encuentran justamente en el campo de la psicología y de la espiritualidad, que de hecho es una síntesis de todos los otros campos.

P.: ¿Os encuadráis dentro de alguna tradición literaria?

R.: Hemos querido bautizar el género de LA ÚLTIMA RESPUESTA como “thriller inspiracional”.

P.: ¿Os ha marcado algún autor especialmente? Qué es lo que más os ha impactado de él / ella?

R.: A los dos nos gusta mucho Viktor Frankl, por su visión optimista y humanista de la vida. EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO es nuestro libro de cabecera. Y nos gusta la logoterapia que él planteó.

P.: ¿Escribís para un determinado público? ¿Queréis llegar a alguien en primera línea?

R.: Escribimos para todo tipo de lectores, no somos elitistas en este sentido.

P.: Vuestras novelas -también las que habéis escrito cada uno en solitario-, así como libros de otro género, parecen encerrar, más o menos claramente, fórmulas clave para una vida armónica -La brújula interior, La buena suerte, La buena vida, Las palabras que curan, El laberinto de la felicidad, El Zen de la empresa, El mejor lugar del mundo es aquí mismo, Atrévete a pensar, ...-: ¿Existen tales fórmulas en la vida real?

R.: Más que fórmulas son inspiraciones para que el lector reflexione y halle sus propias soluciones. Ningún “autoayuda” te ayuda si no te arremangas y te pones manos a la obra para cambiar las cosas que has hecho mal y hacer aquello que aún no habías hecho.

P.: Estas fórmulas clave para la felicidad se extraen de una veta filosófica: ¿Tienen vuestros libros un trasfondo filosófico?

R.: Sí, claro. Aunque la expresamos de manera sencilla, no académica. Podemos llamarla “filosofía de bolsillo”.

P. Este título tuyo, Atrévete a pensar, reproduce el "sapere aude" kantiano, que fue el lema de los ilustrados: ¿necesita nuestra sociedad una nueva ilustración?

R.: Creo más bien que la sociedad está sobreilustrada. Lo que necesitamos justamente es lo contrario: simplificar, cribar estímulos, dirigir nuestra mente a una sola cosa a la vez.

P.: ¿Cómo se resuelve técnicamente la escritura literaria entre dos?

R.: Con mucha amistad y repartiendo bien las tareas. Escribir un libro de este tipo es como levantar una casa.

P.: ¿Os interesa un tipo de historias en especial?

R.: Nos gustan las historias con un trasfondo humano.

P.: En la literatura alemana se habla a menudo de dos tipos de escritor: aquel que, como Thomas Mann, cumple con un horario de trabajo literario de manera disciplinada y metódica, y el que, como Kafka, escribe de modo apasionado, necesita la escritura como una válvula de escape y de ayuda para la supervivencia: ¿A qué tipo de escritor pertenecéis vosotros?

R.: Yo escribo con un horario de trabajo, aunque sea aproximado, porque firmo contratos donde se establecen fechas de entrega concretas. ¡Hay que organizarse! Normalmente escribo desde la mañana hasta primera hora de la tarde.

P.: ¿Existen en la literatura tendencias por épocas, de manera parecida a la moda? Si es así, ¿cuáles son los acentos ahora mismo?

R.: Ahora mismo están muy en boga las novelas de aventuras de todo tipo, a poder ser con un trasfondo cultural; es decir, que el lector no se quede con la lectura de entretenimiento, sino que aprenda algo cuando haya terminado la novela.

P.: Hasta hace pocos años predominaban las voces pesimistas que auguraban que el libro en soporte papel tenía los días contados y que la poderosa imagen daría la última estocada al cada vez más reducido número de lectores. Sin embargo, no parece que vayan a cumplirse sus predicciones. ¿Cómo veis vosotros el futuro de la literatura?

R.: No tenemos una visión catastrofista de este tema en absoluto. Hay un espacio y un momento para todo. Un exceso de audiovisuales acaba cansando a cualquier persona. Por eso el libro siempre será el fiel compañero de los seres humanos inquietos, por los siglos de los siglos.

Muchas gracias por tu atención y tu tiempo.

4 de diciembre de 2009

UNA CORRESPONDENCIA MÁS, por Anna Rossell

UNA CORRESPONDENCIA MÁS

Joseph Roth, Cartas (1911-1939),
Edición y notas de Hermann Kesten.
Trad. de Eduardo Gil Bera,
Acantilado, Barcelona, 2009, 685 págs.

por Anna Rossell

Sin duda la correspondencia o los diarios de un escritor son una valiosa fuente de información para quien desea conocer en profundidad al autor y su obra. En ellos se nos presenta la persona en su humanidad más expuesta, lo cual puede iluminar aspectos de su vida y modo de pensar que nos ayuden a forjarnos una idea de ella, a completarla o corregirla. Por esto –y por la curiosidad morbosa que conlleva la indagación en la intimidad ajena- la posibilidad de acceder a esta documentación va acompañada de expectante interés. En el prefacio al volumen de cartas del gran narrador austrohúngaro Joseph Roth (Brody, Imperio Austrohúngaro, 2 de septiembre de 1894-París, 27 de mayo de 1939) que acaba de ver la luz de la mano de Acantilado, el editor de este intercambio epistolar y amigo de Roth, Hermann Kesten, se extiende en consideraciones acerca de los motivos para la publicación de este tipo de documentos privados así como de los criterios que pudieran aconsejar una selección, y alega dos razones a favor de su decisión de publicar todas las cartas conservadas del autor, sin restricción alguna: “[...] la primera de ellas es que, treinta años después de su muerte, aún no hay ninguna biografía de Roth; la segunda consiste en que cualquier lector [...] reconocerá en él a un maestro de la forma breve sin que tengan que probárselo sus ‘mejores’ cartas”. El primer argumento convence: en 1970, año de la edición del original alemán, no existía ninguna biografía de Roth (la primera, de David Bronsen, Joseph Roth, eine Biographie, salió en 1974), al segundo cabe replicar que la mejor prueba de la concisión estilística de Roth es su literatura. Una vez cumplida su función –servir a filólogos de fuente de datos para la composición de una biografía o el estudio de aspectos concretos de la obra- no tiene sentido publicar todas las cartas conservadas del autor, muchas de las cuales se explayan en detalles de la vida cotidiana, privada y profesional, que se repiten machaconamente. Cierto que en España se dio a conocer muy pronto (desde los años treinta del siglo pasado) la literatura de este gran narrador centroeuropeo y que en cambio los estudios sobre ella y su vida se han hecho esperar. Pero entretanto al renovado interés por su obra –veinticinco libros sólo a partir del año 2000, doce en Acantilado- se han añadido estudios (dos de ellos, de Géza von Cziffra, también en Acantilado) como los de Pilar Estelrich, Visió d’Àustria a Joseph Roth (Universidad de Barcelona, 1992), Soma Morgenstern, Huida y fin de Joseph Roth (Pre-Textos, 1999, 2008), Géza von Cziffra, El santo bebedor. Recuerdos de Joseph Roth (Trea, 2000; Acantilado, 2009), Claudio Magris, Lejos de donde. Joseph Roth y la tradición hebraico-oriental (Eunsa, 2002, 2003, 2004), Olga García, La obra de Joseph Roth, Liceus, 2006), Géza von Cziffra, Joseph Roth, cuentista extraordinario (Acantilado, 2009) y la biografía de Helmut Nürnberger, Joseph Roth (Alfons el Magnànim, 1995).
Las cartas del autor austrohúngaro, que abarcan desde 1911 hasta casi su muerte e incluyen un amplio registro de destinatarios –familiares, editores, su traductora al francés y amigos-, reflejan un Roth desarraigado y errante, cada vez más aquejado por las penurias económicas y el alcoholismo, fervoroso monárquico en lo ideológico, directo y sincero en el carácter, que dice lo que piensa, aunque ello pueda acarrearle más problemas. La correspondencia gana interés a partir de 1933, cuando Hitler se hace con el poder en Alemania. Sin duda, además de las notas de Kesten, las cartas más valiosas –y más numerosas- son las que intercambia con Stefan Zweig, amigo que le socorría en los apuros económicos y al que sin embargo no tuvo ningún reparo en reprocharle duramente su “actitud vacilante” ante el nacionalsocialismo. Éstas, las del año 1933, y las de 1935, donde se refleja la sorprendente intención de Zweig de preparar un manifiesto contra el horror nazi, salvan este volumen, que, por lo demás, no descubre nada verdaderamente nuevo.

Anna Rossell

UNA CORRESPONDENCIA MÁS, por Anna Rossell

UNA CORRESPONDENCIA MÁS

Joseph Roth, Cartas (1911-1939),
Edición y notas de Hermann Kesten.
Trad. de Eduardo Gil Bera,
Acantilado, Barcelona, 2009, 685 págs.

Por Anna Rossell

Sin duda la correspondencia o los diarios de un escritor son una valiosa fuente de información para quien desea conocer en profundidad al autor y su obra. En ellos se nos presenta la persona en su humanidad más expuesta, lo cual puede iluminar aspectos de su vida y modo de pensar que nos ayuden a forjarnos una idea de ella, a completarla o corregirla. Por esto –y por la curiosidad morbosa que conlleva la indagación en la intimidad ajena- la posibilidad de acceder a esta documentación va acompañada de expectante interés. En el prefacio al volumen de cartas del gran narrador austrohúngaro Joseph Roth (Brody, Imperio Austrohúngaro, 2 de septiembre de 1894-París, 27 de mayo de 1939) que acaba de ver la luz de la mano de Acantilado, el editor de este intercambio epistolar y amigo de Roth, Hermann Kesten, se extiende en consideraciones acerca de los motivos para la publicación de este tipo de documentos privados así como de los criterios que pudieran aconsejar una selección, y alega dos razones a favor de su decisión de publicar todas las cartas conservadas del autor, sin restricción alguna: “[...] la primera de ellas es que, treinta años después de su muerte, aún no hay ninguna biografía de Roth; la segunda consiste en que cualquier lector [...] reconocerá en él a un maestro de la forma breve sin que tengan que probárselo sus ‘mejores’ cartas”. El primer argumento convence: en 1970, año de la edición del original alemán, no existía ninguna biografía de Roth (la primera, de David Bronsen, Joseph Roth, eine Biographie, salió en 1974), al segundo cabe replicar que la mejor prueba de la concisión estilística de Roth es su literatura. Una vez cumplida su función –servir a filólogos de fuente de datos para la composición de una biografía o el estudio de aspectos concretos de la obra- no tiene sentido publicar todas las cartas conservadas del autor, muchas de las cuales se explayan en detalles de la vida cotidiana, privada y profesional, que se repiten machaconamente. Cierto que en España se dio a conocer muy pronto (desde los años treinta del siglo pasado) la literatura de este gran narrador centroeuropeo y que en cambio los estudios sobre ella y su vida se han hecho esperar. Pero entretanto al renovado interés por su obra –veinticinco libros sólo a partir del año 2000, doce en Acantilado- se han añadido estudios (dos de ellos, de Géza von Cziffra, también en Acantilado) como los de Pilar Estelrich, Visió d’Àustria a Joseph Roth (Universidad de Barcelona, 1992), Soma Morgenstern, Huida y fin de Joseph Roth (Pre-Textos, 1999, 2008), Géza von Cziffra, El santo bebedor. Recuerdos de Joseph Roth (Trea, 2000; Acantilado, 2009), Claudio Magris, Lejos de donde. Joseph Roth y la tradición hebraico-oriental (Eunsa, 2002, 2003, 2004), Olga García, La obra de Joseph Roth, Liceus, 2006), Géza von Cziffra, Joseph Roth, cuentista extraordinario (Acantilado, 2009) y la biografía de Helmut Nürnberger, Joseph Roth (Alfons el Magnànim, 1995).
Las cartas del autor austrohúngaro, que abarcan desde 1911 hasta casi su muerte e incluyen un amplio registro de destinatarios –familiares, editores, su traductora al francés y amigos-, reflejan un Roth desarraigado y errante, cada vez más aquejado por las penurias económicas y el alcoholismo, fervoroso monárquico en lo ideológico, directo y sincero en el carácter, que dice lo que piensa, aunque ello pueda acarrearle más problemas. La correspondencia gana interés a partir de 1933, cuando Hitler se hace con el poder en Alemania. Sin duda, además de las notas de Kesten, las cartas más valiosas –y más numerosas- son las que intercambia con Stefan Zweig, amigo que le socorría en los apuros económicos y al que sin embargo no tuvo ningún reparo en reprocharle duramente su “actitud vacilante” ante el nacionalsocialismo. Éstas, las del año 1933, y las de 1935, donde se refleja la sorprendente intención de Zweig de preparar un manifiesto contra el horror nazi, salvan este volumen, que, por lo demás, no descubre nada verdaderamente nuevo.

