6 de marzo de 2013

ARTHUR SCHNITZLER, EXPONENTE DE LA LITERATURA VANGUARDISTA DE FIN DE SIÈCLE JUNG-WIEN

*
Arthur Schnitzler, Doctor Graesler. Médico de balneario,
Traducción de María Esperanza Romero
Marbot Ediciones, Barcelona, 2012, 152 págs.
*

por Anna Rossell

Bienvenida sea la traducción al español de este relato, nunca publicado antes en España, de Arthur Schnitzler, un vienés vanguardista y rompedor de los moldes y tabúes de su tiempo, de quien sí se conoce en nuestro país la obra narrativa más destacada, si bien no su obra teatral –con excepción de La ronda (Der Reigen) y Anatol-, que, sin embargo, no ha perdido actualidad.
Arthur Schnitzler (Viena 1862–Viena 1931), médico y escritor interesado desde joven en la psicología, conoció y mantuvo correspondencia con Freud y supo reflejar este interés en su obra, lo cual habría de provocar escándalo y reportarle problemas con la censura, el estamento militar y la justicia (Liebelei, Professor Bernhardi, Der Reigen, Leutnant Gustl…). Su desenfadada presentación del deseo, la seducción, el poder o el adulterio chocaban con las convenciones morales de su tiempo que en buena parte siguen vigentes aún. Recuérdese la película Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick, que hace pocos años dio a conocer al gran público la novela corta de Schnitzler Relato soñado. Su obra es valiente y rompedora no sólo en los temas sino también en lo formal –El teniente Gustl (1900) fue el primer relato en lengua alemana escrita en forma de monólogo interior, seguiría en este mismo registro La señorita Elsa (1924)-. La prohibición de representar sus obras teatrales estuvo vigente hasta 1982.

Probablemente porque conocía mejor sus ambientes y su psicología, la mayoría de sus personajes tienen que ver con su propia vida; sus protagonistas son a menudo oficiales del ejército, médicos o artistas y éste es de nuevo el caso de Doctor Graesler. Médico de balneario. En consonancia con su interés por la ciencia freudiana, Schnitzler dedica muchas de sus narraciones a individuos –como el título anuncia- y al estudio de su idiosincrasia. El subtítulo, Médico de balneario, avanza un prototipo profesional de connotaciones negativas, que entra en conflicto con la convención social de fin de siglo: el supuesto refinamiento de los “pacientes” y de la atmósfera de los baños termales. Porque este médico soltero de cuarenta y ocho años, que ejerce su profesión a caballo entre balnearios de Tenerife y Berlín, se nos presenta como un individuo inseguro, egocéntrico y superficial que anda por la vida con el único objetivo inmediato de satisfacer su necesidad de compañía femenina, sin importarle nada más que la apariencia física y sin ser siquiera un Don Juan. Su debilidad de carácter y su egoísmo se manifiestan en todos los niveles: la ausencia de verdadera vocación médica en la reticencia que manifiesta de asistir a la única paciente realmente enferma que se le presenta, la nula relación que ha tenido con su hermana, con quien ha convivido muchos años antes del suicidio de ésta; la incapacidad de adquirir responsabilidad o compromiso también en lo personal, lo cual le lleva a cambiar constantemente de pareja sin pestañear ni sufrir la más mínima agitación emocional. La mediocridad esencial de Emil Graesler queda más subrayada aún por el carácter del personaje que el autor vienés le inventa como contrapunto: Sabine, una joven mujer resuelta, de notorio intelecto y segura de sí misma, que contrasta fuertemente con el “maduro” doctor.

El relato ha sido llevado al cine en varias ocasiones; las más recientes A Confirmed Bachelor, por Herbert Wise, en 1973, en Gran Bretaña (BBC), con Sheila Brennan, Rebecca Saire y Robert Stephens, y en 1991, en Italia, Mio caro dottor Gräsler, por Roberto Faenza, con Keith Carradine, Kristin Scott Thomas, Sarah-Jane Fenton y Miranda Richardson. 
*
© Anna Rossell
*
(Publicado en Quimera. Revista de Literatura, núm. 352, marzo 2013, p. 62. También en Pluma y Tintero, nº 22, enero-febrero, 2014, pp. 71-72: http://lafaja7.files.wordpress.com/2014/01/nc2ba-22_enero-febrero_2014-protegido.pdf)






5 de marzo de 2013

NOVEDAD EDITORIAL

*
Acaba de salir publicado el poemario (catalán):
Anna Rossell, Àlbum d'Absències, Ed. Playa de Ákaba, 2013

Precio: 12,50 Euros (en papel)
1,99 Euros (E-book)

*
Portada del poemario Àlbum d'Absències, Ed. Playa de Ákaba (Foto de portada: Monumento al holocausto judío en Berlín, de Gerard Ávila)
*
Para adquirir en versión digitalizada: 

http://libros.fnac.es/a896980/Anna-Rossell-Album-d-absencies (ebook fnac)

http://www.amazon.es/%C3%80lbum-dabs%C3%A8ncies-Anna-Rossell-Ibern-ebook/dp/B00CBUULSI ( ebook amazon)

3 de marzo de 2013

CORRESPONDENCIA XEC MARQUÈS - ANNA ROSSELL

*
CARTA DEL TEÒLEG I SALESIÀ, XEC MARQUÈS, A ANNA ROSSELL (01-03-2013) /
*
CARTA DEL TEÓLOGO Y SALESIANO, XEC MARQUÈS, A ANNA ROSSELL (01-03-2013)
*
Al original catalán sigue su traducción al español
*
(Catalán)
Xec Marquès amb els/les seus/ves nens/es al pati de casa seva, a Conakry / Xec Marquès con sus niños/as en el patio de su casa, en Conakry
*
Ciutadella, 01 març 2013

Dues reflexions em passen pel cap arran de la teva darrera carta:
*
Respecte a l’exemple de l’expressió dels valors que jo he arrelat a la capacitat de la llibertat de la persona: L’afamat que roba és lliure de fer-ho o no. Però que robi o no robi per no morir-se de fam no és una alternativa ètica entre bo (no roba) i dolent (roba). El que és segur és que l’acció que faci pot ser entesa com una expressió de l’esperit. El que s’expressa no és només un ventre afamat, el que s’expressa és una persona que vol viure, que viu i que lluita contra la mort. Sé que una tal reducció de l’expressió ètica pot ser perillosa perquè obra la porta a aquell principi que tant mal ha fet en la història de la humanitat: que la finalitat justifica els medis. Però aquí el mal és que l’home/dona tingui gana i no trobi cap altra alternativa que el robatori. El no robar, principi moral que jutja la conducta i la situació social, denuncia d’una manera diferent la conducta individual i el context en el que aquesta se situa. Potser el dret romà i la moral catòlica porten encara el llast d’una visió individualista de la conducta i és més fàcil jutjar la conducta d’una persona que el conjunt de la situació en la que es troba.
*
El precepte moral de “no robaràs” no és suficient per a jutjar la conducta; li cal el valor de la dignitat humana que s’expressa per el fer possible que cadascú visqui, es desenvolupi i satisfaci les seves necessitats per al treball, la solidaritat i la justa distribució dels béns. El robatori, en aquest cas, és una llumeta vermella senyalant que alguna cosa no funciona.
Però de fet, qui roba avui ? Algú és a la presó per haver robat per gana? Roben els rics i només alguns van a la presó.
*
Però el que m’interessa en aquesta reflexió és el sentit dels valors i la seva relació amb la llei i la conducta individual.
I ho veig en relació amb la dialèctica de la matèria i de l’esperit. Primer de tot, la teologia cristiana no veu problema sobre què és primer, si l'una o l’altre. Diem que Déu va crear del no-res, “ex nihilo”, però el no-res no és no-res i la creació és. I és matèria i és esperit.
*
L’orientació de la meva reflexió serà (encara ho estic ruminant): el fet que matèries (la societat, la humanitat, l’art en la seva dimensió universal), que eren fins fa poc matèria per expressar valors i sense la qual el valor no podia ser tal... aquestes matèries semblen haver-se reduït (podríem dir matèria, com podrien dir lloc, espai, horitzó) a l’àmbit de l’individual i de les subjectives necessitats.
*
Benvolguda, aquesta és la meva introducció. No et volia deixar amb gana i més temps sense carta.
*
Xec
*
*
CARTA DEL TEÓLOGO Y SALESIANO, XEC MARQUÈS A ANNA ROSSELL (01-03-2013)
-Traducción al español de Anna Rossell-
*
Ciutadella, 01 marzo 2013
*
Se me ocurren dos reflexiones en relación con tu última carta:
*
En cuanto al ejemplo de la expresión de los valores que yo he ligado a la capacidad de la libertad de la persona: El hambriento que roba es libre de hacerlo o no. Pero que robe o no robe para no morir de hambre no es una alternativa ética entre bueno (no roba) y malo (roba). Lo que es seguro es que la acción que haga puede entenderse como una expresión del espíritu. Lo que se expresa no es sólo el estómago hambriento, lo que se expresa es una persona que desea vivir, que vive y que lucha contra la muerte. Sé que tal reducción de la expresión ética puede resultar peligrosa porque abre la puerta a aquel principio que tanto mal ha hecho en la historia de la humanidad: aquello de que el fin justifica los medios. Pero aquí el mal es que el hombre/la mujer tenga hambre y no encuentre otra alternativa más que robar. No robar, principio moral que juzga la conducta y la situación social, denuncia de un modo diferente la conducta individual y el contexto en que ésta se situa. Quizá el derecho romano y la moral católica cargan aún con el lastre de una visión individualista de la conducta y es más fácil juzgar la conducta de una persona que el conjunto de la situación en la que se encuentra.
*
El precepto moral de "no robarás" no es suficiente para juzgar la conducta; le hace falta el valor de la dignidad humana que se expresa haciendo posible que cada uno pueda vivir, desarrollarse y satisfacer sus necesidades a través del trabajo, la solidaridad y la justa distribución de los bienes. El robo, en este caso, es una lucecita roja que señala que algo no funciona.
Sin embargo, en realidad, ¿quién roba hoy día? ¿Va alguien a la cárcel por robar por hambre? Quienes roban son los ricos y sólo algunos van a prisión.
*
Pero lo que me interesa en esta reflexión es el sentido de los valores y su relación con la ley y la conducta individual.
Y lo veo en relación con la dialéctica de la materia y del espíritu. Para empezar la teología cristiana no ve ningún problema sobre la pregunta de qué es primero, si la una o el otro. Decimos que Dios creó de la nada, "ex nihilo", pero la nada es nada y la creación es. Y es materia y es espíritu.
*
La orientación de mi reflexión será (aún lo estoy pensando): el hecho que materias (la sociedad, la humanidad, el arte en su dimensión universal), que eran hasta hace poco materia para expresar valores y sin la cual el valor no podía ser tal... estas materias parecen haberse reducido (podríamos decir materia como podríamos decir lugar, espacio, horizonte) al ámbito de lo individual y de las subjetivas necesidades.
*
Querida, ésta es mi introducción. No quería dejarte con las ganas y más tiempo sin mi carta.
*
Xec