Anna Rossell

EL PODER MAGNÉTICO DE KAFKA, por Anna Rossell

EL PODER MAGNÉTICO DE KAFKA

Louis Begley, El mundo formidable de Franz Kafka. Ensayo biográfico.
Traducción de Ignacio Villaro,
Alba, Barcelona, 2009, 235 págs.

por Anna Rossell

Pocos son los autores que han ejercido un poder de atracción tan prolongado como Franz Kafka. No sólo por su obra, sino también por su biografía, o mejor aún, por la trabazón que ambas guardan entre sí y cuyas claves –fuente inagotable de enigmas- siguen cautivando a tantos, que ven en ello un reto personal. Son multitud los estudios biográficos e interpretativos de la obra de este escritor praguense en lengua alemana, cuyo legado ha sido diseccionado hasta la saciedad por filólogos y estudiosos. Difícilmente, pues, pueda escribirse hoy algo que no se haya dicho ya. El mundo formidable de Franz Kafka –no podía ser de otro modo- no es un libro que aporte, en lo esencial, nueva información. Para quienes tengan acceso a la bibliografía en lengua alemana todo es familiar. Sin embargo para los lectores en lengua española reúne cualidades nada despreciables, sobre todo para los no iniciados aún en el mundo kafkiano, el de su realidad y el de su ficción. Louis Begley, que como el autor objeto de su estudio es de ascendencia judía –su familia tuvo que emigrar a los EEUU para huir de la persecución nazi-, abogado y escritor, se acerca a Kafka con la mirada inocente de un lector y la experiencia propia de la escritura. Su planteamiento no es el del filólogo erudito que se propone adentrarse en la maraña de estudios publicados, lo cual arrojaría sin duda un producto ilegible e inservible. Begley rehuye el academicismo, no porque lo rechace de plano –aconseja con buen tino el didáctico compendio de Hartmut Binder Kafkas Handbuch a quienes quieran adentrarse en los estudios consagrados a su interpretación-, sino porque la finalidad que persigue es otra y porque abomina, y no le falta razón, de la hermética palabrería pseudointelectual que con frecuencia ha desencadenado la hermenéutica de los textos kafkianos La virtud más poderosa del libro de Begley reside precisamente en su sencillez y la claridad de su exposición, así como en su insistencia en el respeto a la dimensión estética del texto literario, evitando interpretaciones reduccionistas, que tan a menudo han banalizado la obra kafkiana. Sin quitarle importancia al biografismo, Begley se esfuerza en corregir lo que, en el caso de los exégetas de Kafka, ha derivado en un vicio: leer la obra para intentar descubrir cuánto de biográfico encierra: “Lo importante, en realidad, no es si puede entresacarse de El proceso una confesión autobiográfica, sino más bien si el examen de la novela a través de ese prisma enriquece el texto y permite al lector descubrir en él nuevos significados con sentido”. Dividido en cinco capítulos: La vida es sencillamente terrible; ¿Qué tengo yo en común con los judíos?; El terreno más profundo de la verdadera vida sexual me está vedado; Estoy hecho de literatura no soy otra cosa; El hacha para el mar helado de nuestro interior, el autor recorre los acentos más representativos de la vida y la obra de Kafka a partir de anotaciones de su diario, su correspondencia y afirmaciones documentadas de amigos y conocidos. Si los cuatro primeros resumen lo más característico de la biografía, el quinto capítulo está dedicado a la interpretación de las obras más emblemáticas, que, sin ser nada novedosa para los germanistas y exceptuando algunas afirmaciones poco argumentadas, logra condensar los aspectos que sí resultan nuevos para el lector español. En su primera edición publicada en inglés (The Tremendous World I Have Inside My Head), la “Bibliografía selecta”, está pensada asimismo en primera línea para lectores en lengua inglesa (sólo contiene dos obras en alemán), pero es útil el breve resumen que define cada uno de los libros, así como la información añadida cuando existe la correspondiente traducción al español. Asimismo el volumen se completa con la relación más indispensable de las obras de Kafka traducidas a nuestra lengua.

Anna Rossell

EL PODER MAGNÉTICO DE KAFKA, por Anna Rossell

EL PODER MAGNÉTICO DE KAFKA

Louis Begley, El mundo formidable de Franz Kafka. Ensayo biográfico.
Traducción de Ignacio Villaro,
Alba, Barcelona, 2009, 235 págs.

por Anna Rossell

Pocos son los autores que han ejercido un poder de atracción tan prolongado como Franz Kafka. No sólo por su obra, sino también por su biografía, o mejor aún, por la trabazón que ambas guardan entre sí y cuyas claves –fuente inagotable de enigmas- siguen cautivando a tantos, que ven en ello un reto personal. Son multitud los estudios biográficos e interpretativos de la obra de este escritor praguense en lengua alemana, cuyo legado ha sido diseccionado hasta la saciedad por filólogos y estudiosos. Difícilmente, pues, pueda escribirse hoy algo que no se haya dicho ya. El mundo formidable de Franz Kafka –no podía ser de otro modo- no es un libro que aporte, en lo esencial, nueva información. Para quienes tengan acceso a la bibliografía en lengua alemana todo es familiar. Sin embargo para los lectores en lengua española reúne cualidades nada despreciables, sobre todo para los no iniciados aún en el mundo kafkiano, el de su realidad y el de su ficción. Louis Begley, que como el autor objeto de su estudio es de ascendencia judía –su familia tuvo que emigrar a los EEUU para huir de la persecución nazi-, abogado y escritor, se acerca a Kafka con la mirada inocente de un lector y la experiencia propia de la escritura. Su planteamiento no es el del filólogo erudito que se propone adentrarse en la maraña de estudios publicados, lo cual arrojaría sin duda un producto ilegible e inservible. Begley rehuye el academicismo, no porque lo rechace de plano –aconseja con buen tino el didáctico compendio de Hartmut Binder Kafkas Handbuch a quienes quieran adentrarse en los estudios consagrados a su interpretación-, sino porque la finalidad que persigue es otra y porque abomina, y no le falta razón, de la hermética palabrería pseudointelectual que con frecuencia ha desencadenado la hermenéutica de los textos kafkianos La virtud más poderosa del libro de Begley reside precisamente en su sencillez y la claridad de su exposición, así como en su insistencia en el respeto a la dimensión estética del texto literario, evitando interpretaciones reduccionistas, que tan a menudo han banalizado la obra kafkiana. Sin quitarle importancia al biografismo, Begley se esfuerza en corregir lo que, en el caso de los exégetas de Kafka, ha derivado en un vicio: leer la obra para intentar descubrir cuánto de biográfico encierra: “Lo importante, en realidad, no es si puede entresacarse de El proceso una confesión autobiográfica, sino más bien si el examen de la novela a través de ese prisma enriquece el texto y permite al lector descubrir en él nuevos significados con sentido”. Dividido en cinco capítulos: La vida es sencillamente terrible; ¿Qué tengo yo en común con los judíos?; El terreno más profundo de la verdadera vida sexual me está vedado; Estoy hecho de literatura no soy otra cosa; El hacha para el mar helado de nuestro interior, el autor recorre los acentos más representativos de la vida y la obra de Kafka a partir de anotaciones de su diario, su correspondencia y afirmaciones documentadas de amigos y conocidos. Si los cuatro primeros resumen lo más característico de la biografía, el quinto capítulo está dedicado a la interpretación de las obras más emblemáticas, que, sin ser nada novedosa para los germanistas y exceptuando algunas afirmaciones poco argumentadas, logra condensar los aspectos que sí resultan nuevos para el lector español. En su primera edición publicada en inglés (The Tremendous World I Have Inside My Head), la “Bibliografía selecta”, está pensada asimismo en primera línea para lectores en lengua inglesa (sólo contiene dos obras en alemán), pero es útil el breve resumen que define cada uno de los libros, así como la información añadida cuando existe la correspondiente traducción al español. Asimismo el volumen se completa con la relación más indispensable de las obras de Kafka traducidas a nuestra lengua.

Anna Rossell

2 de diciembre de 2009

INFORMACIÓN SOBRE EL PROYECTO DE CONAKRY, APADRINADO POR LA DELEGACIÓN DE LA ONG "VOLS" DE MATARÓ (02-12-2009)

INFORMACIÓ SOBRE EL PROJECTE DE CONAKRY (APADRINAT PER LA DELEGACIÓ DE "VOLS" -VOLUNTARIAT SOLIDARI- DE MATARÓ)
02-12-2009

Per a més informació sobre VOLS:http://www.ongvols.org/ca/
(Al texto catalán sigue su traducción al español)

Nen@s al pati de la casa d'en Xec i en Cisco (setembre 2009) /
Niñ@s en el patio de casa de Xec y Cisco (septiembre 2009)

Director del projecte: Xec Marquès Coll: xecsdb@yahoo.fr

Quant de temps sense passar pel cíber. Però d’avui no passa. Bon propòsit fet a les 8:30 h del matí. Ara veurem com evoluciona el dia. ..

Estic una mica cansat i vaig a poc a poc amb la feina, que se m’acumula.

El Richard Tolno (el jove que està fent l’enquesta sobre els nois i noies en exclusió escolar) acaba, en principi, dijous. Del barri de Kaporo tenim 131 persones identificades, només que moltes són criatures fins a 9 anys. Noltros pensem agafar-los a partir de 10. La realitat és que molts no van a l’escola per manca de medis. A aquest problema no li podem donar resposta per ara.

El Pare Armel m’ha encomanat de muntar el projecte per a la recerca de finançament de les activitats de l’estiu 2010. Voldríem que l’experiència d’aquest estiu [passat] es reprodueixi a cinc parròquies més i organitzar la formació un cap de setmana per mes.

Hem passat una setmana molt dolenta amb la llum i en conseqüència també amb l’aigua. Estem decidits a comprar un grup electrogèn més potent i ser així més autònoms.

Les obres evolucionen molt a poc a poc, al ritme del ciment que podem comprar. Cada dia una aventura i el preu no baixa. Fa tres mesos eren 51.000 [francs guineans], ara 70.000.


***
En Xec Marquès necessita diners per portar a terme aquesta construcció i la formació d'un equip d'educadors de temps lliure que col·labori amb ell.

Qui vulgui fer un donatiu pot fer-lo al número de compte que figura a continuació:


BANC: BANCO POPULAR
ADREÇA: C/Alcalá 26, 28014 MADRID – España.
SWIFT: POPUESMM
IBAN: ES26 0075 0001 8806 0676 4729
C.C.C. 0075 0001 88 0606764729
TITULAR DEL COMPTE: SOC. DE SAN FRANCISCO DE SALES (Salesians) A COSTA D'IVORI / COSTA DE MARFIL
INDICAR A LES OBSERVACIONS: Per al projecte de Conakry (Xec, -B.A.-)

***

INFORMACIÓN SOBRE EL PROYECTO DE CONAKRY (APADRINADO POR LA DELEGACIÓN DE LA ONG "VOLS" -VOLUNTARIAT SOLIDARI- DE MATARÓ)
02-12-2009

Para más información sobre VOLS: http://www.ongvols.org/ca/
(Traducción al español de Anna Rossell)

Director del proyecto: Xec Marquès Coll: xecsdb@yahoo.fr

¡Cuanto tiempo sin pasar por el ciber! Pero de hoy no pasa. Es un buen propósito hecho a las 8:30 h de la mañana. Ahora veremos cómo evoluciona el día...

Estoy algo cansado y voy despacito con el trabajo, que se me acumula.

Richard Tolno (el joven que está haciendo la encuesta sobre los chic@s en situación de exclusión escolar) acaba, en principio, el jueves. Del barrio de Kaporo tenemos 131 personas identificadas, solo que much@s son criaturas de hasta 9 años. Nosotros tenemos la intención de cogerlos a partir de 10 años. La realidad es que much@s no van a la escuela por falta de medios. A este problema no podemos darle respuesta por ahora.

El Padre Armel me ha encargado que monte el proyecto para buscar la financiación de las actividades del verano 2010. Quisiéramos que la experiencia de este verano [pasado] se reproduzca en cinco parroquias más y organizar la formacion un fin de semana por mes.

Hemos pasado una semana muy mala con la electricidad y, en consecuencia, también con el agua. Estamos decididos a comprar un grupo electrógeno más potente y ser así más autónomos.