24 de febrero de 2013

*
PRESENTACIÓN DE LORENZO SILVA Y CARLOS ZANÓN EN LA TERTULIA DE EL LABERINTO DE ARIADNA
ATENEO BARCELONÈS, 22-02-2003

por Anna Rossell
De izquierda a derecha, Anna Rossell, Lorenzo Silva, Carlos Zanón y Felipe Sérvulo (Ateneo Barcelonés, 22-02-2013)


No quiero caer en la tentación de hacer la clásica presentación al uso de enumerar las obras y cantar las excelencias de nuestros dos invitados de hoy, y no quiero hacerlo así por varios motivos: porque creo que una relación de obras, hechos y premios sirve poco a una verdadera presentación y por otro lado ello se encuentra con facilidad en cualquier fuente de información que tengamos a mano, otra razón es también que ambos tertulianos son lo suficientemente conocidos como para que lo que yo dijera resultara absolutamente superfluo. Por ello también puede ocurrir que, haciéndolo de otro modo, sea también conocido de muchos asistentes lo que diga, pero de algún modo me siento yo más cómoda en este otro formato y pienso que, a pesar de todo, el riesgo de aburrir a nuestro público será menor.
De modo que me remitiré sencillamente a algunos de los rasgos de ambos autores que a mí personalmente me han parecido más sugerente y que creo pueden servir de un punto de partida para conocer a estos dos grandes contertulios de hoy, de los que sé que son grandes conversadores y se presentarán mucho mejor a si mismos. Es a ellos a los que queremos oír hablar. Pido pues de antemano disculpas por tanto de lo que dejaré sin mencionar. Ahora sólo unas pinceladas, que quizás puedan servir para animar el coloquio después:


LORENZO SILVA:

Es autor de relatos, artículos y ensayos, aunque para el gran público es el autor de la serie de novelas policíacas que protagonizan los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro. Empezó su dedicación a la literatura en 1980, ha escrito varios relatos, artículos, ensayos literarios e históricos, varios libros de poesía, una obra dramática, un libro de viajes y veinte novelas, en las que predomina el género negro de la serie Bevilacqua y es comisario de diversos festivales de género negro nacionales e internacionales. Premio Nadal (2000) por El alquimista impaciente y ganador del Planeta 2012 por La marca del meridiano.

En tanto que es el género policíaco el nexo más común entre ambos contertulios, me referiré fundamentalmente a éste, y en mis pinceladas dejaré hablar sobre todo a los mismos autores:
Diré pues que, preguntado acerca de la relación entre las historias de sus novelas y la realidad social, Lorenzo Silva responde: “Pues creo que el género policíaco, que sucede necesariamente en la fractura es bueno para identificar sus causas y sus consecuencias. Tanto en España, una sociedad especialmente fracturada, como en cualquier otra. Eso sí, no es su misión dar soluciones, sólo crear estados de conciencia y contar buenas historias que ayuden a crearlos de forma amena. A partir de ahí, los ciudadanos y quienes los representen han de actuar.”

Acerca de si la literatura puede incidir en los cambios sociales, esto es, si la literatura –las palabras- pueden cambiar la realidad, Lorenzo Silva responde: “Algo aportan. Algunas palabras, mucho. Mahoma dictó el Corán, y cambió la vida de mil y pico millones de personas. Ahí es nada. […]. La palabra arma el pensamiento, la conciencia. El pensamiento y la conciencia arman la acción.”
Hay un gesto radicalmente revolucionario en esta respuesta. Hay una conciencia social en su gesto de escritor. También ha dicho: “[…], hacer literatura es indagar el mal. Me gusta indagar el mal, pero no para recrearme en él, sino para plantearme cómo puede evitarse, cómo se puede plantear una alternativa, algo que lo repare.”

Consecuentemente sus novelas policíacas reflejan la realidad social de su momento. Según sabemos, se plantea abordar en un futuro la lucha de la Guardia Civil contra el terrorismo, por ejemplo. Ya en La marca del meridiano asistimos al final de ETA.
Destacan en él la variación de registros utilizados. Al respecto Lorenzo Silva afirma: “[…]yo no creo que un escritor deba tener un registro. Cada historia tiene su registro, y el escritor debe adaptarse a ella, y no a la inversa. A mí me aburren los escritores que
suenan igual cuando cuentan una historia de gángsteres o una expedición al Kilimanjaro […]”.

Lorenzo Silva cree que el género negro, por el ingrediente de la intriga y por su amenidad en general es ideal para incentivar la lectura de jóvenes y no jóvenes.
Su obra, que fue finalista del Premio Nadal en 1997 'La flaqueza del bolchevique'  ha sido adaptada al cine por el director Manuel Martín Cuenca.

Lorenzo Silva y Noemí Trujillo han lanzado recientemente el sello editorial Playa de Ákaba. Nuestras felicitaciones por esta iniciativa y nuestros deseos de un largo y exitoso futuro.


CARLOS ZANÓN:

Él es también, como Lorenzo Silva, un autor de muchos registros, pues es poeta –género en el que ha obtenido diversos premios-, novelista, guionista y –en tanto que crítico literario- también ensayista. Pero dentro de la novela toca también más de un género, entre ellos el de la novela negra, un género que cultiva en común con su compañero de tertulia de hoy, Lorenzo Silva. Sus dos últimas novelas, Tarde, mal y nunca y No me llames a casa pertenecen a este género. A este apartado pues de su obra me referiré exclusivamente.

El hecho de que su escritura se plasme en registros tan diversos presupone gran facilidad en el paso de uno a otro y también, supongo, una posible tendencia a transgredir las fronteras entre ellos, lo cual hace especialmente interesante su escritura. Seguramente será por esto por lo que en alguna entrevista ha afirmado que “no me planteo el género como algo estanco sino como algo flexible y que puedo subvertir.” También a esta cualidad característica imagino que se debe su facilidad de pasar de un registro culto a uno popular. En relación con esto él afirma “Escribir fácil es siempre muy difícil! Hacer lo complejo, asimilable. El menos es más, es donde se pone a prueba el talento del escritor o músico. Tengo una visión muy pop de la cultura. Todo es válido para vertebrar mi literatura, desde lo culto a lo popular.”

Reconoce a Casavella entre sus referentes españoles y a Carver, Updike y Highsmith entre los extranjeros.

En su novela negra destacan especialmente las relaciones de pareja. Preguntado acerca de esto él ha dicho que, “en realidad, son el tema”.
Afirma también que “ 'El destino es el carácter'. […]. En mis novelas los personajes no pueden salirse de la tela de araña en la que están por su carácter, por sus sueños y sus ansias. […]. El abismo amoroso, el adulterio es la última aventura para el hombre urbano, invisible en la metrópoli.”

En relación con la visión de los personajes de la novela negra ha afirmado: “Todos somos buenos-malos en cierto modo. Somos incoherentes y contradictorios porque somos animales humanos, no dioses y entelequias. Somos corazón, cabeza y entrepierna. Somos vida y muerte. Mi visión es amoral y por tanto, humana. Los personajes buenos-buenos no existen y si existen no son literarios, son vidas de santos. Hay buenos torturados, buenos que se han sacrificado, buenos en conflicto. Eso sí. Los malos-malos sirven para Hollywood y para la política pero poco más.”
Del género negro él nos dice que proviene del western. Piensa también que “El género negro […]  permite mezclar y explicar una realidad donde la violencia ocupa en nuestras vidas un lugar esencial comunicativo.” De él Lorenzo Silva ha dicho que es “"el Jim Thompson español" por el tratamiento léxico de los escenarios urbanos y los personajes.