Las obras evolucionan muy despacio, al ritmo del cemento que podemos comprar. Cada día una aventura, y el precio no baja. Hace tres meses eran 51.000 [francos guineanos], ahora 70.000.
***

Xec Marquès necesita dinero para llevar a cabo esta construcción y la formación de un equipo de educadores de tiempo libre que colabore con él.

Quien quiera hacer un donativo puede hacerlo al número de cuenta que sigue a continuación:

BANCO: BANCO POPULAR
DIRECCIÓN: C/Alcalá 26, 28014 MADRID – España.
SWIFT: POPUESMM
IBAN: ES26 0075 0001 8806 0676 4729
C.C.C. 0075 0001 88 0606764729
TITULAR DE LA CUENTA: SOC. DE SAN FRANCISCO DE SALES (Salesianos) En COSTA DE MARFIL
INDICAR EN LAS OBSERVACIONES: Para el proyecto de Conakry (Xec, -B.A.-)

INFORMACIÓN SOBRE EL PROYECTO DE CONAKRY, APADRINADO POR LA DELEGACIÓN DE LA ONG "VOLS" DE MATARÓ (02-12-2009)

INFORMACIÓ SOBRE EL PROJECTE DE CONAKRY, APADRINAT PER L'ONG VOLS -VOLUNTARIAT SOLIDARI-, DELEGACIÓ DE MATARÓ
02-12-2009

Per a més informació sobre VOLS: http://www.ongvols.org/ca/

(Al texto catalán sigue su traducción al español)




Nen@s al pati de la casa d'en Xec i en Cisco (setembre 2009) /
Niñ@s en el patio de casa de Xec y Cisco (septiembre 2009)

Director del projecte: Xec Marquès Coll: xecsdb@yahoo.fr

Quant de temps sense passar pel cíber. Però d’avui no passa. Bon propòsit fet a les 8:30 h del matí. Ara veurem com evoluciona el dia. ..

Estic una mica cansat i vaig a poc a poc amb la feina, que se m’acumula.

El Richard Tolno (el jove que està fent l’enquesta sobre els nois i noies en exclusió escolar) acaba, en principi, dijous. Del barri de Kaporo tenim 131 persones identificades, només que moltes són criatures fins a 9 anys. Noltros pensem agafar-los a partir de 10. La realitat és que molts no van a l’escola per manca de medis. A aquest problema no li podem donar resposta per ara.

El Pare Armel m’ha encomanat de muntar el projecte per a la recerca de finançament de les activitats de l’estiu 2010. Voldríem que l’experiència d’aquest estiu [passat] es reprodueixi a cinc parròquies més i organitzar la formació un cap de setmana per mes.

Hem passat una setmana molt dolenta amb la llum i en conseqüència també amb l’aigua. Estem decidits a comprar un grup electrogèn més potent i ser així més autònoms.

Les obres evolucionen molt a poc a poc, al ritme del ciment que podem comprar. Cada dia una aventura i el preu no baixa. Fa tres mesos eren 51.000 [francs guineans], ara 70.000.

***

En Xec Marquès necessita diners per portar a terme aquesta construcció i la formació d'un equip d'educadors de temps lliure que col·labori amb ell.

Qui vulgui fer un donatiu pot fer-lo al número de compte que figura a continuació:

BANC: BANCO POPULAR
ADREÇA: C/Alcalá 26, 28014 MADRID – España.
SWIFT: POPUESMM
IBAN: ES26 0075 0001 8806 0676 4729
C.C.C. 0075 0001 88 0606764729
TITULAR DEL COMPTE: SOC. DE SAN FRANCISCO DE SALES (Salesians) A COSTA D'IVORI / COSTA DE MARFIL
INDICAR A LES OBSERVACIONS: Per al projecte de Conakry (Xec, -B.A.-)

***

INFORMACIÓN SOBRE EL PROYECTO DE CONAKRY, APADRINADO POR LA ONG VOLS -VOLUNTARIAT SOLIDARI-, DELEGACIÓN DE MATARÓ
02-12-2009

Para más información sobre VOLS: http://www.ongvols.org/ca/

(Traducción al español de Anna Rossell)

Director del proyecto: Xec Marquès Coll: xecsdb@yahoo.fr

¡Cuanto tiempo sin pasar por el ciber! Pero de hoy no pasa. Es un buen propósito hecho a las 8:30 h de la mañana. Ahora veremos cómo evoluciona el día...

Estoy algo cansado y voy despacito con el trabajo, que se me acumula.

Richard Tolno (el joven que está haciendo la encuesta sobre los chic@s en situación de exclusión escolar) acaba, en principio, el jueves. Del barrio de Kaporo tenemos 131 personas identificadas, solo que much@s son criaturas de hasta 9 años. Nosotros tenemos la intención de cogerlos a partir de 10 años. La realidad es que much@s no van a la escuela por falta de medios. A este problema no podemos darle respuesta por ahora.

El Padre Armel me ha encargado que monte el proyecto para buscar la financiación de las actividades del verano 2010. Quisiéramos que la experiencia de este verano [pasado] se reproduzca en cinco parroquias más y organizar la formacion un fin de semana por mes.

Hemos pasado una semana muy mala con la electricidad y, en consecuencia, también con el agua. Estamos decididos a comprar un grupo electrógeno más potente y ser así más autónomos.

Las obras evolucionan muy despacio, al ritmo del cemento que podemos comprar. Cada día una aventura, y el precio no baja. Hace tres meses eran 51.000 [francos guineanos], ahora 70.000.

***

Xec Marquès necesita dinero para llevar a cabo esta construcción y la formación de un equipo de educadores de tiempo libre que colabore con él.

Quien quiera hacer un donativo puede hacerlo al número de cuenta que sigue a continuación:

BANCO: BANCO POPULAR
DIRECCIÓN: C/Alcalá 26, 28014 MADRID – España.
SWIFT: POPUESMM
IBAN: ES26 0075 0001 8806 0676 4729
C.C.C. 0075 0001 88 0606764729
TITULAR DE LA CUENTA: SOC. DE SAN FRANCISCO DE SALES (Salesianos) En COSTA DE MARFIL
INDICAR EN LAS OBSERVACIONES: Para el proyecto de Conakry (Xec, -B.A.-)

20 de noviembre de 2009

CARTA OBERTA A UN AMIC: SOBRE LA LLENGUA, LA CULTURA I LA PÀTRIA /CARTA ABIERTA A UN AMIGO: SOBRE LA LENGUA, LA CULTURA Y LA PATRIA

També enviada al Gabinet de la Presidència del Govern d'Espanya amb data del 28-11-2009) amb el text previ que segueix: /
Enviada también al Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España con fecha 28-11-2009) con el texto previo que sigue a continuación:

Señor Presidente,

como ciudadana catalana y española he podido comprobar a lo largo de mi vida las dificultades que tiene mi país para entender y compartir lúcida y respetuosamente el sentimiento de much@s de sus ciudadan@s en lo que refiere al eterno malentendido entre diversidad cultural (lingüística...) y sentimiento nacional (patrio).

Quisiera con estas líneas, que he dirigido a un amigo mío, también catalán, contribuir a arrojar algo de luz sobre esta viciada y lamentable polémica cuya desaparición tant@s habíamos esperado con la muerte de Franco y que, tristemente, ha permanecido entre nosotr@s como su más pernicioso legado.

Concebí esta carta en mi lengua materna y, por respeto al original, se la envío en catalán. Sigue a la versión original la traducción que yo misma he hecho al español, que también es lengua mía, si bien no materna.

Agradecería encarecidamente que transmitiera esta carta a tod@s l@s ministr@s de España y que hiciera extensiva su difusión a cuantos organismos e instituciones oficiales pudiera hacerla llegar.

Cordialmente,

Anna Rossell
http://annarossell.blogspot.com/

P.D.: La carta está publicada (primero en catalán y a continuación en español) en mi blog de literatura: La tertulia literaria de Anna Rossell, en la dirección que consta bajo mi nombre, con el título: Carta oberta a un amic: sobre la llengua, la cultura i la pàtria / Carta abierta a un amigo: sobre la lengua, la cultura y la patria. Y puede leerse pinchando la etiqueta Cuestiones de lengua. También se la envío en un archivo adjunto para facilitar su difusión. Agradecería muchísimo una respuesta por su parte y que, caso de publicarse en algún medio de comunicación, me lo hicieran saber oportunamente.

(A continuación del texto catalán sigue su traducción al español)

Català:

El Masnou, 16-11-2009


Estimat amic,

no t’he contestat al moment i a corre-cuita perquè el que em plantejaves en el teu últim correu -la resposta teva a aquell discurs d’en Quim Monzó, que jo t’havia enviat- demanava una mica més de calma que el temps que empro d’habitud quan despatxo els correus urgents. El que volia explicar-te no era urgent, però exigia reflexió i un esperit temperat i assossegat capaç de plantejar amb claredat idees i argumentacions.

Aquestes línies no pretenen ser tant una resposta a les teves, sinó més aviat un aclariment més matisat d’aquelles que jo, ràpidament, t’havia escrit quan et vaig enviar el discurs d’en Monzó i que molt probablement van ser mal enteses o, més segur encara, poc explícites per part meva, perquè aquelles sí que te les havia enviat a corre-cuita. Dic que no gosen ser cap resposta perquè el sentiment que tu vesses en el teu correu és un sentiment que és i convé acceptar tal qual. Contra aquest sentiment, com contra cap altre, no hi pot haver resposta. Les coses són com són i s’ha acabat.

Però sí que m’agradaria esplaiar-me una mica sobre el tema per fer més entenedor el meu de sentiment respecte a aquest altre tema que també ens acosta a tu i a mi. Voldria començar tornant a plantejar la idea, a partir de la qual se n’ha derivat tot el demés:
Jo deia que el concepte “literatura catalana” calia entendre’l com “literatura escrita en català”, perquè –deia- no és el mateix que “literatura de catalans”. D’això se’n desprenia (malgrat que no ho deia) que podia haver-hi catalans que escrivissin en una altra llengua que no fos el català i això no volia dir que no se sentissin catalans en un altre sentit (conec algun alemany que ho sent així). Jo al·ludia al rebombori que (com tan sovint, avui per A, demà per B) s’havia creat arran dels termes “literatura catalana” quan, fa un any, la catalana va ser la literatura convidada a la Fira del Llibre de Frankfurt. A mi m’indignava que, una altra vegada, es tornés a barrejar política i literatura i es tallés de socarrel la llibertat humana de sentir la pàtria allà i en allò més íntim per a ell@. Per posar un exemple, jo em remetia a Kafka del qual deia: “ningú no dubte, en canvi, que els textos de l’autor txec siguin ‘literatura alemanya’ “. Per a mi és evident, l’autor és txec o, millor dit, un hereu de l’Imperi Austro-Hungarès, ell, però, escrivia en alemany. Com cal adjectivar, doncs, la seva literatura? La literatura, que per definició és feta de lletres, que al seu torn composen paraules i frases, és a dir, l’essència de la qual és el llenguatge escrit i que fa servir una llengua determinada, cal adjectivar-la tot remetent-se a la llengua que empra, crec jo. I així ho creuen, en general, aquell@s que tracten amb literatura. A ningú se li ocorreria incloure Vladimir Nabokov dins del capítol de la literatura russa, ni considerar els textos de Joseph Conrad com literatura polonesa. I és que l’adjectiu “català(na)” o “alemany@”, etc. poden ser entesos en dos sentits diferents: “de nacionalitat catalana”, “de nacionalitat alemanya”, o bé, “escrit en llengua catalana” o “escrit en llengua alemanya”, etc. I és que no té per què coincidir la nacionalitat (ni el sentiment individual de la nació a la qual hom pertany) amb la llengua que el mateix individu empra per a expressar-se. Ja n’hem vist alguns exemples a dalt. Però posant més exemples encara, em sembla prou clarificador pensar en molts països de l’Àfrica subsahariana: quantes llengües coexisteixen en un mateix país? Quants països comparteixen alguna mateixa llengua? I és per aquest motiu que a cap africà subsaharià se li acudiria pensar mai que “país” és sinònim de “llengua (única)”, perquè no estan acostumats a pensar en termes de monocultura dins d’un mateix país. Jo crec que és aquesta la raó per la qual la major part d’africans subsaharians tenen tanta facilitat per aprendre llengües i la raó per la qual el que veuen / senten davant seu i al seu voltant és una persona o persones, un grup de gent que parla en una llengua determinada, i reaccionen immediatament pensant que aquesta és la llengua que ha de parlar ell@. I a l’inrevés, precisament exactament el contrari és el que succeeix amb altra gent, que no ho entenen d’altra manera que com a sinònim: una llengua determinada = una nació determinada, i només una. Jo crec que aquesta és la causa que impedeix als governants del govern central d’Espanya entendre la possibilitat d’un país amb moltes cultures diferents. Els és impossible d’imaginar, no ho comprenen.