Con respecto a sus proyectos más o menos actuales en octubre de 2012 afirmaba: “Estoy con dos proyectos. Uno es otro estilo claramente y el otro siendo negra es un salto hacia no sé dónde porque quiero escribir una novela que conserve la intensidad y el latido del rock'n'roll.”
También una de sus novelas negras está siendo adaptada al cine.

Anna Rossell
*
*
Lorenzo Silva y Carlos Zanón dialogan sobre literatura, edición y piratería
28/02/2013

(Foto:)   
*
La última sesión de El Laberinto de Ariadna, celebrada el pasado viernes 22 de febrero en el Aula dels Escriptors del Ateneu [de Barcelona], tuvo como protagonistas dos reconocidos autores, que esa misma tarde formalizaron su ingreso como socios de la Asociación Colegial de Escritores de Catalunya: Carlos Zanón y Lorenzo Silva, si bien éste último intervino fundamentalmente como editor de la recientemente estrenada Playa de Ákaba.

La conversación, presentada por Anna Rossell y conducida por Felipe Sérvulo, abordó el papel y la condición del autor y el editor y permitió que los dos protagonistas expusiesen sus respectivos proyectos. Zanón leyó poemas incluídos en su antología Yo vivía aquí (1989-2012), editada precisamente por Playa de Ákaba. Zanón señaló que “la poesía me llegó de adolescente y me ha acompañado hasta ahora”. “Es una manera de ver el mundo”, añadió el autor, que además de la poesía también cultiva la narrativa.

Lorenzo Silva, una de las principales referencias de la literatura española actual y ganador del último premio Planeta, se refirió al hablar de Carlos Zanón como uno de los tres autores “de lo que sería la Santísima Trinidad de la narrativa española; los tres se llaman Carlos y son: Zanón, Castán y Soto; tres magníficos narradores con un excepcional mundo interior, que destacan por su originalidad, brillantez y capacidad para expresarse”.

El reconocido autor de la serie Bevilacqua y Chamorro habló de su nueva condición de editor, junto con Noemí Trujillo, en Playa de Ákaba, donde han abierto cuatro colecciones: poesía, narrativa, clásicos e infantil: “solo editamos libros que nos apasionan y nos gustan; esto solo tiene sentido con productos que te realmente te interesen”.

Los dos protagonistas, a propuesta de uno de los asistentes, dialogaron sobre las tendencias digitales del mundo editorial y el daño causado por la piratería. Zanón afirmó tajantemente: “la cultura no es gratis y hay que actuar de una vez por todas ante las descargas ilegales”.
Silva, por su parte, se mostró muy crítico con el exceso de tolerancia que existe en España ante la piratería, las descargas ilegales y el negocio que se ha generado alrededor: “es posible ser implacable y eficaz ante esto. ¿Quién creía que en España no se fumaría en ningún local? Pues no ha sido tan difícil ponerlo en práctica, solo se necesitaba una ley y aplicarla. Con la piratería pasa lo mismo”. El autor de La flaqueza del bolchevique auguró un desastre en el mundo literario si las editoriales continúan perdiendo dinero por la piratería: “gracias a los beneficios que generan los Ken Follet y otros best seller, las editoriales editan a quincenas de autores noveles; si estos beneficios desaparecen o se reducen considerablemente, muchos de estos autores nunca tendrán la oportunidad de editar”.

Publicado en: http://www.acec-web.org/spa/oo.asp?art=910

7 de febrero de 2013

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE VIAJES DE SUSANA CASLA

*
Jueves, 7 de febrero, 2013, 19:45 h en el Hotel Carlit de Barcelona



A cargo de Anna Rossell

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE VIAJES
(Jueves, 7 de febrero, 2013, 19:45 h en el Hotel Carlit de Barcelona)

SUSIE DA LA VUELTA AL MUNDO, de Susana Casla, Parnass Ediciones, Barcelona, diciembre 2012.

Ante todo, mis felicitaciones a la autora-viajera del libro que hoy presentamos, mis felicitaciones doblemente: por un lado, por el arrojo y la apertura de espíritu que se necesita para emprender un periplo por todo el mundo como el que ella ha emprendido -y más por haberlo emprendido en solitario-, y por otro lado, por haber querido transmitir y compartir sus experiencias aventureras a través de este libro, que hoy ve oficialmente la luz.

También yo comparto algo en común con la autora: su pasión por  conocer, por conocer in situ, a través del viaje puro y duro, sin informarme antes más de lo estrictamente necesario sobre la zona que pretendo visitar, y también el hecho de haber necesitado comunicar mis experiencias a través de un libro. Yo, como ella –algo así afirma la autora en el epílogo-, he sentido un verdadero placer al escribir, en forma de descripción o reflexión, a mi vuelta, lo vivido y sentido en tierras y culturas lejanas, y más allá de esto, he sentido, al plasmarlo por escrito, que no hubiera digerido del todo mi viaje de no haberlo vertido en palabras.

Desde que experimenté por primera vez la intensa sensación de estar haciendo un verdadero viaje, sé que, el viaje como tal, nunca termina, pues las preguntas que se le abren al viajero en el encuentro y por el contraste entre la propia cultura y las culturas lejanas con las que va entrando en contacto, permanecen abiertas ya siempre en cierto modo, como contrapunto al propio legado cultural, a lo conocido. De ahí que viajar –viajar de verdad, no trasladarnos de un lugar a otro a través de una agencia- nos haga más ricos, de que nos haga crecer como personas, pues el/la verdadero/a viajero/a aprende a distanciarse de la tentación que ofrece el espejismo de las supuestas verdades universales, aprende que no es él o ella el centro del universo –como antes de Galileo se creía que lo era el planeta Tierra- y se cubre ya por siempre de un manto de humildad, que es el de las personas sabias, las que han aprendido que el mundo es potencialmente un lugar riquísimo de encuentro, que los seres humanos tienen infinitas y muy variadas respuestas a las mismas preguntas, que los distintos hábitats promueven reacciones diferentes a situaciones idénticas o parecidas, que la diversidad es riqueza y suma, y no divide o excluye, como alguna gente piensa erróneamente, lamentablemente demasiada aún.

Susana Casla lo sabe, e intuyo que lo sabía ya antes de iniciar su vuelta al mundo, porque sus letras emanan una exuberante, sana y contagiosa curiosidad, una generosa disposición hacia lo nuevo y desconocido, que es la condición sine qua non para aprender, para hacer un viaje de los verdaderos. Así, la predisposición, la actitud abierta, es cualidad necesaria para que se produzca el encuentro con el otro, y de este encuentro se sale más rico por lo que se percibe del otro y por lo que se ofrece y da al otro. Ésta es la base del conocimiento, de conocer y de conocerse, porque el conocimiento del otro revierte en conocimiento de uno mismo.

Otra de las condiciones indicativas de la abierta disposición de la viajera Susie es el hecho de que emprendiera su viaje sola, porque viajar sin compañía añade por lo general un plus muy importante a la posibilidad de aprendizaje de todo lo que se viva y vea. La viajera no tiene la posibilidad de recurrir a lo conocido, de arrimarse a un compañero o compañera que trasladara a su lado un entorno cultural compartido en el que poder aislarse o refugiarse siquiera un momento. Sola, la viajera se encuentra más entregada, más expuesta. Ella lo sabe de antemano, es una opción premeditada, una decisión absolutamente consciente. Así pues, creo que Susana Casla reúne los requisitos indispensables para emprender un verdadero viaje y sacar de él el mayor provecho.


Hasta aquí he hablado de la viajera. Debo ahora abordar sus cualidades como escritora, concretamente como escritora novel, como ella se autodenomina.
Escribir un libro de las características del que hoy nos ocupa: las peripecias de una viajera que da la vuelta al mundo, con visita a todos los continentes en un período de nueve meses, no es tarea fácil. Son muchos los interrogantes que la escritora debe plantearse antes de ponerse a la labor, muchas las decisiones que deberá tomar: ¿Debe optar por un registro turístico tradicional? ¿Una guía para todo aquél que, como ella, pretenda dar algún día una vuelta al mundo similar? ¿O para quien se plantee viajar estrictamente a uno de los lugares por ella visitados? Un libro de ese tipo hubiera supuesto una tarea descomunal, casi imposible, y hubiera reflejado un espíritu y un tipo de viaje que la autora nunca emprendió como tal. Nada más lejos de su intención convertir su libro en una interminable lista de ciudades y monumentos a visitar, con los correspondientes datos históricos y demás curiosidades dignas de ser vistos. Ella lo advierte ya en el prólogo y no cesa de recordárnoslo en el transcurso de toda la lectura. Quien espere encontrar en el libro de Susana Casla consejos de este tipo quedará defraudado. Por otro lado, ¿qué hubiera aportado de nuevo un libro así? Hubiera sido uno más. Quien pretende dar la vuelta al mundo se organiza su propia vuelta personal y guías turísticas para casi todas partes las hay por doquier. Así pues la autora ha optado por la inteligente decisión de escribir un texto que, de un modo desenfadado, llano y simpático, cuenta todo aquello que a ella, personalmente, le llamó más la atención de cada uno de los lugares que visitó, y nos lo advierte ya al principio.