Evidentment el tema no és gens senzill, sobre tot perquè les sensibilitats, els sentiments són molt complexos i posar claredat en qüestió de sentiments mai no ha estat fàcil.

Hi ha una frase, que es cita molt, de Wilhelm von Humboldt, que diu que “la vertadera pàtria de l’ésser humà és la llengua”. Hi estic absolutament d’acord. No tant perquè PENSI que té raó, sinó perquè ho SENTO així en el més profund de la meva persona. És clar que cal aclarir: quan Humboldt deia “pàtria” no es referia tant a aquest concepte en el sentit d’afiliació i pertinença a un país determinat del qual se’n té carta de ciutadania, sinó que es referia a aquell lloc on l’ésser humà se sent “a casa”, allò que toca més profundament la seva intimitat, el lloc que ha servit de gresol de les seves emocions, dels seus sentiments, de la seva història (que no té per què coincidir amb la història que s’ha proclamat oficial o, millor dit, que, per definició, mai no coincideix amb ella). Humboldt la va encertar de ple. I és per això que les qüestions de llengua aixequen tanta polseguera, però les raons se’ns escapen, la llengua remet a l’inconscient, i això ho intuïa -ho sabia- Humboldt molt abans que Freud.

El tema al voltant del qual escric ara mateix té molt a veure amb un complex temàtic més ample que és aquest de la cultura. Demanar a algú: "d’on et sents?" ve a ser el mateix que demanar-li: "quina consideres que és la teva cultura?" On posem els límits per definir la nostra cultura? Quan dic “nostra” vull dir “nostra” no com a grup, sinó cada individu: on poso jo els límits per definir la meva cultura? És possible fer-ho? Ho considero molt difícil. I això entronca amb una afirmació que feies tu en la teva resposta: tu escrivies que jo –malgrat que no ho deia de manera explícita- ben segur que pensava que qui se sent català no pot sentir-se universal, una cosa així, deies. No sé què et pot haver portat a interpretar-me així, res més lluny del meu sentiment i del meu enteniment. Precisament pel fet que considero que és impossible posar límits a LA CULTURA, també n’estic convençuda que sentir-se d’un lloc (sigui aquest lloc gran, mitjà, petit o enorme) no té res a veure amb estar obert a altres llocs. La pàtria, al meu entendre, no és una qüestió de mida. Jo sempre he entès aquesta qüestió com un dibuix dialèctic, que els romàntics alemanys tenien molt clar: per poder viatjar cal saber d’on parteixes. Viatge i arrels són dos conceptes que conviuen en una relació dialèctica. El viatge –allunyar-se de les terres pròpies- en el romanticisme era considerat essencial per a la formació de l’ésser humà complert. Però el viatger, que deixava les terres pròpies, era molt conscient de les seves arrels, se sentia molt d’un lloc concret. No, mai no he pensat ni per un moment que sentiment de catalanitat (o de qualsevol altre àmbit cultural) estigui renyit amb universalitat. Ben al contrari. Tu n’ets un bon exemple, com tanta altra gent.

No sé si amb tot això he aclarit coses o si encara he embolicat més la troca, espero que no. Si encara te’n queden ganes, fa temps que vaig escriure un article on m’estenc més sobre aquest últim punt de la cultura. Si t’abelleix, pots trobar-lo al meu blog: http://annarossell.blogspot.com/2009/03/emine-sevgi-ozdamar.htm . Duu el títol: Manifestaciones poéticas de la identidad en la literatura de autores neoalemanes: ¿A qué llamamos literatura intercultural? Es tracta d’una conferència que vaig donar en el marc d’un congrés.

Bé, ja veus, a mi em passa tot sovint: m’hi poso pensant: li escriuràs quatre ratlles i em surt la Bíblia. Ja em perdonaràs... .

Una forta abraçada,

Anna

Resposta aclaridora a la resposta:
Segueixes donant-li voltes i més voltes, perquè el tema dóna per moltes voltes, i em dius que "és molt habitual que la 'progresia' d'abans i d'ara interpreti com a sinònims 'catalanisme' i 'localisme', d'una banda, i 'curt d'horitzons', d'una altra." Com et deia, per a mi "la llengua és la vertadera pàtria de la gent" i entenc la llengua no com una frontera (com un obstacle) per a la comunicació amb algú, sinó com una eina d'apropament, l'única eina que pot fer ponts per acostar persones. I sovint penso que com més minoritària és la llengua en qüestió, més serveix com a eina d'apropament, quan el que no la té com a llengua materna, la parla. Són les persones més sensibles les que ho fan. Tinc bastants amics alemanys i britànics que viuen a Catalunya i parlen un català fluid i fins i tot impecable (algun@s fins i tot no han après mai l'espanyol), i coneguts de les mateixes procedències culturals que també viuen a Catalunya des de fa molts anys i, en canvi, no el parlen mai. Entre ambdós grups hi ha, sensiblement parlant, un abisme. Fixa't que per a referir-me al primer grup t'he dit: "amics" i per al·ludir al segon he escrit "coneguts". Aquesta és la abismal diferència. No és poc. Personalment penso, com et deia també a la carta, que això de les llengües i de les cultures no és definible "per la mida". Una llengua NO és més important perquè la parli més quantitat de gent, en tot cas pot ser més útil per a segons quines coses, però mai més important. Allà on hi ha una llengua hi ha una pàtria (en el sentit de Humboldt), hi ha un individu amb una cultura i una idiosincràsia. I una llengua és valuosa en tant que la parla un ésser humà. Encara que sigui "només" un ésser humà qui la parli.

I seguirem...

Una abraçada,

Anna

***

CARTA ABIERTA A UN AMIGO: SOBRE LA LENGUA, LA CULTURA Y LA PATRIA
(Enviada también al Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España con fecha 28-11-2009) con el texto previo que sigue a continuación:

Señor Presidente,

como ciudadana catalana y española he podido comprobar a lo largo de mi vida las dificultades que tiene mi país para entender y compartir lúcida y respetuosamente el sentimiento de much@s de sus ciudadan@s en lo que refiere al eterno malentendido entre diversidad cultural (lingüística...) y sentimiento nacional (patrio).

Quisiera con estas líneas, que he dirigido a un amigo mío, también catalán, contribuir a arrojar algo de luz sobre esta viciada y lamentable polémica cuya desaparición tant@s habíamos esperado con la muerte de Franco y que, tristemente, ha permanecido entre nosotr@s como su más pernicioso legado.

Concebí esta carta en mi lengua materna y, por respeto al original, se la envío en catalán. Sigue a la versión original la traducción que yo misma he hecho al español, que también es lengua mía, si bien no materna.

Agradecería encarecidamente que transmitiera esta carta a tod@s l@s ministr@s de España y que hiciera extensiva su difusión a cuantos organismos e instituciones oficiales pudiera hacerla llegar.

Cordialmente,

Anna Rossell
http://annarossell.blogspot.com/

P.D.: La carta está publicada (primero en catalán y a continuación en español) en mi blog de literatura: La tertulia literaria de Anna Rossell, en la dirección que consta bajo mi nombre, con el título: Carta oberta a un amic: sobre la llengua, la cultura i la pàtria / Carta abierta a un amigo: sobre la lengua, la cultura y la patria. Y puede leerse pinchando la etiqueta Cuestiones de lengua. También se la envío en un archivo adjunto para facilitar su difusión. Agradecería muchísimo una respuesta por su parte y que, caso de publicarse en algún medio de comunicación, me lo hicieran saber oportunamente.

(Traducción al español de Anna Rossell)

Querido amigo

no te he respondido a vuelta de correo porque lo que me planteabas en tu última carta -tu respuesta a aquel discurso de Quim Monzó, que yo te había mandado- reclamaba más calma que el tiempo que empleo habitualmente cuando despacho los correos urgentes. Lo que quería explicarte no era urgente, pero exigía reflexión y un espíritu temperado y sosegado, capaz de plantear con claridad ideas y argumentaciones.

Estas líneas no pretenden ser tanto una respuesta a las tuyas, sino más bien una aclaración más matizada de aquellas que yo, rápidamente, te había escrito cuando te envié el discurso de Monzó y que muy probablemente entendiste mal o, más probablemente aún, fueron poco explícitas por mi parte, porque aquellas sí que te las había mandado a vuelta de correo. Digo que no pretenden ser una respuesta porque el sentimiento que tu viertes en tu carta es el sentimiento que es, y conviene aceptarlo tal cual. Contra este sentimiento, como contra ningún otro, no puede haber respuesta alguna. Las cosas son como son y no hay más.

Pero sí me gustaría extenderme un poco sobre este tema para hacer más comprensible mi sentimiento al respecto. Quisiera empezar planteando de nuevo la idea, a partir de la cual se han derivado todas las demás:

Yo decía que el concepto "literatura catalana" convenía entenderlo como "literatura escrita en catalán", porque -decía- no es lo mismo que "literatura de catalanes". De ahí se desprendía (si bien no lo decía) que podía haber catalanes que escribieran en otra lengua que no fuera el catalán y ello no significaba que no se sintieran catalanes en otro sentido (conozco algún que otr@ alemán@ que lo siente así. Yo aludía al revuelo que (como sucede tan a menudo, hoy por H, mañana por B) se había levantado a raíz de los términos "literatura catalana", cuando, hace un año, la catalana fue la literatura invitada a la Feria del Libro de Frankfurt. A mí me indignaba que, una vez más, se volviera a mezclar la política con la literatura y se cortara de raíz la libertad humana de sentir la patria allí y en aquello más íntimo para el ser humano. Por poner un ejemplo, yo me remitía a Kafka, de quien decía: "en cambio, nadie pone en duda que los textos del autor checo sean 'literatura alemana' ". Para mí es evidente: el autor es checo, o mejor dicho, es un heredero del Imperio austro-húngaro, pero él escribía en alemán. ¿Cómo debemos pues adjetivar su literatura? La literatura, que por definición está hecha de letras, que a su vez componen palabras y frases, es decir, cuya esencia es el lenguaje escrito y que utiliza una lengua determinada, conviene adjetivarla remitiendo a la lengua que utiliza, creo yo. Y así lo creen, en general, aquell@s que tratan con la literatura. A nadie se le ocurriría incluir a Vladimir Nabokov dentro del capítulo de la literatura rusa, ni considerar los textos de Joseph Conrad como literatura polaca. Y es que el adjetivo "catalán@" o "aleman@" pueden ser entendidos en sentidos distintos: "de nacionalidad catalana", "de nacionalidad alemana", o bien, "escrito en lengua catalana" o "escrito en lengua alemana", etc. Y es que no tiene por qué coincidir la nacionalidad (ni el sentimiento individual de la nación a la que un@ pertenece) con la lengua que el mismo individuo emplea para expresarse. Ya hemos visto algunos ejemplos de esto más arriba. Pero para añadir aún más ejemplos de lo que digo, me parece clarificador pensar en lo que sucede en muchos países de África subsahariana: ¿cuántas lenguas coexisten en un mismo país? y es por esta razón por lo que a ningún africano subsahariano se le ocurriría pensar ni por un momento que "país" es sinónimo de "lengua (única)", porque no están acostumbrados a pensar en términos de monocultura dentro de un mismo país. Yo creo que esto explica el hecho de que la mayoría de africanos subsaharianos tienen tanta facilidad para aprender lenguas y creo que ésta es la razón por la cual lo que ell@s ven / sienten delante suyo y a su alrededor es una persona o personas, un grupo de gente que habla en una lengua determinada, y reaccionan inmediatamente pensando que ésta es la lengua que debe hablar él / ella. Y al contrario sucede que otra gente -actuando y sintiendo justamente al revés- no son capaces de entender estos dos conceptos de otro modo que como sinónimos: una lengua determinada = una nación determinada, y sólo una. Yo creo que ésta es la causa que impide a nuestros gobernantes del gobierno central de España entender la posibilidad de un país con muchas culturas diferentes. Les resulta imposible imaginarlo. No lo comprenden.

Evidentemente el tema no es nada sencillo, sobre todo porque las sensibilidades, los sentimientos son muy complejos, y poner claridad en cuestión de sentimientos nunca ha sido fácil.

Hay una frase, que se cita mucho, de Wilhelm von Humboldt, que dice que "la verdadera patria del ser humano es la lengua". Estoy absolutamente de acuerdo con él. No tanto porque PIENSE que tiene razón, sino porque lo SIENTO así en lo más profundo de mi persona. Claro que conviene aclarar: cuando Humboldt dice "patria" no se refiere tanto a este concepto en el sentido de afiliación y pertenencia a un país determinado del que se tiene carta de ciudadanía, sino que se refería a aquel lugar donde el ser humano se siente "en casa", aquello que toca más hondamente su intimidad, el lugar que ha servido de crisol de sus emociones, de sus sentimientos, de su historia (que no tiene por qué coincidir con la historia que se ha proclamando oficial, o mejor dicho, que, por definición, nunca coincide con ella). Humboldt dio de lleno en el blanco. Y es por ello por lo que las cuestiones de lengua levantan tantas ampollas, pero las razones se nos escapan: la lengua remite al subconsciente, i esto lo intuía -lo sabía- Humboldt mucho antes que Freud.

El tema sobre el que te escribo ahora tiene mucho que ver con un complejo temático más amplio que es el de la cultura. Preguntarle a alguien: "¿de dónde te sientes?" viene a ser lo mismo que preguntarle: "¿a qué cultura perteneces?" ¿Dónde ponemos los límites para definir nuestra cultura? Cuando digo "nuestra" quiero decir "nuestra", no como grupo, sino cada individuo: ¿Dónde pongo yo los límites para definir mi cultura? ¿Es posible hacerlo? Lo considero muy difícil. Y esto entronca con una afirmación que hacías tú en tu respuesta: tú escribías que yo -si bien no lo decía de un modo explícito- seguro que pensaba que quien se siente catalán no puede sentirse universal -algo parecido afirmabas-. No sé qué puede haberte llevado a interpretar así mis palabras, nada más lejos de mi sentimiento y de mi entendimiento. Precisamente por el hecho que considero que es imposible poner límites a LA CULTURA, también estoy convencida de que sentirse de un lugar (sea éste grande, mediano, pequeño o enorme) no tiene nada que ver con estar abiert@ a otros lugares. La patria, según yo la entiendo, no es una cuestión de tamaño. Yo siempre he entendido esta cuestión como un dibujo dialéctico, que los románticos alemanes tenían muy claro: para poder viajar es necesario saber de dónde se parte. Viaje y raíces son dos conceptos que conviven en una relación dialéctica. El viaje -alejarse de las tierras propias- en el romanticismo era considerado esencial para la formación completa del ser humano. Pero el viajero, que dejaba atrás las tierras propias, era muy consciente de sus raíces, se sentía de un lugar muy concreto. No, nunca he pensado ni por un momento que el sentimiento de catalanidad (o de cualquier otro ámbito cultural) esté reñido con la universalidad. Al contrario. Tú eres un buen ejemplo de ello, como tanta otra gente.

No sé si con todo esto he aclarado las cosas o si aún las he liado más, espero que no. Si aún te quedan ganas, hace tiempo escribí un artículo donde me extiendo sobre este último punto de la cultura. Si te apetece, puedes encontrarlo en mi blog: http://annarossell.blogspot.com/2009/03/emine-sevgi-ozdamar.htm
Lleva el título Manifestaciones poéticas de la identidad en la literatura de autores neoalemanes: ¿A qué llamamos literatura intercultural? Se trata de una conferencia que di en el marco de un congreso.

Bueno, ya ves, a mí me sucede a menudo: me pongo a la labor pensando: le escribirás unas líneas y me sale la Biblia. Espero que sepas perdonarme... .

Un fuerte abrazo,

Anna

Respuesta aclaradora a tu respuesta:
Sigues dándole vueltas y más vueltas, porque el tema da para muchas vueltas, y me dices que "es muy habitual que la 'progresía' de antes y de ahora interprete como sinónimos 'catalanismo' y 'localismo', por un lado, y 'corto de horizontes', por otro". Como te decía, para mí "la lengua es la verdadera patria de la gente" y entiendo la lengua, no como una frontera (como un obstáculo) para la comunicación con alguien, sino como una herramienta de acercamiento, la única herramienta que puede construir puentes para acercar a las personas. Y a menudo pienso que, cuanto más minoritaria es la lengua en cuestión, más sirve como herramienta de acercamiento, cuando el que no la tiene como lengua materna, la habla. Son las personas más sensibles las que lo hacen. Tengo bastantes amig@s aleman@s y británicos que viven en Cataluña y hablan un catalán fluido e incluso impecable (algun@s hablan sólo catalán y nunca han aprendido el español, por ejemplo), y conocidos de las mismas procedencias culturales que también viven en Cataluña desde hace muchos años y, en cambio, no lo hablan nunca. Entre ambos grupos hay, sensiblemente hablando, un abismo. Observa que para referirme al primer grupo digo: "amigos" y para aludir al segundo escribo: "conocidos". Ésta es la abismal diferencia. No es poco. Personalmente pienso, como te decía también en la carta, que esto de las lenguas y de las culturas no es definible "por la cantidad". Una lengua NO es más importante porque la hable un mayor número de gente, en todo caso puede ser más útil para según qué cosas, pero nunca es por ello más importante. Donde haya una lengua hay una patria (en el sentido de Humboldt); hay un individuo con una cultura y una idiosincrasia. Y una lengua es valiosa en tanto que la habla un ser humano. Aún que sea "sólo" uno el ser humano que la hable.

Seguiremos...

Un abrazo,

Anna

CARTA OBERTA A UN AMIC: SOBRE LA LLENGUA, LA CULTURA I LA PÀTRIA / CARTA ABIERTA A UN AMIGO: SOBRE LA LENGUA, LA CULTURA Y LA PATRIA

(També enviada al Gabinet de la Presidència del Govern d'Espanya amb data del 28-11-2009) amb el text previ que segueix:/
Enviada también al Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España con fecha 28-11-2009) con el texto previo que sigue a continuación:

Señor Presidente,

como ciudadana catalana y española he podido comprobar a lo largo de mi vida las dificultades que tiene mi país para entender y compartir lúcida y respetuosamente el sentimiento de much@s de sus ciudadan@s en lo que refiere al eterno malentendido entre diversidad cultural (lingüística...) y sentimiento nacional (patrio).

Quisiera con estas líneas, que he dirigido a un amigo mío, también catalán, contribuir a arrojar algo de luz sobre esta viciada y lamentable polémica cuya desaparición tant@s habíamos esperado con la muerte de Franco y que, tristemente, ha permanecido entre nosotr@s como su más pernicioso legado.

Concebí esta carta en mi lengua materna y, por respeto al original, se la envío en catalán. Sigue a la versión original la traducción que yo misma he hecho al español, que también es lengua mía, si bien no materna.

Agradecería encarecidamente que transmitiera esta carta a tod@s l@s ministr@s de España y que hiciera extensiva su difusión a cuantos organismos e instituciones oficiales pudiera hacerla llegar.

Cordialmente,

Anna Rossell
http://annarossell.blogspot.com/

P.D.: La carta está publicada (primero en catalán y a continuación en español) en mi blog de literatura: La tertulia literaria de Anna Rossell, en la dirección que consta bajo mi nombre, con el título: Carta oberta a un amic: sobre la llengua, la cultura y la patria / Carta abierta a un amigo: sobre la lengua, la cultura y la patria. Y puede leerse pinchando la etiqueta Cuestiones de lengua. También se la envío en un archivo adjunto para facilitar su difusión. Agradecería muchísimo una respuesta por su parte y que, caso de publicarse en algún medio de comunicación, me lo hicieran saber oportunamente.

(A continuación del texto catalán sigue su traducción al español)

Català:

El Masnou, 16-11-2009


Estimat amic,

no t’he contestat al moment i a corre-cuita perquè el que em plantejaves en el teu últim correu -la resposta teva a aquell discurs d’en Quim Monzó, que jo t’havia enviat- demanava una mica més de calma que el temps que empro d’habitud quan despatxo els correus urgents. El que volia explicar-te no era urgent, però exigia reflexió i un esperit temperat i assossegat capaç de plantejar amb claredat idees i argumentacions.

Aquestes línies no pretenen ser tant una resposta a les teves, sinó més aviat un aclariment més matisat d’aquelles que jo, ràpidament, t’havia escrit quan et vaig enviar el discurs d’en Monzó i que molt probablement van ser mal enteses o, més segur encara, poc explícites per part meva, perquè aquelles sí que te les havia enviat a corre-cuita. Dic que no gosen ser cap resposta perquè el sentiment que tu vesses en el teu correu és un sentiment que és i convé acceptar tal qual. Contra aquest sentiment, com contra cap altre, no hi pot haver resposta. Les coses són com són i s’ha acabat.

Però sí que m’agradaria esplaiar-me una mica sobre el tema per fer més entenedor el meu de sentiment respecte a aquest altre tema que també ens acosta a tu i a mi. Voldria començar tornant a plantejar la idea, a partir de la qual se n’ha derivat tot el demés:
Jo deia que el concepte “literatura catalana” calia entendre’l com “literatura escrita en català”, perquè –deia- no és el mateix que “literatura de catalans”. D’això se’n desprenia (malgrat que no ho deia) que podia haver-hi catalans que escrivissin en una altra llengua que no fos el català i això no volia dir que no se sentissin catalans en un altre sentit (conec algun alemany que ho sent així). Jo al·ludia al rebombori que (com tan sovint, avui per A, demà per B) s’havia creat arran dels termes “literatura catalana” quan, fa un any, la catalana va ser la literatura convidada a la Fira del Llibre de Frankfurt. A mi m’indignava que, una altra vegada, es tornés a barrejar política i literatura i es tallés de socarrel la llibertat humana de sentir la pàtria allà i en allò més íntim per a ell@. Per posar un exemple, jo em remetia a Kafka del qual deia: “ningú no dubte, en canvi, que els textos de l’autor txec siguin ‘literatura alemanya’ “. Per a mi és evident, l’autor és txec o, millor dit, un hereu de l’Imperi Austro-Hungarès, ell, però, escrivia en alemany. Com cal adjectivar, doncs, la seva literatura? La literatura, que per definició és feta de lletres, que al seu torn composen paraules i frases, és a dir, l’essència de la qual és el llenguatge escrit i que fa servir una llengua determinada, cal adjectivar-la tot remetent-se a la llengua que empra, crec jo. I així ho creuen, en general, aquell@s que tracten amb literatura. A ningú se li ocorreria incloure Vladimir Nabokov dins del capítol de la literatura russa, ni considerar els textos de Joseph Conrad com literatura polonesa. I és que l’adjectiu “català(na)” o “alemany@”, etc. poden ser entesos en dos sentits diferents: “de nacionalitat catalana”, “de nacionalitat alemanya”, o bé, “escrit en llengua catalana” o “escrit en llengua alemanya”, etc. I és que no té per què coincidir la nacionalitat (ni el sentiment individual de la nació a la qual hom pertany) amb la llengua que el mateix individu empra per a expressar-se. Ja n’hem vist alguns exemples a dalt. Però posant més exemples encara, em sembla prou clarificador pensar en molts països de l’Àfrica subsahariana: quantes llengües coexisteixen en un mateix país? Quants països comparteixen alguna mateixa llengua? I és per aquest motiu que a cap africà subsaharià se li acudiria pensar mai que “país” és sinònim de “llengua (única)”, perquè no estan acostumats a pensar en termes de monocultura dins d’un mateix país. Jo crec que és aquesta la raó per la qual la major part d’africans subsaharians tenen tanta facilitat per aprendre llengües i la raó per la qual el que veuen / senten davant seu i al seu voltant és una persona o persones, un grup de gent que parla en una llengua determinada, i reaccionen immediatament pensant que aquesta és la llengua que ha de parlar ell@. I a l’inrevés, precisament exactament el contrari és el que succeeix amb d’altra gent, que no ho entenen d’altra manera que com a sinònim: una llengua determinada = una nació determinada, i només una. Jo crec que aquesta és la causa que impedeix als governants del govern central d’Espanya entendre la possibilitat d’un país amb moltes cultures diferents. Els és impossible d’imaginar, no ho comprenen.

Evidentment el tema no és gens senzill, sobre tot perquè les sensibilitats, els sentiments són molt complexos i posar claredat en qüestió de sentiments mai no ha estat fàcil.

Hi ha una frase, que es cita molt, de Wilhelm von Humboldt, que diu que “la vertadera pàtria de l’ésser humà és la llengua”. Hi estic absolutament d’acord. No tant perquè PENSI que té raó, sinó perquè ho SENTO així en el més profund de la meva persona. És clar que cal aclarir: quan Humboldt deia “pàtria” no es referia tant a aquest concepte en el sentit d’afiliació i pertinença a un país determinat del qual se’n té carta de ciutadania, sinó que es referia a aquell lloc on l’ésser humà se sent “a casa”, allò que toca més profundament la seva intimitat, el lloc que ha servit de gresol de les seves emocions, dels seus sentiments, de la seva història (que no té per què coincidir amb la història que s’ha proclamat oficial o, millor dit, que, per definició, mai no coincideix amb ella). Humboldt la va encertar de ple. I és per això que les qüestions de llengua aixequen tanta polseguera, però les raons se’ns escapen, la llengua remet a l’inconscient, i això ho intuïa -ho sabia- Humboldt molt abans que Freud.