El libro de Susana Casla no pretende ni instruir ni aconsejar; su intención es contar sencillamente, de un modo directo y sin grandes pretensiones lo que a ella más le sorprendió o inesperadamente le aconteció en su andadura por el mundo. Y precisamente por ello, porque no pretende aconsejar ni instruir, y porque no tiene pretensiones, este libro instruye y aconseja y merece ser leído para el enriquecimiento personal. Nada resulta ser más instructivo que aquello que se hace con pasión y verdadera convicción. Y el libro que hoy presentamos rezuma pasión y convicción por todos los poros y consigue lo que no dice pretender: contagiar a los lectores las ganas de viajar con su mismo espíritu, el verdaderamente viajero.

Susie da la vuelta al mundo es un libro de viajes atípico, tanto por su estructura, como por su registro sencillo –que no simple-, es un libro fresco y bien escrito –quien escribe tiene una desarrollada sensibilidad lingüística- y no es en absoluto convencional, está contado con desenfado y gran sentido del humor, no sigue ninguna de las reglas al uso. Por no seguir no sigue ni la cronología del viaje, si bien, en las páginas previas al texto, la autora nos informa con ayuda de simpáticos dibujos, muy acordes con el tono de todo el libro, su recorrido real. Por otro lado, los dibujos con su correspondiente comentario humorístico preceden a cada uno de los capítulos y anuncian algo de lo que nos espera con la lectura en cada tramo.

Recomiendo este libro a todos aquellos que busquen una mirada distinta hacia el mundo. Leyéndolo se asomarán a la ventana que se la proporcionará, no desde la fría supuesta objetividad de una escritura distante, sino desde la implicada y apasionada subjetividad de una escritora que ha vivido profundamente lo que narra y lo transmite desde el más puro sentimiento.

Así en el transcurso de la lectura sabremos de elefantes que dan masajes sin romper costillas, de distintas percepciones del tiempo en diversas partes del mundo, de lugares donde los delfines nadan junto a las personas, de la clamorosa falta de escobillas limpiaváteres en los EEUU, de los curiosos (y en ocasiones peligrosos) hábitos de conducción de ciertas culturas, de la natural convivencia hogareña de alguna gente con variopintos insectos, de la magnífica opulencia de algunos hoteles en un microcosmos artificioso donde todo está dedicado al juego de azar, de la indescriptible vivencia de la descomunal grandiosidad de la envolvente naturaleza, de cocodrilos saltarines, cerdos que beben cerveza, váteres japoneses con servicio higiénico a la carta o de la existencia de una maravillosa asociación de gente viajera y hospitalaria, –ella los llama Viajeros del Mundo, aunque se trata de varias asociaciones-, cuyos miembros acogen a viajeros en su propia casa, una información imprescindible para todo aquél que pretenda abordar un viaje similar.

Sólo me queda animar a la autora, viajera y escritora a seguir viajando y escribiendo. Sé que ya lo ha hecho mientras tanto, sin necesidad de que nadie la animara a hacerlo, pues ella misma nos lo dice al final de este libro, y también que tiene la intención de ofrecernos otra entrega por escrito de sus segundas aventuras. Ella nos invita también a hacerle comentarios y sugerencias después de nuestra lectura, a través de la página web de la editorial. Aprovecho pues para hacerle una de mi parte, algo que he echado en falta en este primer libro: que dedique igual energía a relatar las experiencias del encuentro entre personas individuales, aquellos que se producen con mucha frecuencia, sobre todo cuando se viaja sola, que a buen seguro se han dado con la misma o mayor intensidad con que la autora nos cuenta hábitos generales de comportamiento. Con la capacidad de observación y de escritura de la que ella da sobrada muestra en este libro, tengo la plena seguridad de que el libro saldría ganando más aún.

Deseo a todos una lectura tan placentera, divertida y enriquecedora como me ha resultado a mí, algo a lo que contribuye también la cuidada edición del libro, que por el empeño y profesionalidad de la editorial hace cómoda y satisfactoria la lectura.

© Anna Rossell

PROPERA ESTRENA DE L’OBRA TEATRAL

*
I TU QUÈ HI DIUS? (UN PAÍS VIST DES DE FORA, PER EXEMPLE, CATALUNYA),

de JOSÉ Mª PARAJE

Una mirada cap a Catalunya, vista per ulls estrangers, amb la concepció dramatúrgica del segle XXI. Una obra de qualitat, segurament la primera que tracta aquesta temàtica. Res més escaient al moment socio-polític actual del nostre país.

ACTRIUS/ACTORS:

TERESA CASANOVA

PACO JURADO

JOAQUIMA PUJOL

PAQUITA PUIG

ANNA ROSSELL

Director: JOSÉ Mª PARAJE

AL TEATRE DEL CASAL POPULAR DE VILASSAR DE DALT, C./ Artigas, 22 08339 Vilassar de Dalt (Barcelona)

DISSABTE, 23 DE FEBRER 2013, 22 h

DIUMENGE, 24 DE FEBRER 2013, 18 h

PREU DE LES ENTRADES: 8 Euros (comprades amb antelació), 10 Euros (a la taquilla).

VENDA D’ENTRADES ANTICIPADES I RESERVA A:
CAN BAYLACH: Plaça de la Vila, 19 de Vilassar de Dalt. Tel. 937530654

4 de febrero de 2013

PARA MANOLO ÁVILA, ÚLTIMO SEGUIDOR DE ESTA TERTULIA, ESTE POEMA, A MODO DE BIENVENIDA (EL món...)

*
(Català)
 
El món
també és aquest lloc on la mort
no és casual,
on epidèmies fan estralls
(però lluny de casa),
on continents sencers pateixen fam,
on la sequera i les guerres es programen.

També és aquest lloc on les lleis
es fan per protegir els drets que es reclamen,
com ara el de nació de pura raça,
la integritat dels costums, la identitat,
o aquest nivell de vida que amenacen.

I és que també és aquest fantàstic lloc
on el poder de la borsa és implacable,
on l’avenç tecnològic s’ha imposat,
on el progrés humà esdevé imparable,
on queda bé parlar d’humanitat.
 
Davant d’aquest magnífic panorama,
per què no anar a conèixer, viatjar?
No tot és tan terrible com ho pinten!
Mireu, si no, els anuncis als mitjans:
les flors i les belleses de Tailàndia,
aquesta dona amable i el color...!
I sobre tot la nena, tan bonica,
de somrís innocent i seductor.

El món
també és aquest lloc de virginals donzelles,
un paradís d’inesgotable encant,
també és aquesta altra meravella
on cada tres segons mor un infant.

© Anna Rossell (Del poemari, Anna Rossell, La ferida en la paraula)
*
*
(Español)

El mundo
es también ese lugar donde la muerte
no es casual,
donde epidemias hacen estragos
(pero lejos),
donde continentes enteros sufren hambre,
donde la sequía y las guerras se programan.

Es también el lugar donde las leyes
se hacen por proteger los derechos reclamados,
por ejemplo el de nación de pura raza,
la integridad de las costumbres, la identidad,
o ese nivel de vida que amenazan.

Y es que es también ese lugar genial
donde el poder de la bolsa es implacable,
donde el avance tecnológico reina ya,
donde el progreso humano es imparable,
donde está bien hablar de humanidad.

A la vista de este fabuloso panorama,
¿por qué no conocer y viajar?
¡No todo es tan terrible como dicen!
¡Miren si no en los medios la publicidad!:
las flores y bellezas de Tailandia,
esa mujer amable ¡y el color…!
Y sobre toda la niña, tan bonita,
de ademán inocente y seductor.

El mundo
es también ese lugar de doncellas virginales,
un paraíso de encanto fecundo,
es también esa otra maravilla
donde un niño muere, cada tres segundos.

© Anna Rossell, (Del poemario, Anna Rossell, La ferida en la paraula) -traducción de la autora-

27 de enero de 2013

PARA JULIA HERRERA, LA ÚLTIMA SEGUIDORA DE ESTA TERTULIA, A MODO DE BIENVENIDA (He obert els ulls...)

*
(Català)                                              A Primo Levi

He obert els ulls; no m’ha arribat la mort,
encara. Encara un dia més, un dia més
que puc trair un amic i l’espurna que em resta
de la meva dignitat. M’han despullat
de tot, i fins m’he demanat si això
és un home.

Ja no se senten els crits a la cel·la del costat,
ja sento el soroll al passadís, i vull morir ben mut,
vull morir sabent que sóc un home.

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau, El verger dels bedolls)
*
*
(Español)                                           A Primo Levi

He abierto los ojos; la muerte no me ha llegado
aún, un día más. Un día más aún para traicionar
a un amigo y la chispa que me queda
de mi dignidad. Me han despojado
de todo, y hasta me he llegado a preguntar si esto
es un hombre.

Ya no se oyen los gritos en la celda vecina,
ya oigo el ruído en el pasillo, y quiero morir mudo,
quiero morir sabiendo que soy un hombre.

© Anna Rossell (Auschwitz-Birkenau, El verger dels bedolls)

24 de enero de 2013

CORRESPONDÈNCIA XEC MARQUÈS-ANNA ROSSELL

CARTA D'ANNA ROSSELL AL TEÒLEG I SALESIÀ XEC MARQUÈS (24-01-2013)
*
Al original catalán le sigue su traducción en español
*
(Català)
*
El Masnou, 24-01-2013
*
*
D'esquerra a dreta, Felipe Sérvulo, María de Luis i Anna Rossell (Tertúlia d'El Laberinto de Ariadna, 2012)
 
*
Estimat Xec,

ja fa massa dies que tinc pendent la meva resposta, disculpa. He tornat a rellegir la teva última carta ara mateix per tal de reprendre el nostre fil.