El tema al voltant del qual escric ara mateix té molt a veure amb un complex temàtic més ample que és aquest de la cultura. Demanar a algú: "d’on et sents?" ve a ser el mateix que demanar-li: "quina consideres que és la teva cultura?" On posem els límits per definir la nostra cultura? Quan dic “nostra” vull dir “nostra” no com a grup, sinó cada individu: on poso jo els límits per definir la meva cultura? És possible fer-ho? Ho considero molt difícil. I això entronca amb una afirmació que feies tu en la teva resposta: tu escrivies que jo –malgrat que no ho deia de manera explícita- ben segur que pensava que qui se sent català no pot sentir-se universal, una cosa així, deies. No sé què et pot haver portat a interpretar-me així, res més lluny del meu sentiment i del meu enteniment. Precisament pel fet que considero que és impossible posar límits a LA CULTURA, també n’estic convençuda que sentir-se d’un lloc (sigui aquest lloc gran, mitjà, petit o enorme) no té res a veure amb estar obert a altres llocs. La pàtria, al meu entendre, no és una qüestió de mida. Jo sempre he entès aquesta qüestió com un dibuix dialèctic, que els romàntics alemanys tenien molt clar: per poder viatjar cal saber d’on parteixes. Viatge i arrels són dos conceptes que conviuen en una relació dialèctica. El viatge –allunyar-se de les terres pròpies- en el romanticisme era considerat essencial per a la formació de l’ésser humà complert. Però el viatger, que deixava les terres pròpies, era molt conscient de les seves arrels, se sentia molt d’un lloc concret. No, mai no he pensat ni per un moment que sentiment de catalanitat (o de qualsevol altre àmbit cultural) estigui renyit amb universalitat. Ben al contrari. Tu n’ets un bon exemple, com tanta altra gent.

No sé si amb tot això he aclarit coses o si encara he embolicat més la troca, espero que no. Si encara te’n queden ganes, fa temps que vaig escriure un article on m’estenc més sobre aquest últim punt de la cultura. Si t’abelleix, pots trobar-lo al meu blog: http://annarossell.blogspot.com/2009/03/emine-sevgi-ozdamar.htm . Duu el títol: Manifestaciones poéticas de la identidad en la literatura de autores neoalemanes: ¿A qué llamamos literatura intercultural? Es tracta d’una conferència que vaig donar en el marc d’un congrés.

Bé, ja veus, a mi em passa tot sovint: m’hi poso pensant: li escriuràs quatre ratlles i em surt la Bíblia. Ja em perdonaràs... .

Una forta abraçada,

Anna

Resposta aclaridora a la resposta:

Segueixes donant-li voltes i més voltes, perquè el tema dóna per moltes voltes, i em dius que "és molt habitual que la 'progresia' d'abans i d'ara interpreti com a sinònims 'catalanisme' i 'localisme', d'una banda, i 'curt d'horitzons', d'una altra." Com et deia, per a mi "la llengua és la vertadera pàtria de la gent" i entenc la llengua no com una frontera (com un obstacle) per a la comunicació amb algú, sinó com una eina d'apropament, l'única eina que pot fer ponts per acostar persones. I sovint penso que com més minoritària és la llengua en qüestió, més serveix com a eina d'apropament, quan el que no la té com a llengua materna, la parla. Són les persones més sensibles les que ho fan. Tinc bastant amics alemanys i britànics que viuen a Catalunya i parlen un català fluid i fins i tot impecable (algun@s fins i tot no han après mai l'espanyol), i coneguts de les mateixes procedències culturals que també viuen a Catalunya des de fa molts anys i, en canvi, no el parlen mai. Entre ambdós grups hi ha, sensiblement parlant, un abisme. Fixa't que per a referir-me al primer grup t'he dit: "amics" i per al·ludir al segon he escrit "coneguts". Aquesta és la abismal diferència. No és poc. Personalment penso, com et deia també a la carta, que això de les llengües i de les cultures no és definible "per la mida". Una llengua NO és més important perquè la parli més quantitat de gent, en tot cas pot ser més útil per a segons quines coses, però mai més important. Allà on hi ha una llengua hi ha una pàtria (en el sentit de Humboldt), hi ha un individu amb una cultura i una idiosincràsia. I una llengua és valuosa en tant que la parla un ésser humà. Encara que sigui "només" un ésser humà qui la parli.

I seguirem...

Una abraçada,

Anna

***

CARTA ABIERTA A UN AMIGO: SOBRE LA LENGUA, LA CULTURA Y LA PATRIA
(Enviada también al Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España con fecha 28-11-2009) con el texto previo que sigue a continuación:

Señor Presidente,

como ciudadana catalana y española he podido comprobar a lo largo de mi vida las dificultades que tiene mi país para entender y compartir lúcida y respetuosamente el sentimiento de much@s de sus ciudadan@s en lo que refiere al eterno malentendido entre diversidad cultural (lingüística...) y sentimiento nacional (patrio).

Quisiera con estas líneas, que he dirigido a un amigo mío, también catalán, contribuir a arrojar algo de luz sobre esta viciada y lamentable polémica cuya desaparición tant@s habíamos esperado con la muerte de Franco y que, tristemente, ha permanecido entre nosotr@s como su más pernicioso legado.

Concebí esta carta en mi lengua materna y, por respeto al original, se la envío en catalán. Sigue a la versión original la traducción que yo misma he hecho al español, que también es lengua mía, si bien no materna.

Agradecería encarecidamente que transmitiera esta carta a tod@s l@s ministr@s de España y que hiciera extensiva su difusión a cuantos organismos e instituciones oficiales pudiera hacerla llegar.

Cordialmente,

Anna Rossell
http://annarossell.blogspot.com/

P.D.: La carta está publicada (primero en catalán y a continuación en español) en mi blog de literatura: La tertulia literaria de Anna Rossell, en la dirección que consta bajo mi nombre, con el título: Carta oberta a un amic: sobre la llengua, la cultura y la patria / Carta abierta a un amigo: sobre la lengua, la cultura y la patria. Y puede leerse pinchando la etiqueta Cuestiones de lengua. También se la envío en un archivo adjunto para facilitar su difusión. Agradecería muchísimo una respuesta por su parte y que, caso de publicarse en algún medio de comunicación, me lo hicieran saber oportunamente.

(Traducción al español de Anna Rossell)

Querido amigo

no te he respondido a vuelta de correo porque lo que me planteabas en tu última carta -tu respuesta a aquel discurso de Quim Monzó, que yo te había mandado- reclamaba más calma que el tiempo que empleo habitualmente cuando despacho los correos urgentes. Lo que quería explicarte no era urgente, pero exigía reflexión y un espíritu temperado y sosegado, capaz de plantear con claridad ideas y argumentaciones.

Estas líneas no pretenden ser tanto una respuesta a las tuyas, sino más bien una aclaración más matizada de aquellas que yo, rápidamente, te había escrito cuando te envié el discurso de Monzó y que muy probablemente entendiste mal o, más probablemente aún, fueron poco explícitas por mi parte, porque aquellas sí que te las había mandado a vuelta de correo. Digo que no pretenden ser una respuesta porque el sentimiento que tu viertes en tu carta es el sentimiento que es, y conviene aceptarlo tal cual. Contra este sentimiento, como contra ningún otro, no puede haber respuesta alguna. Las cosas son como son y no hay más.

Pero sí me gustaría extenderme un poco sobre este tema para hacer más comprensible mi sentimiento al respecto. Quisiera empezar planteando de nuevo la idea, a partir de la cual se han derivado todas las demás:

Yo decía que el concepto "literatura catalana" convenía entenderlo como "literatura escrita en catalán", porque -decía- no es lo mismo que "literatura de catalanes". De ahí se desprendía (si bien no lo decía) que podía haber catalanes que escribieran en otra lengua que no fuera el catalán y ello no significaba que no se sintieran catalanes en otro sentido (conozco algún que otr@ alemán@ que lo siente así. Yo aludía al revuelo que (como sucede tan a menudo, hoy por A, mañana por B) se había levantado a raíz de los términos "literatura catalana", cuando, hace un año, la catalana fue la literatura invitada a la Feria del Libro de Frankfurt. A mí me indignaba que, una vez más, se volviera a mezclar la política con la literatura y se cortara de raíz la libertad humana de sentir la patria allí y en aquello más íntimo para el ser humano. Por poner un ejemplo, yo me remitía a Kafka, de quien decía: "en cambio, nadie pone en duda que los textos del autor checo sean 'literatura alemana' ". Para mí es evidente: el autor es checo, o mejor dicho, es un heredero del Imperio austro-húngaro, pero él escribía en alemán. ¿Cómo debemos pues adjetivar su literatura? La literatura, que por definición está hecha de letras, que a su vez componen palabras y frases, es decir, cuya esencia es el lenguaje escrito y que utiliza una lengua determinada, conviene adjetivarla remitiendo a la lengua que utiliza, creo yo. Y así lo creen, en general, aquell@s que tratan con la literatura. A nadie se le ocurriría incluir a Vladimir Nabokov dentro del capítulo de la literatura rusa, ni considerar los textos de Joseph Conrad como literatura polaca. Y es que el adjetivo "catalán@" o "alemany@" pueden ser entendidos en sentidos distintos: "de nacionalidad catalana", "de nacionalidad alemana", o bien, "escrito en lengua catalana" o "escrito en lengua alemana", etc. Y es qeu no tiene por qué coincidir la nacionalidad (ni el sentimiento individual de la nación a la que un@ pertenece) con la lengua que el mismo individuo emplea para expresarse. Ya hemos visto algunos ejemplos de esto más arriba. Pero para añadir aún más ejemplos de lo que digo, me parece clarificador pensar en lo que sucede en muchos países de África subsahariana: ¿cuántas lenguas coexisten en un mismo país? y es por esta razón por lo que a ningún africano subsahariano se le ocurriría pensar ni por un momento que "país" es sinónimo de "lengua (única)", porque no están acostumbrados a pensar en términos de monocultura dentro de un mismo país. Yo creo que esto explica el hecho de que la mayoría de africanos subsaharianos tienen tanta facilidad para aprender lenguas y creo que ésta es la razón por la cual lo que ell@s ven / sienten delante suyo y a su alrededor es una persona o personas, un grupo de gente que habla en una lengua determinada, y reaccionan inmediatamente pensando que ésta es la lengua que debe hablar él / ella. Y al contrario sucede que otra gente -actuando y sintiendo justamente al revés- no son capaces de entender estos dos conceptos de otro modo que como sinónimos: una lengua determinada = una nación determinada, y sólo una. Yo creo que ésta es la causa que impide a nuestros gobernantes del gobierno central de España entender la posibilidad de un país con muchas culturas diferentes. Les resulta imposible imaginarlo. No lo comprenden.

Evidentemente el tema no es nada sencillo, sobre todo porque las sensibilidades, los sentimientos son muy complejos, y poner claridad en cuestión de sentimientos nunca ha sido fácil.

Hay una frase, que se cita mucho, de Wilhelm von Humboldt, que dice que "la verdadera patria del ser humano es la lengua". Estoy absolutamente de acuerdo con él. No tanto porque PIENSE que tiene razón, sino porque lo SIENTO así en lo más profundo de mi persona. Claro que conviene aclarar: cuando Humboldt dice "patria" no se refiere tanto a este concepto en el sentido de afiliación y pertenencia a un país determinado del que se tiene carta de ciudadanía, sino que se refería a aquel lugar donde el ser humano se siente "en casa", aquello que toca más hondamente su intimidad, el lugar que ha servido de crisol de sus emociones, de sus sentimientos, de su historia (que no tiene por qué coincidir con la historia que se ha proclamando oficial, o mejor dicho, que, por definición, nunca coincide con ella). Humboldt dio de lleno en el blanco. Y es por ello por lo que las cuestiones de lengua levantan tantas ampollas, pero las razones se nos escapan: la lengua remite al subconsciente, i esto lo intuía -lo sabía- Humboldt mucho antes que Freud.

El tema sobre el que te escribo ahora tiene mucho que ver con un complejo temático más amplio que es el de la cultura. Preguntarle a alguien: "¿de dónde te sientes?" viene a ser lo mismo que preguntarle: "¿a qué cultura perteneces?" ¿Dónde ponemos los límites para definir nuestra cultura? Cuando digo "nuestra" quiero decir "nuestra", no como grupo, sino cada individuo: ¿Dónde pongo yo los límites para definir mi cultura? ¿Es posible hacerlo? Lo considero muy difícil. Y esto entronca con una afirmación que hacías tú en tu respuesta: tú escribías que yo -si bien no lo decía de un modo explícito- seguro que pensaba que quien se siente catalán no puede sentirse universal -algo parecido afirmabas-. No sé qué puede haberte llevado a interpretar así mis palabras, nada más lejos de mi sentimiento y de mi entendimiento. Precisamente por el hecho que considero que es imposible poner límites a LA CULTURA, también estoy convencida de que sentirse de un lugar (sea éste grande, mediano, pequeño o enorme) no tiene nada que ver con estar abiert@ a otros lugares. La patria, según yo la entiendo, no es una cuestión de tamaño. Yo siempre en entendido esta cuestión como un dibujo dialéctico, que los románticos alemanes tenían muy claro: para poder viajar es necesario saber de dónde se parte. Viaje y raíces son dos conceptos que conviven en una relación dialéctica. El viaje -alejarse de las tierras propias- en el romanticismo era considerado esencial para la formación completa del ser humano. Pero el viajero, que dejaba atrás las tierras propias, era muy consciente de sus raíces, se sentía de un lugar muy concreto. No, nunca he pensado ni por un momento que el sentimiento de catalanidad (o de cualquier otro ámbito cultural) esté reñido con la universalidad. Al contrario. Tú eres un buen ejemplo de ello, como tanta otra gente.

No sé si con todo esto he aclarado las cosas o si aún las he liado más, espero que no. Si aún te quedan ganas, hace tiempo escribí un artículo donde me extiendo sobre este último punto de la cultura. Si te apetece, puedes encontrarlo en mi blog: http://annarossell.blogspot.com/2009/03/emine-sevgi-ozdamar.htm
Lleva el título Manifestaciones poéticas de la identidad en la literatura de autores neoalemanes: ¿A qué llamamos literatura intercultural? Se trata de una conferencia que di en el marco de un congreso.

Bueno, ya ves, a mí me sucede a menudo: me pongo a la labor pensando: le escribirás unas líneas y me sale la Biblia. Espero que sepas perdonarme... .

Un fuerte abrazo,

Anna

Respuesta aclaradora a tu respuesta:

Sigues dándole vueltas y más vueltas, porque el tema da para muchas vueltas, y me dices que "es muy habitual que la 'progresía' de antes y de ahora interprete como sinónimos 'catalanismo' y 'localismo', por un lado, y 'corto de horizontes', por otro". Como te decía, para mí "la lengua es la verdadera patria de la gente" y entiendo la lengua, no como una frontera (como un obstáculo) para la comunicación con alguien, sino como una herramienta de acercamiento, la única herramienta que puede construir puentes para acercar a las personas. Y a menudo pienso que, cuanto más minoritaria es la lengua en cuestión, más sirve como herramienta de acercamiento, cuando el que no la tiene como lengua materna, la habla. Son las personas más sensibles las que lo hacen. Tengo bastantes amig@s aleman@s y británicos que viven en Cataluña y hablan un catalán fluido e incluso impecable (algun@s hablan sólo catalán y nunca han aprendido el español, por ejemplo), y conocidos de las mismas procedencias culturales que también viven en Cataluña desde hace muchos años y, en cambio, no lo hablan nunca. Entre ambos grupos hay, sensiblemente hablando, un abismo. Observa que para referirme al primer grupo digo: "amigos" y para aludir al segundo escribo: "conocidos". Ésta es la abismal diferencia. No es poco. Personalmente pienso, como te decía también en la carta, que esto de las lenguas y de las culturas no es definible "por la cantidad". Una lengua NO es más importante porque la hable un mayor número de gente, en todo caso puede ser más útil para según qué cosas, pero nunca es por ello más importante. Donde haya una lengua hay una patria (en el sentido de Humboldt); hay un individuo con una cultura y una idiosincrasia. Y una lengua es valiosa en tanto que la habla un ser humano. Aún que sea "sólo" uno el ser humano que la hable.

Seguiremos...

Un abrazo,

Anna


Correspondencia Anna Rossell-Xec Marquès (20-11-06-2009)

CARTA D'ANNA ROSSELL AL TEÒLEG I SALESIÀ XEC MARQUÈS (20-11-2009)
-A continuación del texto catalán sigue su traducción al español-

D'esquerra a dreta, Begoña Simal, Cisco Ubach, Anna Rossell, Xec Marquès, Pau Arasa i Hernán Cordero a casa d'en Cisco i d'en Xec (Conakry, setembre, 209) / De izquierda a derecha, Begoña Simal, Cisco Ubach, Anna Rossell, Xec Marquès, Pau Arasa y Hernán Cordero en casa de Cisco y Xec (Conakry, septiembre, 2009)


Català

El Masnou, 20 –11-2009

Estimat Xec,

No sé què et deu haver portat a enllaçar les nostres últimes reflexions amb una de meva, bastant antiga (antiga perquè te la feia fa molt de temps, no perquè no segueixi pensant el mateix): aquella en què jo et deia que l’actuació discriminatòria de l’Església catòlica envers les dones, quan les impedeix de manera absoluta i rotunda d’exercir el ministeri sacerdotal, era un acte d’exclusió. Tu fas referència al que n’hi dius la meva “reacció de revolta” i escrius: “Una mateixa realitat, una discriminació per exemple, produeix sentiments diferents segons les persones. Aquest sentiment (subjectiu) ens ajuda a considerar millor la realitat (objectiva). M’ho ha fet pensar la teva reacció al fet de l’exclusió de les dones del ministeri sacerdotal en l’Església catòlica. Altres dones davant el mateix fet tenen sentiments diferents. Tolvegada perquè cadascuna comprèn la 'discriminació' de manera diferent.” Estic d’acord amb tu en la primera part de la teva afirmació: certament, no tothom reacciona de la mateixa manera davant del mateix fet, però el que no podem fer mai és negar el fet en ell mateix: que les dones TINGUIN PROHIBIT exercir el ministeri sacerdotal és –no només per a mi- un acte CABDAL de discriminació i d’exclusió (exclusió encara és més que discriminació). I aquest és un fet objectiu. És per això que les cometes que escrius quan et refereixes a la "discriminació" no em semblen gens adequades. ÉS -objectivament- una discriminació. Que algunes dones (potser) no se sentin excloses per això és –crec que no cal donar-li massa voltes- una qüestió d’educació domesticadora en el sentit més literal del terme. Una de les característiques fonamentals de la patologia que sofreixen les dones que pateixen maltractament per part de les seves parelles masculines és precisament que no saben reconèixer aquest maltractament; han perdut absolutament la seva autoestima i es consideren a sí mateixes molt per sota de la categoria de les seves parelles-homes, s’han anul·lat a elles mateixes. L’Església catòlica institucional –disculpa la comparació, però la crec prou encertada- ha sigut i segueix sent una maltractadora de les dones, així, en general; abomina del gènere femení, absolutament; i, com la majoria de maltractadors, aconsegueix el seu objectiu, que és un dels més execrables: que la víctima interioritzi els valors que ella (l’Església institucional) li imposa, fins i tot quan aquests valors són humiliants i excloents d’ella mateixa, fins i tot quan les fan creure a elles (a les dones) la seva inferioritat de condició. Això és molt greu, gravíssim. I que no totes les dones tinguin un mateix sentiment davant d’aquell fet de què parlava més amunt no fa res més que demostrar-ho. L’Església catòlica institucional tracta la dona com una serventa, que indoctrina a la seva conveniència, tot donant-li a entendre que, si es comporta segons els seus dictats, sempre amb el cap cot, amb “humilitat” i obediència, li permetrà anar al cel en l’altra vida. Com et deia, la institució eclesiàstica abomina de la dona, la demonitza, i és per aquesta mateixa raó que té la necessitat d’oferir una altra cara, l’oposada: la de la verge, i d’elevar la virginitat a la primera qualitat desitjable. I és per aquesta raó que jo (com tantes dones) em rebel·lo contra aquest esquema maniqueista, que només pot ser una visió masculina (que no de tots els homes, evidentment). I és per aquesta raó que et deia en la meva última carta –arran de la teva visió de la dona com a SANTUARI de la vida- que jo no volia ser santuari de res. I és que aquestes paraules teves, aquesta concepció de la dona com a “santuari de la vida”, em remet a aquest esquema de què et parlo. No, com ja t’escrivia en la meva última carta, jo no vull ser santuari de res, ni m’hi sento cridada; em nego a admetre que l’home no és tan responsable de la vida com jo i que no és tan santuari com jo (si és que la vida és un santuari). Em nego a ser l’Eva aliada del dimoni i em nego a ser la verge Maria. Vull ser el que toca en cada moment com a part que és cada moment de la vida mateixa, i només si vull jo. Només aspiro a (i exigeixo) que se’m respecti com el que sóc: una dona, un ésser humà pur i pelat, amb els seus drets i els seus deures. Demano amb fervor a l’Església catòlica que deixi de posar-me en un altar i fer amb el tema de la maternitat un bonic conte ensucrat embolicat en boirines rosades i cel blau; li demano que la baixi del núvol (la maternitat) i que la tracti com allò que és, el que és i prou. Ja n’hi ha prou amb el que és. Perquè és prou coses. També ho és la paternitat, per cert.

Voldria encara tornar sobre aquell altre aspecte que tu reprens: el de si podem o no adaptar els textos sagrats als temps que corren. Bé, ja coneixes la meva opinió i no em vull tornar a repetir, però sí que voldria referir-me a algun dels teus arguments: “Trobo que les noves generacions tenen dret a saber que els textos bíblics, i tants d’altres, han estat escrits en un context “patriarcal” [per cert, per què les cometes? -el comentari entre parèntesi és meu-] gestionats durant molts anys, i encara, per una institució clerical i masclista. Això no vol dir que siguin a la nostra disposició sense condicions. Qui els vulgui rebre com Paraula Revelada (no com text revelat) els haurà d’acollir en la seva versió original, [...]”. Evidentment, no cal dir que estic absolutament d’acord amb tu: les noves generacions tenen dret a saber que els textos bíblics s’han escrit en un context patriarcal i masclista, i tant que sí! CAL que ho sàpiguen, i nosaltres –la generació dels seus pares i mares- tenim l’obligació de deixar-los aquest llegat autèntic. CAL mantenir sempre viva la font de la qual les generacions que vindran han d’aprendre per no cometre els mateixos errors que els seus avantpassats, i tant que sí! Però això no té res a veure amb què no es pugui fer una adaptació dels textos per a la pràctica dels creients i perquè la lletra literal deixi de fer els estralls que ha fet i que encara segueix fent. No estic parlant de destruir documents històrics. Com podria només insinuar-ho? No, no, res a veure amb això... .

Me n’alegro que, com és tan característic de tu, treguis sempre allò més positiu de tot: dius que agraeixes el meu “sentiment de ‘revolta’, que ens permet de continuar buscant i de no donar per evident coses que tolvegada no són més que condicions cridades a canviar.” Així ho espero, Xec, espero de tot cor que aquestes condicions canviïn, han fet i fan molt mal, i el més greu és que és un mal medular, aquell que es fica dins dels ossos, que converteix les víctimes (en aquest cas, les dones) en botxins d’elles mateixes... Déu n’hi do, Xec, Déu n’hi do! També m’agrada que em titllis de “rebel” i el meu sentiment, de “rebel·lia”; em sento lloada, perquè considero que una actitud rebel –en la mesura justa que convé ser-ho per al respecte a les persones- és la qualitat indispensable perquè les injustícies del món desapareguin (o, si més no, disminueixin).


I ara enllaço amb el tema que ens ocupava fa poc, aquell de la culpa i el concepte d’humanitat de què parlàvem en la nostra última correspondència i que jo vaig voler il·luminar amb un paràgraf de l’article de l’Hannah Arendt “Culpa organitzada”:

Llegint ara textos de la que coneixem com “Literatura de l’Holocaust” he trobat una referència a una cita d’una dona, que de nena va estar internada al camp d’extermini d’Auschwitz, que va sobreviure, i que en l’any 1992 va publicar les seves memòries sota el títol Weiter leben (Seguir visquent, per cert que estan traduïdes a l’espanyol: “Seguir viviendo”, Galaxia-Gutenberg / Círculo de Lectores, 1997). Ella expressa d’una altra manera aquesta idea d’humanitat, sense esmentar la paraula. Ella, d’ascendència jueva i víctima supervivent, escriu en relació a aquesta literatura:

Només és en part que llegim per informar-nos sobre els fets, més aviat ho fem per posar en clar [...] com volem reordenar el nostre mobiliari espiritual per donar cabuda a quelcom que s’ha revelat no només com una excepcionalitat psicopatològica, sinó com una possibilitat permanent. [...].”