Dius:

“Trobo que un valor no pot dependre d’un mínim de condicions materials, no se li poden posar mínims. Els mínims són d’un altre ordre.” I més endavant:

“Els valors es poden expressar en un ordre injust. La persona empresonada injustament, que viu amb un esperit de llibertat i plena consciència de la seva innocència, n’és un exemple clar.”

 Penso que, en moltes situacions, és així com tu dius; però aquesta afirmació teva no pot aplicar-se a totes les situacions. És per això que m’interessa fer alguna observació al respecte. De fet, estem prou d’acord, perquè tu mateix dius al principi que els valors materials i els espirituals no necessiten separar-se:

Dius:

”[...] no necessitem separar el material de l’espiritual. Sense necessitat de la teologia podem afirmar que l’art és espiritual i sense la matèria no es pot expressar de cap manera. El millor dels cants no és possible sense cordes vocals, la millor música no es pot produir sense fils, metalls o trossos de pell...”. (La negreta és meva).

Tu dius “no necessitem”, però jo crec que no podem separar-los, i no ho podem fer precisament pels arguments que tu mateix esmentes: sense un suport material no pot sorgir, no pot néixer l’espiritual: matèria i esperit són dues cares de la mateixa moneda. Ara bé, l’una pressuposa l’altra, i no vice-versa. És a dir, primer ha d’existir la matèria perquè pugui existir l’esperit. És en aquest sentit que jo parlava de mínims, sense els quals no podíem parlar de valors espirituals.

 M’imagino que això que acabo de dir els creients ho podeu rebatre dient-me que Déu és esperit i és l’Ésser Primer, existeix des de sempre i, per tant, abans que qualsevol matèria. Però jo vull obviar ara aquest discussió teològica i voldria centrar la nostra reflexió en termes humans, que és d’on partíem: Per als éssers terrestres animats cal el suport material –previ- per a qualsevol possibilitat d’existència de l’esperit.

Per aquest motiu, la teva afirmació, que jo he reproduït aquí com a primera, crec que no la podem entendre com a absoluta, perquè no respon a algunes realitats. L’exemple que tu poses del pres innocent funciona, però n’hi ha que no funcionen gens. Per exemple, jo crec que no podem jutjar èticament ni moralment de manera negativa algú que, obligat per la fam i l’instint de sobreviure, roba menjar. Traduït al llenguatge que fèiem servir fins ara: la seva extrema situació material condiciona la seva conducta moral, espiritual. O un altre exemple: algú que ha nascut sord-mut no pot produir ni consumir art musical (esperit), etc.

Per això, quan dius:

“Els valors es poden expressar en un ordre injust. La persona empresonada injustament, que viu amb un esperit de llibertat i plena consciència de la seva innocència, n’és un exemple clar.” (La negreta és meva).

Certament, hi estic d’acord, “es poden expressar en un ordre injust” de vegades, però no sempre i, de vegades –segons en quines situacions- no poden: com pot un moribund, debilitat per la malaltia, la tortura... produir espiritualment res? És per això que repeteixo que, per ésser absoluta, una afirmació ha de contemplar tots els cassos.

Bé, i tot això venia de la nostra reflexió sobre l’educació en valors positius a les escoles... . Tu formules una pregunta essencial a l’últim paràgraf. Si, com veiem, els/les educadors/es segueixen amb motivació i convicció educant els/les nens/es i els/les joves en aquests valors:

“on són aquesta gent i la seva influència en el moment de votar, de decidir qui governa, de com governa i per a què governa?”

Vertaderament, la teva pregunta és crucial, i tot un enigma. Perquè les votacions al nostre país i en altres països d’Europa (Itàlia n’és un cas extrem) donen uns resultats que no es corresponen amb aquest supòsit que l’educació en valors positius segueix vigent. Jo me’n faig creus dels resultats de les votacions i em demano el mateix que tu: Com és possible? La resposta no és fàcil, però crec que ha d’anar en aquesta direcció: les escoles i els/les mestres es proposen realment educar en aquests valors, però el sistema educatiu (programació, exigència de rendiment en continguts...) fan que l’esperit crític dels/les alumnes no es desenvolupi i que, de fet, tot plegat quedi reduït a un nivell teòric. Crec que el factor més important deu ser que, en realitat, aquests valors que es treballen a classe no són viscuts vivencialment, no tenen correspondència en la societat i potser tampoc en la vida social de l’escola fora de les aules. Quan els valors queden reduïts a ésser empaquetats en una assignatura, malament. Aquest és el símptoma de la greu malaltia. Els valors han de ser viscuts en la societat, en la relació entre les persones. Un/a nen/a, que a l’escola –dins la programació- té una assignatura que suposadament li ensenya uns valors ètics i morals i quan surt de l’aula (a la mateixa escola, a casa seva, al carrer...) viu una altra realitat, què fa?, doncs adaptar-se. I si a tot plegat hi sumes que ara, a Espanya, els/les joves donen un valor de 50% en atur, deixa córrer la teva imaginació.

Però això ja ha passat moltes vegades en la història, i la història ha demostrat que té alts i baixos, i que són les persones íntegres, les que perseveren, les que tornen a fer possible el tomb. Tu ets d’aquests i no estàs pas sol.

Una molt forta abraçada,

Anna
*
*
CARTA DE ANNA ROSSELL AL TEÓLOGO Y SALESIANO XEC MARQUÉS (24-01-2013)
-Traducción al español de Anna Rossell-
 
Querido Xec,


hace ya muchos días que tengo pendiente mi respuesta, disculpa. He vuelto a releer tu última carta ahora mismo para retomar nuestro hilo:

Dices:

“Pienso que un valor no puede depender de un mínimo de condiciones materiales, no se le pueden poner mínimos. Los mínimos son de otro orden." Y más adelante:

“Los valores pueden expresarse en un orden injusto. La persona encarcelada injustamente, que vive con un espíritu de libertad y plena conciencia de su inocencia, es un claro ejemplo de ello."
 
Pienso que, en muchas situaciones es como tú dices; pero esta afirmación tuya no puede aplicarse a todas las situaciones. Por esto me interesa hacer alguna observación al respecto. En realidad estamos muy de acuerdo, porque tú mismo dices al principio que los valores materiales y espirituales no necesitan separarse:

Dices:

”[...]no necesitamos separar lo material de lo espiritual. Sin necesidad de la teología podemos afirmar que el arte es espiritual y sin la materia no puede manifestarse de ningún modo. Lo mejor de los cantos no es posible sin cuerdas vocales, la mejor música no puede producirse sin cuerdas, metales o trozos de piel...". (La negrita es mía).

Tu dices "no necesitamos", pero yo creo que no podemos separarlos, y no podemos hacerlo precisamente por los argumentos que tú mismo mencionas: sin un soporte material no puede surgir, no puede nacer lo espiritual: materia y espíritu son dos caras de la misma moneda. Ahora bien, la una presupone el otro, y no viceversa. Es decir, primero debe existir la materia para que pueda existir el espíritu. A esto me refería yo cuando hablaba de mínimos sin los cuales no podemos hablar de valores espirituales.

Me imagino que esto que acabo de decir los creyentes lo podéis rebatir diciendo que Dios es espíritu y es el Ser Primero y existe desde siempre y, por tanto, antes que cualquier materia. Pero yo quiero obviar ahora esta discusión teológica y desearía centrar nuestra reflexión en términos humanos, que es de donde partíamos: Para los sere terrestres animados es necesario el soporte material -previo- para cualquier posibilidad de existencia del espíritu.

Por este motivo tu afirmación, que yo he reproducido aquí como primera, creo que no la podemos entender como absoluta, porque no responde a algunas realidades. El ejemplo que tú pones del preso inocente funciona, pero hay ejemplos que no funcionan en absoluto. Por ejemplo, yo creo que no podemos juzgar éticamente ni moralmente de manera negativa a alguien que, obligado por la hambruna y el instinto de supervivencia, roba para comer. Traducido al lenguaje que usábamos hasta ahora: su extrema situación material condiciona su conducta moral, espiritual. Otro ejemplo: alguien que ha nacido sordo-mudo no puede producir ni consumir arte musical (espíritu), etc.

Por ello, cuando dices:

“Los valores pueden manifestarse en un orden injusto. La persona encarcelada injustamente, que vive con un espíritu de libertad y plena conciencia de su inocencia, es un calro ejemplo de ello." (La negrita es mía). 

Ciertamente, estoy de acuerdo contigo, "pueden" manifestarse en un orden injusto" a veces, pero no siempre, y, a veces -según las situaciones- no pueden: ¿cómo puede un moribundo, debilitado por la enfermedad, la tortura... producir alguna cosa espiritualmente? Por esto, repito, para ser absoluta, una afirmación debe contemplar todos los casos.

Bien, y todo esto venía a cuento de nuestra reflexión sobre la educación en valores positivos en las escuelas... . Tú formulas una pregunta esencial en el último párrafo. Si, como vemos, los/las educadores siguen teniendo motivación y convicción educando a los/las niños/as y a los/las jóvenes en estos valores:

“¿dónde está esta gente y su influencia en el momento de votar, de decidir quién gobierna y para qué gobierna?"

Verdaderamentw, tu pregunta es crucial, y totdoun enigma. Porque las
votaciones en nuestro país y en otros países de Europa (Italia es un caso extremo) dan unos resultados que no se corresponden con este supuesto nuestro de que la educación en valores positivos sigue vigente. Yo no doy crédito cuando veo los resultados de las votaciones y me pregunto lo mismo que tú: ¿Cómo es posible? La respuesta no es fácil, pero creo que debe ir en esta dirección: las escuelas y los/las maestros/as se proponen realmente educar en estos valores, pero el sistema educativo (programación, exigencia de rendimiento en contenidos...) hacen que el espíritu crítico de los/las alumnos/as no se desarrolle y que, en realidad, todo quede reducido a un nivel teórico. Creo que el factor más importante debe de ser que, en realidad, estos valores que se trabajan en clase no son vividos vivencialmente, no tienen correspondencia en la sociedad y quizas tampoco en la vida social de la propia escuela fuera de las aulas. Cuando los valores quedan reducidos a unos contenidos empaquetados en una asignatura, vamos mal. Éste es el síntoma de una grave enfermedad. Los valores deben ser vividos en la sociedad, en la relación entre las personas. Un/a niño/a, que en la escuela -dentro de la programación- tiene una asignatura que supuestamente le enseña unos valores éticos y morales y cuando sale del aula (en la propia escuela, en su casa, en la calle...) vive otra realidad, ¿qué hace?, pues se adapta. Y si a todo ello le sumas que ahora, en España, los/las jóvenes arrojan un valor de 50% de paro, deja correr tu imaginación.
 
Pero esto ya ha sucedido muchas veces en la historia, y la historia ha demostrado que tiene altos y bajos, y que son las personas íntegras, las que perseveran, las que hacen posible el cambio. Tú eres de estos y no estás solo.

Un abrazo muy fuerte,

Anna

LA VEU MUSICADA DE LA POESIA

*
(Català)

23/01/2013




De izquierda a derecha, Ricardo Fernández, Anna Rossell, Felipe Sérvulo, Elena Peralta i Cesc Fortuny

(Foto:Carme Esteve i Pla)
El passat 21 de gener es va presentar, a l’Aula dels Escriptors de l’ACEC, el disc-llibre Un poema una voz, una voz un poema, antologia d’onze poetes contemporanis espanyols recopilada i recitada per Elena Peralta sobre fons musicals de Cesc Fortuny. El poemari ha sigut editat por Olifante Ediciones de Poesía i subvencionat per l’ONCE. L’obra, prologada per José Corredor-Matheos, inclou poemes de Joan Margarit, Marián Raméntol, Enrique Gracia Trinidad, Luis Alberto de Cuenca, Aureliano Cañadas, Ángel Guinda, Francisco José Picón, Domingo F. Faílde, Dolors Alberola, José Luis Morante i Elena Peralta.

L’acte va ser moderat per Ricard Fernández, mentre que Anna Rossell va realitzar una precisa crítica de l’obra ressaltant que la poesia aconsegueix la plenitud al combinar –com en els seus orígens– paraula, veu i música. Cesc Fortuny, per la seva part, va comentar el procés creatiu dels fons musicals i de la gravació. Finalment, Elena Peralta va explicar com va preparar i escollir els autors i els poemes de l’antologia, així com l’acollida que ha tingut en les diferents presentacions efectuades per tot l’Estat. L’acte va concloure amb un animat col·loqui i es van escoltar diversos poemes del disc-llibre.
*
*
(Español)

La voz musicada de la poesía
23/01/2013



De izquierda a derecha, Ricardo Fernández, Anna Rossell, Felipe Sérvulo, Elena Peralta y Cesc Fortuny

(Foto:Carme Esteve i Pla)
El pasado 21 de enero se presentó, en el Aula dels Escriptors de la ACEC, el disco-libro Un poema una voz, una voz un poema, antología de once poetas contemporáneos españoles recopilada y recitada por Elena Peralta sobre fondos musicales de Cesc Fortuny. El poemario ha sido editado por Olifante Ediciones de Poesía y subvencionado por la ONCE. La obra, prologada por José Corredor-Matheos, incluye poemas de Joan Margarit, Marián Raméntol, Enrique Gracia Trinidad, Luis Alberto de Cuenca, Aureliano Cañadas, Ángel Guinda, Francisco José Picón, Domingo F. Faílde, Dolors Alberola, José Luis Morante y Elena Peralta.


El acto fue moderado por Ricardo Fernández, mientras que Anna Rossell realizó una precisa crítica de la obra resaltando que la poesía alcanza la plenitud al combinar –como en sus orígenes– palabra, voz y música. Cesc Fortuny, por su parte, comentó el proceso creativo de los fondos musicales y de la grabación. Finalmente, Elena Peralta explicó como preparó y escogió los autores y los poemas de la antología, así como la acogida que ha tenido en las distintas presentaciones efectuadas por todo el Estado. El acto concluyó con un animado coloquio y se escucharon varios poemas del disco-libro.

23 de enero de 2013

PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA POÈTICA

*
 Elena Peralta, ed., Un poema una voz, una voz un poema. Olifante. Ediciones de Poesía, Zaragoza 2012
21-01-2013, Ateneo Barcelonés

 
 por Anna Rossell

Buenas tardes a todos y mi agradecimiento. Agradecimiento por vuestra compañía aquí esta tarde, agradecimiento a la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña, agradecimiento al Ateneo Barcelonés, a Elena Peralta, por proponerme a mí la presentación de esta antología poética, motivo de nuestro encuentro, y a mis compañeros de mesa.

Me complace muy especialmente esta presentación por razones diversas: por tratarse de una antología con edición a cargo de mi amiga y poeta Elena Peralta, en la que ella participa con triple protagonismo: como seleccionadora de los y las poetas y la de los correspondientes poemas –dos a cargo de cada uno-, como poeta ella misma, pues también ella está representada en la antología en calidad de coautora, y como encargada de poner voz a los textos.

Y, más allá de todo esto, me agrada también porque la antología contiene poemas de otros dos poetas amigos, Marian Raméntol y Enrique Gracia Trinidad y el entrañable acompañamiento musical de Cesc Fortuny i Fabré, cuya música tuve el gusto de conocer hace algunos años y con quien ya hace tiempo voy teniendo el placer de coincidir en muchos actos.

Por todo ello me siento muy afortunada de ser precisamente yo quien os diga hoy las palabras que me ha inspirado la lectura y audición de esta antología, que es a la vez un audiolibro.

El hecho de que el libro que hoy presentamos reclame, o al menos pueda reclamar, dos de nuestros sentidos -el de la vista y el del oído-, le otorga un carácter singular y, tratándose de poesía, le da el importantísimo valor añadido de retrotraernos a sus orígenes, a los auténticos orígenes de la poesía lírica.

Como ya nos recuerda José Corredor-Matheos en su prólogo, “La poesía nació, en míticos tiempos, para ser cantada y oída.”

Ya en los jeroglíficos egipcios, de veinticinco siglos antes de Cristo, nos han llegado testimonios escritos, que por su cadencia rítmica se suponen cantos religiosos y de labor, en forma de poesía. También la poesía épica, la más antigua conocida de las cuales es la de los sumerios, el Poema de Gilgamesh, de escritura cuneifome grabada sobre arcilla, data de unos 2000 años antes de la era cristiana. También son hímnicos los Veda, libros sagrados del hinduismo, que se calculan escritos en su versión más reciente el siglo III antes de Cristo. Y las más cercanas a nuestra cultura, de la que ha bebido toda la tradición de la que nos seguimos alimentando, los cantos de La Ilíada y La Odisea, atribuidos a Homero -sintomáticamente un poeta ciego, un dato que me gusta subrayar precisamente con motivo de la presentación de esta audioantología, pues de la tradición oral para la que fue creada la gran poesía de las culturas humanas sigue viviendo ésta que presentamos hoy-.

Al igual que los griots africanos actuales, los poetas antiguos que han sido y siguen siendo nuestra referencia cantaban los hechos históricos y homenajeaban a sus héroes para su perpetuación en la comunidad por transmisión oral de una generación a otra, o bien ensalzaban a sus divinidades o animaban las horas de trabajo (Hesíodo, Los trabajos y los días) a través de los cantos creados para ser escuchados. Ya antes de Homero poetas griegos nos hablan de la figura del cantor, y el propio Homero la menciona en su obra, él habla del aedo-, del que dice que narraba los acontecimientos acompañado de una lira. Esta poesía, que se servía del ritmo con la doble función -estética y práctica-, de vestir más bellamente las palabras y de facilitar la labor de la memoria, reivindica de nuevo sus orígenes a través del poemario que hoy presentamos.

Quiero felicitar  muy sinceramente a Elena Peralta, a la editorial por la cuidada edición, a la O.N.C.E. por haberlo subvencionado y a todos quienes han contribuido a este proyecto por esta iniciativa. A Elena Peralta por la acertadísima selección de todos y cada uno de los poetas y, sobre todo, de todos y cada uno de los poemas. Siendo como son los autores y los textos aquí recogidos tan diversos, de registros tan distintos, tienen sin embargo en común que todos ellos poseen un extraordinario sentido del ritmo, lo cual es especialmente destacable y adecuado para el objetivo que en primera línea persigue el proyecto: incorporar al aedo en la publicación y ofrecer así a no videntes y a videntes el placer extraordinario de poder disfrutar de la musicalidad de los textos a través de la voz y del instrumento que los acompañan.