I referint-se a la qüestió, plantejada per Adorno, si és lícit descriure literàriament (o a través de qualsevol altre mena de representació) l’Holocaust, segueix dient:

“[...] Shoa [un altre terme que s’empra per denominar l’Holocaust] significa literalment el mal en sí mateix, és a dir, quelcom que sempre amenaça, que en qualsevol moment pot esclatar. La qüestió tan sovint plantejada sobre si és lícit ‘estetitzar l’Holocaust’ esdevé irrellevant davant d’aquest fet. [...]. Si [la literatura de l’Holocaust] és ‘bonica’ o ‘terrible’ esdevé una qüestió secundària, l’important és si ens ajuda a comprendre ‘la veritat’, és a dir, si ens ajuda a entendre qui som en realitat”. (La negreta i la traducció són meves). (Arbeitstexte für den Unterricht. Holocaust-Literatur Auschwitz, Reclam, Stuttgart 2000, p. 28)

Dos accents voldria destacar d’aquest paràgraf: 1) el fet que Klüger reconeix que la maquinària d’horror que van posar en marxa i executar els nazis NO és cap excepció deguda a cap patologia, la qual cosa vol dir que TOT@S som capaços de protagonitzar-la i ARREU pot tornar a passar una cosa així (com d’altra banda no para de demostrar la història) i 2) que, en tant que TOT@S som capaços de protagonitzar-la, també TOT@S podem contribuir a fomentar-la o a frenar-la, cosa la qual ens fa responsables o co-responsables. Impressiona el fet que la pròpia Klüger, havent estat ella mateixa una víctima d’aquells horrors, diu “som”; és a dir, s’inclou ella mateixa i, per tant, també als propis jueus (a tota la humanitat), en el grup de possibles actors de la maquinària del terror. Perquè ella, com Arendt, ho consideren part de les possibilitats de la naturalesa humana: “[...] si ens ajuda a entendre qui som en realitat.”

Una molt forta abraçada,

Anna

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CARTA DE ANNA ROSSELL AL TEÓLOGO Y SALESIANO XEC MARQUÈS (20-11-2009)-Traducción al español de Anna Rossell-

El Masnou, 20 –11-2009


Querido Xec,

no sé qué debe de haberte inducido a enlazar nuestras últimas reflexiones con una mía, bastante antigua (antigua porque te la había hecho hace mucho tiempo, no porque no siga pensando lo mismo): aquella en que yo te decía que la actuación discriminatoria de la Iglesia católica hacia las mujeres, cuando les impide de manera absoluta y rotunda ejercer el ministerio sacerdotal, era un acto de exclusión. Tú haces referencia a lo denominas mi "reacción de rebelión" y escribes: "Una misma realidad, una discriminación por ejemplo, produce sentimientos diferentes según las personas. Este sentimiento (subjetivo) nos ayuda a considerar mejor la realidad (objetiva). Me lo ha hecho pensar tu reacción al hecho de la exclusión de las mujeres del ministerio sacerdotal en la Iglesia católica. Otras mujeres, ante el mismo hecho, tienen sentimientos diferentes. Tal vez sea porque cada una entiende la "discriminación" de modo distinto". Estoy de acuerdo contigo en la primera parte de tu afirmación: ciertamente, no todo el mundo reacciona del mismo modo ante el mismo hecho, pero lo que no podemos hacer es negar el hecho en sí mismo: que las mujeres TENGAN PROHIBIDO ejercer el ministerio sacerdotal es- no sólo yo la única que lo ve así- un hecho AXIAL de discriminación y de exclusión (exclusión es aún más que discriminación). Y éste es un hecho objetivo. Por ello considero que las comillas que escribes cuando te refieres a "discriminación" no resultan nada adecuadas. ES -objetivamente- una discriminación. Que algunas mujeres (quizás) no se sientan excluidas por esto es- y creo que no hay que darle más vueltas- una cuestión de educación domesticadora en el sentido más literal del término. Una de las características fundamentales de la patología que presentan las mujeres que sufren maltrato por parte de sus parejas masculinas es precisamente que no saben reconocer este maltrato; han perdido absolutamente su autoestima y se consideran a sí mismas muy por debajo de la categoría de sus parejas-hombres, se han anulado a sí mismas. La Iglesia católica institucional -disculpa la comparación, pero la considero muy acertada- ha sido y sigue siendo una maltratadora de las mujeres, así, en general; abomina del género femenino, absolutamente; y, como la mayoría de maltratadores, consigue su objetivo, que es uno de los más execrables: que la víctima interiorice los valores que ella (la Iglesia institucional) le impone, incluso cuando estos valores son humillantes y excluyentes para y de sí misma, incluso cuando les hace creer a ellas (a las mujeres) su inferioridad de condición. Esto es muy grave, es gravísimo. Y que no todas las mujeres tengan un mismo sentimiento ante aquel hacho de que hablába más arriba no hace más que demostrarlo. La Iglesia católica institucional trata a la mujer como a una sirvienta, a la que adocrina a su conveniencia, dándole a entender que, si se comporta según sus dictados, siempre con la cabeza baja, con "humildad" y obediencia, le permitirá ir al cielo en la otra vida. Como te decía, la institución eclesiástica abomina de la mujer, la demoniza, y es por esta misma razón por lo que tiene la necesidad de ofrecer otra cara, la opuesta: la de la virgen, y de elevar la virginidad a la primera cualidad deseable. Y es por esta razón por lo que yo (como tantas mujeres) me rebelo contra este esquema maniqueo, que sólo puede ser una visión masculina (que no de todos los hombres, evidentemente). Y es por esta razón por lo que te decía en mi última carta -a raíz de tu visión de la mujer como SANTUARIO d la vida- que yo no quería ser santuario de nada. Y es que estas palabras tuyas, esta concepción de la mujer como "santuario de la vida", me remite a este esquema de que te hablo. No, como ya te escribía en mi última carta, yo no quiero ser santuario de nada, ni me siento llamada a ello; me niego a admitir que el hombre no es tan responsable de la vida como yo, y que no es tan santuario como yo (si es que la vida es un santuario). Me niego a ser la Eva aliada del diablo y me niego a ser la virgen María. Quiero ser lo que toca en cada momento como parte que es cada momento de la misma vida, y sólo si quiero yo. Únicamente aspiro a (y lo exijo) que se me respete como lo que soy: una mujer, un ser humano puro y duro, con sus derechos y sus deberes. Le pido con fervor a la Iglesia católica que deje de ponerme en un altar y de hacer con el tema de la maternidad un bello cuento almibarado envuelto en neblinas rosadas y cielo azul; le pido que la baje de la nube (a la maternidad) y que la trate como lo que es, lo que es y nada más. Ya es bastante con lo que es. Porque es muchas cosas. También lo es la paternidad, por cierto.

Quisiera aún volver sobre aquel otro aspecto que tú retomas: el de si podemos o no adaptar los textos sagrados a los tiempos que corren. Bueno, ya conoces mi opinión y no quiero repetirme, pero sí que me gustaría referirme a alguno de tus argumentos: "Creo que las nuevas generaciones tienen derecho a saber que los textos bíblicos, y tantos otros, han sido escritos en un contexto 'patriarcal' [por cierto, por qué las comillas? -el comentario entre corchetes es mío-] gestionados durante muchos años, y aún hoy, por una institución clerical y machista. Esto no sigunifica que estén a nuestra disposición sin condiciones. Quien quiera recibirlos como Palabra revelada (no como texto revelado) habrá de acogerlos en su versión original, [...]". Evidentemente, huelga decir que estoy absolutamente de acuerdo contigo: las nuevas generaciones tienen derecho a saber que los textos bíblicos se han escrito en un contexto patriarcal y machista, ¡y tanto que sí! ES NECESARIO que lo sepan, y nosotr@s -la generación de sus padres y madres- tenemos la obligación de dejarles este legado. ES NECESARIO mantener siempre viva la fuente de la cual las generaciones venideras habrán de aprender para no cometer los mismos errores que sus antepasados, ¡y tanto que sí! Pero esto no tiene nada que ver con que no se pueda hacer una adaptación de los textos para la práctica de los crehyentes y para que la letra literal deje de hacer los estragos que ha hecho y que sigue haciendo aún. No estoy hablando de destruir documentos históricos. ¿Cómo podría siquiera insinuarlo? No, no, nada que ver con esto... .

Me alegro de que, como es característico en ti, extraigas siempre lo más positivo de todas las cosas: dices que agradeces mi "sentimiento de rebeldía", que nos permite continuar buscando y no dar por evidentes cosas que quizás no son más que condiciones llamadas a cambiar". Así lo espero, Xec, espero de todo corazón que estas condiciones cambien, han hecho y hacen mucho mal, y lo más grave es que es un mal medular, de aquellos que se infiltra en los huesos, que convierte a las víctimas (en este caso, a las mujeres) en verdugos de sí mismas... . No es poco, Xec, ¡no es poco! También me gusta que me tildes de "rebelde" y que llames a mi sentimiento "rebeldía"; me siento halagada, porque considero que una actitud rebelde -en la justa medida que conviene serlo por el respeto debido a otras personas- es la cualidad indispensable para que las injusticias en el mundo desaparezcan (o, al menos, que disminuyan).

Y ahora enlazo con el tema que nos ocupaba no hace mucho, aquel de la culpa y del concepto de humanidad de que hablábamos en nuestra última correspondencia y que yo quise iluminar con una cita del artículo de Hannah Arendt Culpa organizada:

Leyendo ahora textos de la que conocemos como "Literatura del holocausto" he encontrado una referencia a una cita de una mujer, que de niña estuvo internada en el campo de exterminio de Auschwitz, que sobrevivió y que en el año 1992 publicó sus memorias bajo el título Weiter leben (Seguir viviendo, por cierto que etán traducidas al español: Galaxia-Gutenberg / Círculo de Lectores, 1997). Ella expresa de otro modo aquella idea de humanidad, sin mencionar la palabra. Ella, de ascendencia judía y víctima superviviente, escribe en relación a esta literatura:

"Sólo en parte leemos para informarnos sobre los hechos, más bien lo hacemos para aclararnos [...] sobre cómo queremos reordenar nuestro mobiliario espiritual para dar cabida a algo que se ha revelado no sólo como una excepcionalidad sicopatológica, sino como una posibilidad permanente. [...]."

Y refiriéndose a la cuestión, planteada por Adorno, de si es lícito describir literariamente (o a través de cualquier otro tipo de representación) el Holocausto, sigue diciendo:

“[...] Shoa [otro término que se utiliza para referirse al Holocausto] significa literalmente el mal en sí mismo, es decir, algo que siempre amenaza, que en cualquier momento puede estallar. La cuestión tan a menudo planteada de si es lícito 'estetizar el Holocausto' pierde toda relevancia ante este hecho. [...] Si [la literatura del Holocausto] es 'bella' o 'terrible' se convierte en una cuestión secundaria; lo importante es si nos ayuda a comprender 'la verdad', es decir, si nos ayuda a entender quién somos en realidad." (La negrita y la traducción son mías). (Arbeitstexte für den Unterricht. Holocaust-Literatur Auschwitz, Reclam, Stuttgart 2000, p. 28)

Dos acentos quisiera destacar de este párrafo: 1) el hecho de que Klüger reconoce que la maquinaria del horror que pusieron en marcha y ejecutaron los nazis NO es ninguna excepcionalidad debida a ninguna patología, lo cual significa que TOD@S somos capaces de protagonizarla i que en en cualquier parte del mundo puede volver a suceder algo así (como por otro lado no para de demostrarnos la historia) y 2) que, en tanto que TOD@S somos capaces de protagonizarla, también TOD@S podemos contribuir a fomentarla o a frenarla, lo cual nos hace responsables o corresponsables. Impresiona el hecho de que la propia Klüger, ella misma víctima de aquellos horrores, dice "somos", es decir, se incluye a sí misma, y por tanto también a los judíos (a toda la humanidad), en el grupo de posibles actores de la maquinaria del terror. Porque ella, como Arendt, lo consideran parte de las posibilidades de la naturaleza humana: "[...] si nos ayuda a entender quiénes somos en realidad"..

Un abrazo muy fuerte,

Anna