En el índice encontraréis, como es de esperar, la relación de los autores que participan en esta antología. Sin embargo quiero mencionar en esta presentación a todos y cada uno para rendirles aquí y ahora el homenaje que merecen. Se trata de:

Joan Margarit, Marian Raméntol, Enrique Gracia Trinidad, Luis Alberto de Cuenca, Aureliano Cañadas, Ángel Guinda, Francisco J. Picón, Domingo F. Faílde, Dolors Alberola, José Luis Morante y Elena Peralta.

Estas páginas y el soporte acústico que las acompaña dan fe del sencillo y bello lamento elegíaco de Margarit, de la acritud y amarga estridencia y la fuerza metafórica de las imágenes de Raméntol, la subversión de valores de la contrafábula y la invitación a transgredir los límites entre prosa y poesía de Enrique Gracia, la frescura desenfadada de las simpáticas y humorísticas descripciones de Luis Alberto Cuenca, la confesión autocrítica en registro de responso de Cañadas, la reveladora inteligencia de los juegos de palabras y el canto a lo marginal de Ángel Guinda y su genial uso de la paradoja, la lúcida reflexión introspectiva de Picón, los oportunos encabalgamientos de la minuciosidad paisajística con que Faílde sabe traducir un estado de ánimo, la magistral radiografía que sabe hacer Alberola de la profunda soledad de una alma humana, el impresionismo con que Morante pinta con palabras Una calle vacía y de la rebeldía y el impulso reflexivo de Elena Peralta.

Mención especial merece la magnífica compenetración entre el recitado de la voz y la música que ha creado Cesc Fortuny especialmente para cada poema, un ensamblaje en el que cada una –voz y música- conserva su autonomía, ninguna está al servicio de la otra. Lejos de servir de mero acompañamiento, la originalísima música de Fortuny crea un marco para la voz que recita, pone al oyente en un determinado estado de ánimo, en una disposición.

Y como de oír poesía hoy se trata sobre todo, quiero dejar paso a la voz, al canto y a la música que han de ser los verdaderos protagonistas de esta velada.

Muchas gracias a todos por acompañarnos hoy.

 
© Anna Rossell
  

16 de enero de 2013

PARA EVA MUÑOZ, LA ÚLTIMA SEGUIDORA DE ESTA TERTULIA, A MODO DE BIENVENIDA (Ja se senten els passos al replà/Ya se oyen los pasos en el rellano)

*
(Català)

Ja se senten els passos al replà,
vénen de la nit sense remor,
porten papers i fred.

Davant La Llei hi ha un llindar.

Tinc un ocell al pit i el meu nadó
a la ment, ja arriben de la nit,
he sentit els passos al replà.

La Llei és al llindar.

Tinc un ocell al pit i el meu nadó
a la mà, han sortit de la nit,
he sentit els seus passos al replà,
he vist La Llei amb els papers,
i el fred.

Hi ha la finestra al fons del passadís,
la finestra té un llindar per travessar.
No hi arriba La Llei.

L’aire és de glaç.

Tinc el meu nadó al pit i un ocell
a la mà.

© Anna Rossell (Del poemari  A Quatre Mans)
*
*
(Español)

Ya se oyen los pasos en el rellano,
vienen silenciosos de la noche,
traen papeles y frío.

Ante La Ley hay un umbral.

Tengo un pájaro en el pecho y a mi bebé
en la mente, ya llegan de la noche,
he escuchado los pasos en el rellano.

La Ley está en el umbral.

Tengo un pájaro en el pecho y a mi bebé
en la mano, han surgido de la noche,
he escuchado sus pasos en el rellano,
he visto La Ley con los papeles,
y el frío.

Hay la ventana al fondo del pasillo,
la ventana tiene un umbral para cruzar.
Allí La Ley no alcanza.

El aire es de hielo.

Tengo a mi bebé en el pecho y un pájaro
en la mano.

 
© Anna Rossell (Del poemario: A Quatre Mans)

11 de enero de 2013

UN EXPONENTE DEL REALISMO ALEMÁN

*
por Anna Rossell
*
Theodor Fontane, Jenny Treibel,
Traducción y notas de Constanza Pelechá Vela
Erasmus Ediciones, Barcelona, 2012, 198 págs.
*
*
Fontane (Neuruppin –Alemania-, 1819- Berlín, 1898), autor clásico del realismo alemán -comparable a nuestro Leopoldo Alas-, que concebía la novela como una forma de retratar su tiempo, nos ha legado con su vastísima obra narrativa un documento vivo y matizado de los ambientes que él frecuentó y conoció bien: los de la nobleza de Brandemburgo y la burguesía berlinesa. Agudo observador y magistral narrador, autor de numerosísimas novelas y relatos, libros de viaje, poesías, biografías y dramas, así como de artículos periodísticos, su mirada escrutadora sabe dibujar con precisión personajes bien diferenciados que cobran vida con todos los repliegues de su carácter. Pero el ojo penetrante de Fontane no se limita a la mera descripción aséptica. La voz narradora se manifiesta distante y crítica y esta actitud confiere a sus textos el carácter de afinado retrato social de su tiempo, de la ya decadente nobleza –en Effi Briest (1896), por ejemplo, la novela que en justicia le dio fama internacional- y la pujante burguesía, caracterizada por una ausencia absoluta de identidad. Así Fontane, que como buen representante del realismo tiende a la narración neutral y desapasionada, aprovecha conscientemente la clara imposibilidad de este supuesto teórico para colar su finísima ironía en los matices y dejar sutil constancia de su posicionamiento.
Publicada tres años antes que Effi Briest, su más afamada novela, Frau Jenny Treibel (1893), como reza el título original y que como tantas otras de sus novelas lleva sintomáticamente un nombre de mujer - Grete Minde, L’Adultera, Cécile, Stine, Frau Jenny Treibel, Effi Briest, Mathilde Möhring-, se despacha a gusto con la burguesía berlinesa contemporánea. Jenny Treibel, en torno a la cual gira la acción, es una mujer arribista de origen humilde que contrae matrimonio con el rico propietario de una fábrica de pigmento, del significativamente llamado azul de Prusia –también conocido como berlinés). Su ambición la lleva a olvidar sus orígenes y a hacer lo necesario para   casar a sus dos hijos con el fin de escalar socialmente. Este objetivo, que conduce toda su vida, la lleva a comportarse  contradictoriamente hasta tal punto que a menudo raya en el ridículo con sus supuestas aspiraciones de teatral espiritualidad idealista y su prosaico y material pragmatismo. Si bien la protagonista representa claramente para el autor el paradigma de la clase burguesa, de sus dardos envenenados no se salva (casi) nadie: también el potentado marido de Jenny, que en un principio presenta una cara más humana y coherente, persigue a su vez el ascenso social buscando escalar a toda costa en la política y cediendo sin resistencia a los propósitos casamenteros de su esposa.
Fontane hace distinción entre la burguesía adinerada y la intelectual en cuanto a los campos de interés y el modo de actuar de cada cual, reflejados magistralmente en los diálogos, pero esta distinción no le sirve a esta última para salir mejor parada, lo cual se refleja en algunos de los apellidos que Fontane elije para ella, claramente satirizantes e hilarantes. Frecuentes expresiones francesas e inglesas en boca de los personajes subrayan la hipocresía de una falsa erudición y la falta de una identidad propia en aras de un supuesto refinamiento social. Si alguien se salva de la quema es el profesor Schmidt, quien, con todo, está también inmerso en el ambiente y frecuenta tertulias literarias con sus poco deseables compañeros de profesión. Pero sobre todo la Señora Schmolke, el ama de llaves de éste, una mujer llana, directa y de buen corazón, la única que manifiesta un sentido común sin complicaciones en claro contraste con la sociedad que la rodea, de la que ella no forma parte. Muy útiles son las notas aclaratorias incorporadas por la traductora a pie de página, claves para conducir al lector por la historia cultural alemana del siglo XIX. Del autor están traducidos en España, además, La adúltera, Effi Briest, El Stechlin, La mujer y el amor, Errores y extravíos, Cécile, Bajo el peral, Grete Minde, Irreversible, Mathilde Möhring y La elección del capitán von Schach.

© Anna Rossell

Publicado en Pluma y Tintero, nº 21, Noviembre-Diciembre, 2013



28 de diciembre de 2012

CORRESPONDENCIA XEC MARQUÈS - ANNA ROSSELL

*
CARTA DEL TEÒLEG I SALESIÀ XEC MARQUÈS A ANNA ROSSELL (24-12-2012)
*
CARTA DEL TEÓLOGO Y SALESIANO XEC MARQUÈS A ANNA ROSSELL (24-12-2012)
*
Al original catalán sigue su traducción al español
*
Conakry, 24-12-2012
*
*
Xec Marquès (centre) amb els seus dos companys de comunitat a Conakry (2012) / Xec Marquès (centro) con sus dos compañeros de comunidad en Conakry (2012)

Un dels recursos de la espiritualitat cristiana és el que diem el “misteri de l’encarnació”: Déu s’ha fet homo; el Verb s’ha fet carn. I una de les primeres batalles que la fe cristina naixent va lliurar és per consolidar i afirmar aquesta doctrina de “la unió hipostàtica”. L’antropologia cristiana és marcada per aquesta visió de la naturalesa humana i de la naturalesa divina en Jesús. M’hi has fet pensar quant parles a la teva carta del 30 d’octubre de la separació entre els valors materials i els valors espirituals. Els dualismes –[les alternatives excloents]: o l’un o l’altre- sempre són temptadors i l’antropologia cristiana n’ha estat durant molt temps víctima, gràcies a la filosofia de Plató. Però mai ha renunciat a proclamar des de la fe el misteri de l’encarnació.
Quan diem “valors” no necessitem separar el material de l’espiritual. Sense necessitat de la teologia podem afirmar que l’art és espiritual i sense la matèria no es pot expressar de cap manera. El millor dels cants no és possible sense cordes vocals, la millor música no es pot produir sense fils, metalls o trossos de pell...
Per comprendre, per captar millor la realitat necessitem separar, aïllar, i quan parlem de mínims materials estem separant, però quan identifiquem estem pervertint. Trobo que un valor no pot dependre d’un mínim de condicions materials, no se li poden posar mínims. Els mínims són d’un altre ordre; de l’ordre dels drets i dels deures (que canvien i evolucionen amb el temps). El mínim és, idò, de l’ordre de la justícia. Per definir-los s’ha de definir el que és just en aquest moment i per a aquesta realitat. 
Els valors es poden expressar en un ordre injust. La persona empresonada injustament, que viu amb un esperit de llibertat i plena consciència de la seva innocència, n’és un exemple clar.
Però també, al mateix temps, el valor té vocació de crear justícia. La llibertat de l’innocent en presó és llavor de justícia. Quan afirmes que sí, que a Catalunya hi ha escoles que eduquen en valors, trobo que [això equival a sembrar] la resistència necessària. Una escola són infants, educadors i pares ; s’ha de resistir, goso pensar que són la majoria dels educadors i mestres que viuen de valors i pels valors.
Però, com ens preguntàvem ja una altra vegada, on són aquesta gent i la seva influència al moment de votar, de decidir qui governa, de com governa i per a què governa.
He començat amb la teologia cristiana i acabo amb ella. Malgrat tantes contradiccions històriques d’aquesta veritat evangèlica en l’Església que els porta: els valors no són mai evidents en l’instant de la història i no són mai portats pels signes del poder polític o econòmic. Però son els veritables motors de la història, no sense màrtirs.
*
*
CARTA DEL TEÓLOGO Y SALESIANO XEC MARQUÈS A ANNA ROSSELL (24-12-2012)
Traducción al español de Anna Rossell

Conakry, 24-12-2012
*
Uno de los recursos de la espiritualidad cristiana es lo que llamamos "misterio de la encarnación": Dios se ha hecho hombre; el Verbo se ha hecho carmne. Y una de las primeras batallas que la fe cristiana naciente libró fue para consolidar y afirmar esta doctrina de "la unión hipostática". La antropología cristiana viene marcada por esta visión de la naturaleza humana y de l naturaleza divina en Jesús. Me has hecho pensar en ello cuando en tu carta del 30 de octubre hablas de la separación entre los valores materiales y los valores espirituales. Los dualismos -[las alternativas excluyentes]: o uno u otro- siempre son tentadores y la antropología cristiana ha sido víctima de ello durante mucho tiempo por causa de la filosofía de Platón. Pero nunca ha renunciado a proclamar desde la fe el misterio de la encarnación.
Cuando decimos "valores" no necesitamos separar lo material de lo espiritual. Sin necesidad de la teología podemos afirmar que el arte es espiritual y sin la materia éste no se puede expresar de ningún modo. Lo mejor de los cantos no es posible sin cuerdas vocales, la mejor música no puede producirse sin cuerdas, metales o trozos de piel...
Para comprender, para captar mejor la realidad necesitamos separar, aislar, y cuando hablamos de mínimos materiales estamos separando, pero cuando identificamos estamos pervirtiendo. Pienso que un valor no puede depender de un mínimo de condiciones materiales, no se le pueden poner mínimos. Los mínimos son de otro orden, del orden de los derechos y de los deberes (que cambian y evolucionan con el tiempo). El mínimo es, pues, del orden de la justicia. Para definirlos debemos definir lo que es justo en este momento y para esta realidad.
Los valores pueden expresarse en un orden injusto. La persona encarceloada injustamente, que vive con un espíritu de libertad y con plena conciencia de su inocencia, es un ejemplo claro de ello. Pero también, al mismo tiempo, el valor tiene vocación de crear justicia. La libertad del inocente encarcelado es simiente de justicia. Cuando afirmas que sí, que en Cataluña hay escuelas que educan en valores, pienso que [ello equivale a sembrar] la resistencia necesaria. Una escuela son niños y niñas, educadores y padres; debe resistir, me atrevo a pensar que se trata de la mayoría de los/as educadores y maestros/as que viven de los valores y por los valores.
Pero, como ya nos preguntábamos en otra ocasión, ¿dónde está esta gente y su influencia en el momento de votar, de decidir quién gobierna, de cómo gobierna y por qué gobierna?
He comenzado con la teología cristiana y termino con ella. A pesar de tantas contradicciones históricas de esta verdad evangélica en la Iglesia que los transporta: los valores nunca son evidentes en el instante de la historia y nunca los conducen los signos del poder político o económico. Pero son los verdaderos motores de la historia, no sin mártires.

13 de diciembre de 2012

VENDER LA PIEL DEL OSO ANTES DE CAZARLO

*
Martin Mosebach, El príncipe de la niebla,
Trad. de José Aníbal Campos,
Acantilado, Barcelona, 2012, 357 págs.


 
por Anna Rossell
*
Tomando como punto de partida un hecho histórico de la Alemania Guillermina y ubicando la acción en los últimos años del siglo XIX, Martin Mosebach (1951, Frankfurt del Meno, Alemania) pergeña una fábula que es a la vez un retrato de época y de todos los tiempos, en tanto que saca a la palestra actuaciones universales del comportamiento humano. Éste es el mayor mérito de una novela que airea los entresijos de la mentalidad y la actuación del prototipo del estafador moderno, tan real en los años de aquel cambio de siglo como en la actualidad. El príncipe de la niebla, sobrenombre del protagonista Theodor Lerner, muestra los mecanismos más clásicos de hacer negocio a base de la especulación. Condensando en su nombre la esencia de su personaje –lerner significa en alemán aprendiz- Mosebach construye en el dueto de los principales protagonistas –la señora Hanhaus y Theodor Lerner- una relación maestra-alumno de la estafa. Ella, una mujer frívola de oscuro pasado, vividora a la caza y captura de cualquier negocio imaginable, consigue captar para sus fines al pupilo Lerner, un periodista ocasional cuya ingenuidad y ambición maneja a su placer. Así es como ambos se embarcarán en la aventura de hacerse con la propiedad de la Isla del Oso, un arrecife situado al norte de Noruega, con la expectativa de hacer allí negocio con el carbón y con lo que se pueda. Este objetivo sirve a Mosebach para sacar a la luz el funcionamiento de la actuación especulativa, que vende la piel del oso antes de cazarlo (nunca mejor dicho) y se sirve de los medios que sean necesarios utilizando a este fin la imagen de exotismo y el espíritu de aventura fomentado por las revistas y diarios de la época colonial: con la excusa encubridora de un rescate humanitario uno consigue la financiación de su viaje, aprovechando la laguna legal se apropia de una isla desconocida que supuestamente se encuentra en el camino, se inventa riquezas del subsuelo y una empresa explotadora para la que sabe atraer algunos capitales, mueve políticos a través de sobornos y relaciones y así sucesivamente. Los trazos básicos de la conducta de los personajes están diseñados con realismo y también está lograda la connivencia de la prensa en la creación de los tópicos que alimentan un imaginario de lo exótico, que es capaz de igualar el Sáhara con el Polo Norte. Ello queda bien retratado con claro ánimo crítico y humor sutil en una escena de circo en que una mujer de color culmina un espectáculo de nieve con osos polares incluidos. Sin embargo la novela muestra algunas carencias que, si bien en algunos casos pueden ser entendidas como una virtud al logrado servicio de la economía narrativa, en otros impide entender situaciones y relaciones entre los actores de la historia, lo cual repercute en la coherencia y la credibilidad y puede poner en entredicho la concesión al autor del Premio Georg Büchner 2007. Las razones del jurado, que adujo "esplendor estilístico“, son difícilmente comprobables en la traducción y hay en la crítica alemana quien opina lo contrario –para Sigrid Löffler, en una entrevista en la emisora Deutschlandradio el 5 de octubre del mismo año, su léxico es afectado, ampuloso y anticuado-. La historia se lee como un caso de tantos de suprema actualidad en el marco de la imperante Nueva Economía neoliberal, y la novela podría ser calificada como aguda crítica social si no fuera porque acaba con el encarcelamiento de alguno de los actores y el fracaso estrepitoso de la estafa, lo cual no casa con la expectativa que el autor ha ido creando, ni con la realidad.

De Mosebach, autor prolífico, que cultiva casi todos los géneros, se han publicado, además, en España, en el sello El Tercer Nombre, El temblor (2008) y La luna y la niña (2009).

© Anna Rossell